Seleccionar página

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 29

Epílogo A – En medio de la nieve

Este mundo tiene ocho días en una semana. Y hay cuatro semanas en un mes, por lo que cada mes tiene treinta y dos días. Y ya que hay doce meses en un año, el año cuenta pues cuenta con trescientos ochenta y cuatro días. Del noveno mes al undécimo mes llegaría el otoño y del duodécimo al segundo mes sería invierno, justo como en Japón. Hoy es el trigésimo primer día del duodécimo mes. En el calendario de la Tierra sería nochevieja, pero en este mundo, era solo el último día del año.

En este país, era normal celebrar la víspera del año y año nuevo con la familia, por lo que, a excepción del sacerdote que celebraba el ritual de año nuevo, el castillo no estaría tan ruidoso (ya que el fin de año del gobierno estaba programado para el primer día del cuarto mes), pero en estos momentos había una conmoción caótica en el salón del banquete del castillo de Parnam.

«Aisha, coge ese conjunto y ponlo a tu derecha.»

«De acuerdo, prin-…. Liscia-dono.»

Siguiendo las instrucciones de Liscia, con un «hummf», Aisha levantó un conjunto de cosas que se necesitaban para el escenario que necesitaba varias personas para levantarlo y se lo puso al hombro. Por cierto, dado que se habían convertido en compañeras candidatas para ser reinas consortes, Aisha empezó a llamar a Liscia Liscia-dono. Aunque a veces se le escapaba un “princesa”.

«Carla, Hal. Por favor, alinead dos de esos pilares aquí.»

«Como ordenéis, amo.

«De acuerdo, oh, de acuerdo….. humff.»

Justo como lo había mandado, Carla y el Capitán de asalto de las EDF, Halberd, fijaron los objetos del pilar de mármol (falsos) reminiscentes a un partenón griego en el suelo. Después, junto con Liscia, saqué los planos en mi mano mientras rápidamente daba instrucciones a los subordinados (y prometida).

«No solo al capitán de las EDF, sino también incluso poner a la futura reina a hacer trabajo físico… es demasiado sorprendente.»

«Sería impensable en otros países-nodesu. Aparte de eso, Hal, ¡haz tu trabajo rápidamente-nodesu!»

«¡Que sí!»

Detrás de nosotros estaban el Comandante de los Caballeros de la Guardia Real que custodiaba el lugar, Ludwin, y su ayudanta, Kaede-chan. Me volví para mirarlos y los saludé con la mano.

«Ah, bueno, Aisha misma dijo que quería ayudar. Además, es un hecho que no hay nadie en este castillo que sea más fuerte que Aisha.»

Si hubiera una grúa de interior, sería más fácil, pero ese tipo de cosa no existía aquí, por lo que solo podíamos confiar en pura fuerza muscular. Por lo que no había razón para dejar que la fuerza física de Aisha no se usara. Liscia, quien estaba a mi lado, suspiró.

«Santo cielo… Si hubieras dicho esto mucho antes, no tendríamos que haber terminado teniendo un horario tan apretado…»

«Qué remedio. Ya que la idea me vino solo hace una semana.»

«Es increíble que todo el mundo inmediatamente dijera “¡hagámoslo!” a esa idea…»

Bueno, parecía que recientemente los frenos hubieran sido rotos. Con la admisión de Roroa y Colbert al gobierno, las finanzas habían mejorado y «la persona talentosa conocida de la conexión de Ludwin» también había comenzado a mostrar su verdadera capacidad (les hablaré sobre esa persona más adelante en otra ocasión). Quizás debido a la implementación de varias políticas novedosas, los propios ciudadanos de Fredonia también empezaron a mostrar una tendencia a preferir cosas misteriosas no convencionales— parecía que rebosaban espíritus inquisitivos. Era como si el espíritu artesano japonés, o para ser precisos, ese tipo de sentimiento de «aun si haces algo hasta el extremo, aun si es inútil, es arte» se apoderó de la gente.

Así, hace una semana, cuando se me vino a la mente y casualmente hice un comentario al respecto…

«Oh, eso me recuerda que ya estamos a fin de año. Si es a fin de año, entonces tendría que haber el Concurso Rojiblanco de Canto [1] , ¿verdad?

«…… No es como si no quisiera que se realizara. Al principio, Roroa, que lo escuchó, respondió: «*lamer* esto desborda beneficios…»

Así que terminé explicándole acerca del Concurso de Canto Rojiblanco. Curiosamente, Juna-san también se involucró en la charla añadiendo: «queremos mostrar nuestra verdadera habilidad», e incluso las loreleis Pamyu y Nanna, y la cantante en general, Margarita, mostraron mucho interés en ello, y antes de darme cuenta, se había convertido en una situación en la que no podía simplemente decir: «No. ¡Al final no!».

En cuanto me di cuenta, las cantantes del Café del Cantante Lorelei (se había convertido ya en una agencia de talentos), los participantes del programa del Concurso de Canto que se había dado en Van, y muchos otros se reunieron para hacer el Concurso Rojiblanco, por lo que al final la planificación del evento se convirtió en algo grande. Como a partir de ese momento se convirtió en una cosa grande, la preparación de la misma avanzó con un enfoque ad hoc. Y bueno, de esta forma todos hicieron algo para completarlo, así que fue divertido, como los festivales culturales que se celebran en una escuela, pero debido a eso, las obras no disminuyeron, ¿verdad…?

Y entre los problemas, estaba la parte “blanca” del Concurso Rojiblanco. Empezando por Juna-san, el grupo rojo (cantantes femeninas) tenía mucho glamour y estilo, pero los cantantes masculinos daban poca impresión. Dado que eran cantantes de género parecido al country, las canciones que cantaban eran mayoritariamente canciones folklóricas de este mundo. Imagina que en el Concurso Rojiblanco no hubiera nadie de Johnny [2], solo cantantes enka… [3] No habría encanto en eso, ¿verdad? Por esa razón, los ídolos masculinos, que habían sido bastante tibios en comparación con las loreleis hasta ahora, los orpheuses, participarían en una batalla a gran escala.

«Ahora bien, Caballeros de la Canción, ¡a sus puestos!»

«««¡Sí!»»»

En cuanto di la orden, tres hombres jóvenes, los cuales estaban de pie a mis lados, formaron. Entre ellos había un hombre de veintitantos años de pelo plateado y pelo largo que hizo un saludo mientras informaba.

Caballero de la Canción, unidad YAIBA, ¡presente!

Era un humano de Van y líder de la Unidad de los Caballeros de la Canción, Ax Steiner. Era un hombre con unos ojos muy amables impresionantemente guapo, pero quizá por la manera tan formal que tenía de hablar (rasgo común en los hombres amidonianos) parecía que tales buenas proporciones se malgastaran. Al escuchar la salutación de Ax, un joven de aspecto de tigre de rayas, de aspecto frívolo, quien parecía de la misma edad que yo, sonrió irónicamente.

«Rayos, líder, no está bien ser demasiao formal. No crees, verdad, ¿Kukri-cchi?»

«Creo que tu manera de hablar es también demasiado informal, Kotetsu-kun.»

El joven de aspecto frívolo era Kotetsu Bry de la raza de bestias tigre, y, ya que estamos hablando de los dos, el otro, era el guapo bishounen (chico guapo) (?), que parecía un estudiante de secundaria, sin importar cómo lo miraras, Kukri Carol. Es posible que os hayáis dado cuenta de su apellido, pero Kukri era el hermano gemelo de la lorelei Pamyu Carol. En cada aparición, lo único que se veía era un shota entre los miembros de la unidad, sin embargo, él era el más viejo entre los tres. Como se esperaba, la raza Joven es aterradora.

Estas tres personas eran los miembros de la primera unidad idol del Reino de Fredonia, YAIBA. El nombre de la unidad se había originado por el hecho de que los tres tenían un nombre parecido a un arma, por lo que ya que fue el único nombre que se me ocurrió inmediatamente, no tuvimos mucho tiempo para dedicarle tiempo a otro. Dado que el nombre de Hal también era parecido a una arma, pensé en convertirlo en miembro, pero la persona misma se negó firmemente. Kaede-chan me dijo: «Hal tiene bastante voz, pero no sabe afinar ni amarrado-nanodesuyo». Aplaudí.

«YAIBA tendrá un ensayo tan pronto como se haya completado el set.»

«¡Sí! ¿Pero estará bien que nosotros seamos los primeros en hacerlo?»

«Como primero quiero probar la calidad del audio del escenario, esta vez, el único participante compuesto por varias personas que cantan y bailan sois vosotros tres. Si el tamaño del escenario es suficiente con vosotros, será suficiente pues con los demás.»

«¡Sí! ¡A sus órdenes!»

Como siempre, Ax respondió muy formalmente, y luego se dirigió hacia el escenario completo, mientras los otros dos que lo seguían empezaron a hacer muecas forzadas.

«Uf, tío, ¿por qué nuestro líder está tan tenso?»

«¿Quizás esté nervioso? ¿O quizá sea su personalidad?»

«¡Eh, escuchad! ¡Estad al loro!»

««Hiii»»

De repente oyeron un grito mientras caminaban despreocupadamente, cosa que hizo que sus espaldas se sacudieran con escalofríos. Cuando se voltearon tímidamente, pudieron ver a la sombría Margarita con un vestido rojo brillante de pie…. Su apariencia era hermosa, pero con ese vestido, su impacto hacía que aumentara tres veces. Y solo era un simple vestido rojo.

«¡Sois la cara de Fredonia! ¡Enderezad vuestras espaldas firmemente!»

«¡S-sí!

«Si lo entendéis, ¡entonces id! ¡Acelerad el paso!»

«¡A-a sus órdenes!»

Margarita era alguien que se había convertido en general en la sociedad de Amidonia, la cual estaba totalmente dominada por hombres. Por lo que con su mirada amenazante, ambos terminaron respondiendo en un estilo similar al de Ax, corriendo hacia el escenario. Era como una instructora entrenando a nuevos reclutas. Y mientras pensaba en esto, Margarita notó mi presencia.

«S-su majestad. Lo siento mucho por haberle enseñado esta embarazosa situación.»

Ah, no me importa. Como son un grupo con personalidades fuertes, es realmente útil que los pongas firmes. Sin embargo…… qué espléndida apariencia.»

«Esto es…… por salirme de la sesión de pruebas.»

«¿Salirte?»

«Oh, ahí estáh. No puedeh huir en medio de la sesión de pruebah, ¿sabeh, Mar-chan?»

«¿¡P-princesa!?»

Margarita lanzó un alarido parecido a un chillido cuando se dio la vuelta y vio a Roroa corriendo hacia ella con una gran sonrisa en la cara. Luego ella suavemente se aferró a mi mano.

«Querido, también lo he hecho lo mejoh posible. ¡Halágame, halágame!»

Puso su mejilla cerca de mi hombro y se frotó contra ella mientras decía esas palabras. Se parecía más o menos a aquello que haría un animalito… pero bueno, es linda, ¿verdad? En realidad, sin la cooperación financiera de Roroa, este proyecto no podría haber sido posible. Le di unas palmaditas en la cabeza.

«Buen trabajo. Uumm, eres increíblemente servicial. Gracias, Roroa.»

«Mufufu~»

«Has recibido mis palabras de agradecimiento, por lo que deberías estar satisfecha, ¿no? Como estamos en el medio del trabajo, por favor ponte bien.»

Liscia recogió la solapa de la camisa de Roroa y luego la arrancó de mí, como si estuviera alejando a un gatito juguetón. Roroa también siguió el estado de ánimo, la cual respondió:「 nyan♪~

«Lo sé. Mar-chan, sígueme. Ehtamos en medio de la sesión de pruebas.»

«Como sesión de pruebas, ¿te refieres a ese vestido?»

Cuando pregunté, Roroa se rió abruptamente.

«Mufufu~ Ehpéralo. El verdadero te dejará fuera de juego total.»

«Me opongo, ¡princesa! Por favor, por favor, ¡reconsidérelo!»

«Ya que es una orden, solo puedeh aceptarlo.»

«¡De ninguna manera! Dieciocho metros es… ¡de ninguna manera!»

Roroa empezó a arrastrar a Margarita, quien estaba perdiendo la compostura en un grado nunca antes visto. Incluso Margarita, quien podía hacer llorar a hombres con su voz atronadora, no era rival para la princesa de Amidonia. Todavía no conocía mucho sobre el equilibrio de poderes en aquellas personas pertenecientes al país recientemente ocupado.

«Más bien, ¿qué es eso de los dieciocho metros?»

«Es la longitud del vestido.»

La que respondió a mi pregunta fue la lorelei Juna-san. Como tenía que hacer el ensayo después de la Unidad de Caballeros de la Canción 「YAIBA」, había venido a este lugar.

«¿Vestido?»

«Roroa-san lo propuso, dijo «este vestido dejará a la audiencia sin palabras…” y gracias a Margarita, la cual llevará un tremendo vestido de 18 metros de largo, el plan se cumplirá. Ese vestido se ha rociado con las algas ligeras que se usan en las farolas de la calle, por lo que produce una luz deslumbrante para los ojos.»

«…… Qué hacer. Si esto se convierte en una costumbre anual, preveo que el futuro se volverá muy chillón año tras año.»

Aunque había pensado en ella como la Gran Jefa del mundo del espectáculo, era más como la Última Jefa… Había planeado que cantara la versión japonesa de “Comedor de Serpientes”, pero quizás cambiémoslo a “Juntos con el viento”.

Entonces, noté que una chica se escondía detrás de Juna-san. Era una niña que parecía tener entre 15 y 16 años. Era muy linda, pero no había ningún sentimiento penetrante en ella. Tenía un aspecto de una chica muy clásica, una muchacha de la que siempre hubieras querido que fuera tu amiga de la infancia.

«Déjeme presentarla, su majestad. Ella es Komari Colda-san. Ha sido aprendiz de cantante en “el café con cantantes Lorelei” hasta ahora, pero había pensado que le iría bien que debutara en este concurso de canto.»

«¡Ko-komari Colda! ¡Encantada de conocerrshle!

Con un magnífico lapsus linguae, Komari inclinó la cabeza muy profundamente. Y mientras hacía una sonrisa irónica ante el comportamiento nervioso de Komari, Juna-san agregó algunas palabras por ella.

«Esta chica tiene una voz cantante muy prometedora y, además, obedientemente ensaya con mucho celo. Creo que se convertirá en una cantante sobresaliente en el futuro.»

«Oh, ¿en serio? Eso es muy asombroso.»

«¡A-al revés, estoy lejos de ello! ¡El sobrepasar a Juna-san, es demasiado para mí!»

Después de ver a la aterrada Komori tratando de ser humilde, pensé: «ah, ya veo…» El atractivo de esta chiquilla podría ser el ambiente de inmadurez que hacía que la gente inconscientemente quisiera apoyarla. Era un encanto que era diferente al de Juna-san, quien ya había madurado. Entonces, cuando hubiera madurado, podría convertirse en una lorelei que podría mover el mundo del entretenimiento del Reino. Era un talento que me encantaría ver cómo se desarrollaría en el futuro.

«Ah, Juna-dono, Komari-dono. Ahí estáis.»

El Ministro de Finanzas de Fredonia, Colbert, se nos aproximó. Por alguna razón, la semihumana con orejas de gato, Nanna, estaba sobre su hombro, mientras parado detrás de él, la joven Pamyu tiraba de su manga. Cómo debería decirlo….. La escena era como la de un padre y sus hijas.

«Veo que se han vuelto muy apegadas a ti, Colbert.»

«Aunque podría decir que esto ha sido impuesto por Su Majestad…»

Además de su posición como Ministro de Finanzas, también le había pedido a Colbert que se convirtiera en el administrador de los fondos de estas chicas (+ varios otros procedimientos). En estos momentos, el país estaba sufriendo un ‘boom lorelei’. Especialmente para Juna, Nanna y Pamyu, quienes eran las principales principales princesas de la canción— la cantidad de dinero que se movía a su alrededor era tan enorme que no podía lidiar con eso personalmente. Y excluyendo a Juna-san, quien era candidata a ser Consorte Real y que residiría en el castillo, Nanna y Pamyu eran ambas plebeyas antes de convertirse en princesas de la canción, por lo que podría ser peligroso si tuvieran ese dinero. Por esa razón, le había pedido a Colbert, quien estaba muy versado en asuntos financieros, que gestionara los fondos de estas chicas, y también que realizara varias tareas, como el seleccionar al personal de guardaespaldas de las chicas (elegidas principalmente entre las mujeres del EDF) y otras cositas. En otras palabras, era el gerente de Nanna y Pamyu. Por eso, sabía que habría muchas ocasiones para que las chicas se reunieran con él, pero me preguntaba por qué lo habían estado siguiendo de tal manera. En cuanto les pregunté esto en cuestión a ellas dos…

«¡Porque nos invitará a una comida! Comer un montón de pescado me encanta…»

«Después del ensayo, Colbert-san nos convidará a una buena cena. Al hacerlo, no me tratará como a un niño, sino como a una dama…»

…… Fueron las respuestas que obtuve. ¡Así que es un cebo era comida! Bueno, en el caso de Pamyu es un poco diferente…..

«Colbert, si quieres ponerles las manos encima, hazlo cuando sean más grandes.»

«¿¡No lo haré!?»

«Pero parece que no puedo ser más grande de lo que ya soy…»

La expresión de Pamyu parecía como si estuviera enfurruñada. D-disculpas por lo que acabo de decir.

«T-tenéis que hacer el ensayo las cuatro ahora, ¿no?»

«Sí. Después de YAIBA, viene nuestro turno.»

Miré al grupo mencionado por Juna-san, el trío de YAIBA, quienes estaban cantando “Héroe” con entusiasmo. Sí, como era de esperar, era la canción más genial. Hombres guapos (aunque haya uno de tipo lindo en medio) cantando una genial canción, que perfecta combinación. Por cierto, el trío también cantó “Raza en Contra del Tiempo” y “Chicos Fantasía”. Las canciones querían parecerse a las de Ultraman, pero debido a mi falta de conocimiento sobre los grupos de ídolos masculinos, como resultado, traté al final emular el Proyecto DMM (porque ya sabéis, son una unidad de trío masculina).

«Hola a todos, hemos traído la comida.»

«Son solo bolas de arroz y sándwiches. Aunque por supuesto, también tenemos pan napolitano, ¡sí!»

«Nii-sama, nee-sama. Es hora de comer.»

Mientras disfrutábamos del ensayo de YAIBA, Serina, Poncho y Tomoe-chan vinieron con el cuerpo de maids detrás de ellos. Llevaban grandes cestas en sus manos. Quizás estaban llenas de bolas de arroz o pan. Acto seguido, las colocaron sobre la larga mesa y todos se apresuraron a reunirse alrededor.

«Oh, se ve delicioso. ¿Puedo comerlo?»

«Hal, por favor, limpia tus manos adecuadamente-nodesuyo.»

«Carla-san. Por favor, prepara el té.»

«Ci-ciertamente, ¡inmediatamente, jefa!»

El sitio empezó a animarse con bullicio- lo observé todo distraídamente.

«Los números han aumentado mucho…»

«Es verdad.»

Aunque solo fueran palabras que hubiera dicho inconscientemente, Liscia las escuchó por casualidad. Cuando torpemente volví mi rostro hacia ella, me la encontré sonriendo ampliamente.

«Entre la gente que Souma ha reunido y aquella que se ha reunido alrededor de ti, antes de que nos diéramos cuenta, se ha convertido todo en una gran familia.»

«… Por el contrario, me siento feliz por esto, así que no hay necesidad de preocuparse. Es solo que la gente que quiero proteger ha aumentado.»

«A qué te refieres?»

Liscia puso sus manos a los costados y dio una bocanada de aire.

«Creo que las personas a las que quieres proteger estas por su parte también quieren proteger tu reinado. Es por eso que… las personas que quieres proteger seguramente te protegerán.»

«¿Ah, sí…..?»

«Claro.»

Lo afirmó contundentemente. Era un misterio cómo habíamos llegado a esta situación.

«Ya veo… Ahora bien, Liscia. ¿Podría dejar en tus manos este lugar por unos momentos?»

«No me importa…. pero ¿adónde vas?»

«Hay alguien que necesito ver. Ah, mira, Hakuya ha venido.»

En cuanto miramos la entrada, Hakuya estaba entrando a la habitación.

«Bueno, me voy por unos momentos.»

«Sí, me encargo del sitio.»

Despidiéndome de Liscia, salí del salón de banquetes.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

Haz tu comentario en relación con Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 29 y por favor respeta las siguientes normas: No hagas SPAM, no emplees lenguaje SMS, trata de expresarte bien y no faltes al respeto de otros lectores. Si quieres ponerte en contacto con nosotros en relación con Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 29 o con Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español hazlo aquí. Gracias.
¿Te ha gustado Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 29? Pues díselo a tus amigos, compártelo con todo el mundo:
Compártelo: