Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 20

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

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Como soberano AB – Detrás de las escenas

El día en que el rey (temporal) del Reino de Elfrieden, Souma, aceptó su segunda y tercera prometida, una discusión se disputaba a través del Orbe de Transmisión Real en un lugar diferente. El primer ministro del Reino de Elfrieden, Hakuya Kwonmin, se dirigió a Jeanne Euforia, la hermana y princesa de María —la emperatriz del Gran Imperio del Caos—, cuyo rostro se veía reflejado en el sencillo receptor colocado encima de la mesa.

«La transmisión es buena. Parece que no hay problema al conectar dos receptores simples. Y muchas gracias, Jeanne-dono, por además enviarnos una Caballería Griffon

«Mi hermana [1] también es consciente de la importancia de a lo que el rey Souma se refiere como “línea directa”. Si estableciéramos eso habría siempre la posibilidad de comunicación entre el Imperio y el Reino. Por lo que ¿acaso no debería ser algo natural el hacerlo a toda prisa?»

Jeanne hizo una dulce sonrisa en la pantalla.

Después de la Conferencia Amidoniana, Jeanne había regresado a su país para informar a la emperatriz María sobre las propuestas de Souma: «alianza secreta con el Reino de Elfrieden», «establecimiento de una Línea Directa Bilateral» y «Disposición de un Embajador Extraordinario y Plenipotenciario residente en cada país [2] además de la constitución de una embajada», que sería el lugar donde los embajadores residirían. Jeanne había pensado que María no rechazaría estas propuestas y, por descontado, María consintió a todo. Tal vez podría decirse mejor: se había reído ante aquella proposición.

«Fue la primera vez que había visto a hermana reírse así. Parecía estar muy feliz.»

«Feliz… ¿en serio?»

«El tener a alguien que comparte el mismo sistema de valores, en otras palabras, alguien que tiene la misma forma de pensar… No hay muchas personas que lo hagan en el Imperio. Alguien que pueda verse cara a cara con la Santa Doncella.»

«Ya veo.»

Ese que persiguía un ideal y el otro que se fijaba en la realidad; no solo estaban separados geográficamente en los lados este y oeste del continente, sino que además estaban diferenciados por la ideología que profesaban. No obstante, por alguna razón, ambos eran capaces de entenderse el uno al otro. Ciertamente, podría ser esta una interesante situación, pensó Hakuya.

«En cuanto sea posible, me gustaría inmediatamente poder realizar una conversación entre hermana y el rey Souma.»

«Dado que ambos están realmente ocupados, probablemente no tengan tiempo para hacerlo. Pero cuando la situación se haya calmado, decidamos el momento de la plática de antemano.»

«Sí. Por supuesto.»

Más tarde, después de haber intercambiado algunos chismes (expresando quejas sobre sus respectivos Señores), Jeanne le preguntó a Hakuya.

«Hay algo que me lleva molestando desde hace un tiempo. Y es que veo muchos libros detrás de Hakuya-dono y tengo la sensación de haberlos visto antes en algún lado.»

«……Ah, estos libros se han prestado como garantía para el pago de las indemnizaciones de Van. Y como hay muchos libros que me gustaría copiar antes de devolverlos, los he clasificado aquí por el momento.»

«¿El propio Primer Ministro personalmente ha clasificado los libros?»

«Por supuesto, ya que carecemos de mano de obra. Aunque en parte es porque es mi pasatiempo. Tengo una afición en ordenar libros. Dividirlos según la categoría, alinearlos de manera uniforme, a veces pasar las páginas de un libro que me llamara la atención, y finalmente disfrutar de cómo han quedado ordenados dichos libros en los estantes… Los libros son sabiduría de la humanidad. El progreso del país en sí. En cuanto pensé que podía tener la oportunidad de ser capaz de leer los manantiales de sabiduría que se encontraban alineados enfrente de mí….»

«……»

Jeanne empezó a abrir mucho los ojos, sorprendida, al ver la locuacidad de Hakuya. Si tuvieras que hablar del «Primer Ministro Vestido de Negro» [3] , sería alguien famoso considerado como genio que Souma había descubierto. Una persona que había hecho lo que había querido con Gaius VIII y Julio con su maquiavelismo [4] . Cuando lo conoció personalmente, Jeanne también había tenido la impresión de que era una persona realmente inteligente. Sin embargo, cuando Hakuya estaba hablando de libros, se le ponían los ojos de un niño. Aquella diferencia (entre la actitud de Hakuya con su comportamiento habitual) había dejado a Jeanne un poco conmocionada.

«¿……Realmente te gustan tanto los libros?»

Cuando escuchó a Jeanne preguntar esto, el ego de Hakuya regresó. Su expresión se recuperó nuevamente a su habitual rostro, frío y compuesto, aunque las puntas de sus orejas se mostraban un poco rojas.

«*cof*…… Perdón por mi conducta. Tengo una ligera debilidad por los libros…..»

«Fufu, creo que he visto un lado inesperado de ti.»

«¿Inesperado? Creo que estoy más preparado para el trabajo de bibliotecario que el de primer ministro.»

En primer lugar, la audiencia que Hakuya tuvo con Souma había sido solo posible porque padre le había dicho: «¡No te pases los años solo leyendo libros! ¡Sal fuera y ayuda a la sociedad!» Y porque involuntariamente lo había inscrito en concurso de talentos en la categoría de «talento de sabiduría». Más tarde, él, el ganador del concurso, obtuvo la oportunidad de tener una audiencia con el rey, y dicho rey, le fascinó. Hakuya pensó que si se trataba de Souma, este podría hacer que ese Elfrieden casi moribundo volviera a consolidarse. Así que dejó de ser un ratón de biblioteca solitario para convertirse en un funcionario del gobierno, y antes de darse cuenta, se había convertido en el primer ministro.

En realidad en ese momento Hakuya pensó que estaría bastante bien si se convertía en el asesor de en aquel entonces, el primer ministro Marcus. Sin embargo Marcus vio que Hakuya tenía mejor madera que él para ser ministro, por lo que recomendó a Hakuya para ocupar su lugar. Por culpa de eso, recientemente Hakuya no había tenido tiempo de leer aquellos libros que le gustaban y sus días de presión por el trabajo, continuaron.

«Fumu….. Entonces, si te nombrara el Bibliotecario Jefe de la Biblioteca Imperial, ¿vendrías a nuestro país? Creo que el catálogo de libros que ofrece nuestra biblioteca es superior a la del Reino.»

«Ah. Esa es una oferta bastante fascinante.»

«¿No sirve?»

«Si me lo hubieras dicho antes de entrar a trabajar para el gobierno, podría haber aceptado sin vacilar ante esa propuesta.»

Pero, sabes… Estos días de trabajo tan tensos tampoco son malos, pensó Hakuya. El antiguo Hakuya hubiera apostado en que la historia era solo algo que existía dentro de los libros. Sin embargo, en aquellos momentos sentía que él mismo estaba haciendo historia. Al servir bajo Souma, quien lideraría una nueva era en el país, el mismo Hakuya podría convertirse en un personaje de la historia. Y cuando pensaba en eso, no sonaba tan mal.

«En los momentos presentes me gustaría poder estar junto a su majestad Souma cuando lidere la nueva era. Así pues, en algún momento en el futuro, cuando la próxima generación haya crecido, me retiraré y escribiré sobre esta era.»

«Una jubilación cómoda, ¿no…..? Actualmente, puede que no haya otro estilo de vida que sea más cómodo que este.»

Lo que Jeanne había dicho podía ser cierto. En esta era era difícil tener una jubilación cómoda. Entre las amenazas del Ejército del Señor Demonio del norte, que se iban acercando gradualmente, y la Alianza, cuyos países miembros tenían su propia agenda, la situación se había tornado plenamente hostil. Por lo que Hakuya debía resolver aquellas situaciones por completo en aras de su cómodo retiro. Sin embargo, el hecho de que esto fuera posible era algo que se encontraba más allá de su conocimiento.

«Bueno, pues nada. Espero con ansias nuestra próxima reunión, Hakuya-dono.»

«Sí. Reencontrémonos de nuevo, Jeanne-dono.»

Jeanne cortó la comunicación.

«Fuu……» Hakuya dejó escapar un suspiro y se levantó. Extendió sus manos hacia los libros amidonianos apilados. Aquellos valiosos libros, que habían sido descuidados por Amidonia, habían sido dañados hasta tal punto que necesitan reparación. Si algún casual Hakuya no los pusiera bajo su «tutela», los libros desaparecerían de la faz del mundo. Santo cielo… Exasperado, Hakuya tomó un libro, y luego…

«Primer ministro-sama.»

En la esquina de la habitación, se encontraba un hombre arrodillado vestido con un atuendo negro. Su rostro estaba cubierto por un velo de tela negra. Era como si estuviera derretido en la inmensidad oscura de la habitación, ya que la luz se atenuaba detrás de sus puertas cerradas. Hakuya le hizo una pregunta a ese hombre.

«¿Cómo ha ido?»

«Bien. Sin embargo……»

Cuando el hombre dudó en responder, Hakuya frunció el ceño.

«¿Ha pasado algo?»

«Bueno…… Siento que de alguna manera, hemos progresado demasiado fácilmente. Es como si estuviéramos operando bajo los planes de otra persona…»

«Ya veo…..»

Hakuya despidió al hombre y pasó las páginas del libro con la mano. ¿Por qué había tomado custodia de los libros de la Biblioteca de Amidonia como garantía de las indemnizaciones? Porque Hakuya estaba esperando algo. Y eso era ver si había la posibilidad de que la colección de aquellos libros que habían sido descuidados contuvieran información sobre el registro familiar o jurisprudencia legal de Amidonia. Como a la Biblioteca de la Capital por lo general se le proporcionaban copias de este tipo de libros, si pudiera obtener aquellas informaciones de los libros, sería como si hubiera  agarrado el corazón del país. Como la realeza de Amidonia era de espíritu muy bélico, había esperado que no reconocieran la importancia que en realidad tenía. Sin embargo, contrariamente a sus expectativas, entre los libros confiscados, solo había aparecido una copia con información de ese tipo.

Esa copia era lo que Hakuya sostenía en este momento, un libro sobre la actual genealogía de la familia real. Pasó las páginas y en cuanto llegó a la última página, un papel doblado interpuesto apareció. Hakuya desplegó ese papel para encontrarse con una imagen de un pequeño animal con pelo negro alrededor de los ojos y las orejas redondas, tirando de un párpado con una mano mientras sacaba la lengua.

Al ver esta imagen, Hakuya parpadeó con sorpresa, y mientras, se rió. «kukuku».

«Ya veo. Como había pensado, parece que en Amidonia no falta una ‘persona’»

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

 

[/et_pb_text][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″ hover_enabled=»0″]

[1] Aquí Jeanne se refiere a su hermana usando una palabra muy formal, pequeño matiz intraducible debido a la falta de sinónimos de la palabra «hermana» en español. Se refiere a ella como “aneue”  (姉上) (para saciar la curiosidad de los que sepan un pelín de japonés XD).

[2] Antes de la era del transporte internacional rápido, dicho de otro modo: comunicación esencialmente instantánea (como el telégrafo a mediados del siglo XIX y luego la radio), los jefes de misión diplomáticos tenían plenos poderes (plenipotenciarios) para representar a su gobierno en las negociaciones con su nación anfitriona. Convencionalmente, cualquier representación o acuerdo alcanzada con un plenipotenciario sería reconocido y cumplido por su gobierno.

[3] Black Clothed Prime Minister” en inglés. Sé que suena bastante mal Primer Ministro Vestido de Negro, pero no se me ocurren otras traducciones. Sentíos libres de hacer propuestas en los comentarios. 🙂

[4] El empleo de la astucia y la duplicidad en el arte de gobernar o en la conducta general.

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Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 19

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

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Como soberano B – Compromiso

Pero… hacer a Aisha la segunda reina consorte, dices.

«¿Te sería eso una recompensa, Wodan?»

«Como padre, tengo sentimientos encontrados… Pero ya que también ella parece desearlo, el querer concederle el deseo es amor paternal. Además, en este período donde la gente del Bosque Protegido por Dios finalmente empieza a enfrentarse al mundo exterior, creo que tendría gran significado para la hija del jefe que se casara con la realeza. No solo por el lazo que se establecería entre el Bosque Protegido por Dios y la realeza, sino también por el vínculo que se crearía entre humanos y elfos oscuros.»

Ya veo, no solo era por el bien de su hija, sino que también lo decía por consideraciones políticas. Por nuestra parte también, si pudiéramos fortalecer los lazos con el Bosque Protegido por Dios, podríamos incluir a nuestro potencial de guerra los arqueros de élite de los Elfos Oscuros que habían demostrado su destreza en la batalla en las afueras de Randell…… y, bueno, incluso si dejáramos este beneficio a parte…

Aisha es linda. Si me preguntaras si querría casarme con ella, la respuesta sería «me gustaría». Aunque siente que es demasiada la lealtad que tiene hacia mí, esto significa que también se me transmite su buena voluntad (no obstante, me da una sensación como si la estuviera alimentando). Su aptitud para ser reina es dudosa, pero tiene valor suficiente para compensar eso. Es una chica que podría dar a mi corazón un respiro si pudiera quedarse a mi lado como mi esposa.

Pero, ya sabes… Cuando me volví hacia el trono, vi a Liscia, quien se encontraba a mi lado. Incluso con la relación que tenía con ella, hasta ahora, había estado eludiendo el tema de que se convertiría en mi prometida (temporalmente). Pero durante la guerra con Amidonia había reflexionado sobre el tema al darme cuenta de que me estaba comportando como un rey cuando había hablado con Carla. Y cuando me di cuenta de que ya había llegado al punto de no retorno, decidí dejar de ignorar el asunto de mi relación con Liscia. [1][ps2id id=’1a’ target=»/]

Sin embargo, todavía tenía sentimientos contradictorios acerca de tener múltiples esposas. Aunque Marcus, Liscia y Juna-san en repetidas ocasiones hubieran dicho que esto era normal, para alguien que estaba fuertemente influenciado por la ética del Japón moderno, no podía aceptarlo fácilmente… Ah, no es como si estuviera pensando en algo arrogante como si amar a varias mujeres fuera insincero o algo así. Si diera una respuesta inmediata me sentiría mal por Liscia. Es como si un hombre estuviera con dos, al fin y al cabo.

Mientras pensaba en eso, Liscia me miró. Entonces, viendo que estaba tratando de no mostrarme lo nervioso que me encontraba, dijo Liscia como si estuviera un poco sorprendida.

«Por favor, asegúrate de tomar adecuadamente a Aisha como esposa, ¿vale?»

«Adecuadamente, dices…… ¿Está bien eso, Liscia?»

«No tengo ningún derecho a prohibirlo, además ¿acaso no dije que si se trataba de Aisha y el resto, estaba de acuerdo con eso? Mejor dicho, sería problemático si no te casaras con ellas después de todo.»

«¿Problemático?»

«Souma, eres un rey, ¿sabes? Se haga como se haga, a partir de ahora, aparecerá la situación en la que tendrás que casarte con las hijas de nobles o princesas de otros países. Para mayor bien de esa situación, desearía que las consortes de mayor rango fueran personas en las que pudiéramos confiar.»

Liscia, que había enfatizado el lado práctico del arreglo, dio un suspiro y me miró mientras mostraba una cara de indecisión.

«Aunque Souma puede tomar decisiones firmes que controlan el destino del país, cuando se trata de relaciones femeninas, eres muy indeciso, ¿verdad?»

«Ugu……»

«Santo cielo… ¡Aisha!»

«¡S-sí!»

Al ser llamada tan de repente, en diagonal a mis espaldas en posición de guardia, Aisha, que se encontraba muy nerviosa observando lo que estaba ocurriendo para ver cómo progresaba, saltó con un sobresalto. Liscia la apuntó con el dedo dando un chasquido.

«No tengo en mente entregarte la posición de la Primera Reina Consorte. ¿Estaría bien ser la Segunda Reina Consorte? Si estás de acuerdo con esto, no diré nada; mejor dicho, te daré la bienvenida.»

«¡S… Sí! ¡Si así puedo estar al lado de su Majestad!»

Liscia asintió a la respuesta de Aisha y luego se dirigió a mí mientras me miraba directamente a los ojos.

«Lo he puesto todo en orden. Es por eso que…. hazlo…. correctamente.»

«…..Entendido.»

Me pregunto por qué en aquellos momentos, sentí que ya había visto el equilibrio de poderes en el futuro. Liscia ahora había demostrado este «Espíritu de Mujer…» Por lo que, como era de esperar, no podía mostrar más mis malas maneras. Caminé hacia Aisha y me detuve cerca de ella. Esa fuerte Aisha estaba ahora mostrando una expresión incómoda. Ah… de verdad, no pongas esa cara.

«Aisha.»

«¡S-sí!»

«Ehm… ¿querrías ser mi esposa?»

«¡S! ¡Sí! ¡Con mucho gusto!»

Me tragué la réplica de «¿es esto un bar?». [2][ps2id id=’2a’ target=»/] Mientras sentía que mi cara ardía, me volví para mirar a Wodan, quien estaba parado allí, sonriendo, mientras en su cara se reflejaban aquellos complicados sentimientos que hay en todo padre. No hablé en un tono digno de un rey, sino como alguien que se estaba dirigiendo a un superior.

«…..Por lo que hemos llegado a este punto. Vendré a dar mi saludo oficial. Suegro.»

«…..Lo estaré esperando. Yerno.»

Así, Aisha se convirtió en mi segunda prometida.

Pero ahora que se había vuelto de esta manera, ¿qué tenía que hacer con el título «Dama del Viento del Est? Como era de esperar, no creo que pudiera hacer que la Reina actuara como un SP exclusivo [3][ps2id id=’3a’ target=»/]. Cuando se lo mencioné a Aisha,

«¡Déjalo en mis manos, su majestad! ¡Aunque me haya convertido en la esposa de su Majestad, protegeré la vida de su Majestad!»

Dijo tal que así con una sonrisa de oreja a oreja, por lo que decidimos dejarlo tal como estaba… Bueno, supongo que podía nombrar a algunos subordinados bajo su mando más tarde. Ahora que se había decidido la candidatura de la Segunda Reina Consorte, Marcus dio una expresión de alivio, ya que una de sus preocupaciones finalmente había disminuido de intensidad (había estado preocupado por el peligro de la baja cantidad de miembros de la realeza debido a la lucha de sucesión que se había dado lugar en el pasado, por lo que decía constantemente «incrementar el número de esposas y hacer hijos»), y, aunque había resultado todo en que aparecieran nuevas preocupaciones, solo podía mostrar mi compasión.

Y en aquella situación en la que nos encontrábamos, Juna-san hizo una sonrisa ligeramente solitaria.

◇ ◇ ◇

Aunque me había encontrado con varias dificultades, la hora de recompensar a Wodan había terminado, por lo que finalmente tocó el turno de Juna-san.

Mientras daba palabras de gratitud, le pregunté: «¿Hay alguna cosa que deseas?» Y bueno…, aun si no se lo preguntara, ya sabía su respuesta. Lo más probable es que hiciera una petición para entregarle todos sus méritos a Excel. Esta vez, se mostraba no como Lorelei, sino como miembro de la Marina.

«Su majestad, mis méritos…..»

«¿Puedo decir una cosa?»

Excel empezó a hablar por lo que interrumpió las palabras de Juna.

«Por favor, perdóneme la repentina descortesía. Sin embargo, concededme el permiso para hablar.»

«……Concedido.»

«Muchas gracias.»

Excel se inclinó y lentamente comenzó a hablar.

«Como su majestad sabrá, Juna Doma es mi nieta. Pero el padre de Juna, que es mi hijo, se ha casado con la familia mercante Doma, que realiza negocios en nuestra querida Ciudad Laguna. En otras palabras, Juna Doma ha nacido como plebeya. Y aunque gracias al servicio militar trabaje bajo mi mando, no tiene ninguna conexión con las circunstancias que tendría una «familia noble»

«¿…A qué te refieres?»

Aunque pregunté eso, Excel en su lugar se encaró a Juna-san y sentenció:

«Aunque sea posible que hayas planeado usar tus méritos por mi bien, eso no es necesario.»

«¿¡Reverenda abuela!? Pero…»

Juna intentó discutir con vehemencia, por lo que Excel dio un signo de negación con la cabeza silenciosamente.

«Está bien. Eres una persona que no tiene conexiones con la familia Vargas. No sería correcto utilizar tus méritos para alguien que no habías conocido bien anteriormente. Úsalo para tu propio bien»

«¿¡Reverenda abuela!?»

«No puedo sacrificar la felicidad de mi nieta por el bien de mi yerno y de mi otra nieta. Está bien, no tienes que preocuparte por nosotros. Debes dar un paso adelante y cumplir tus deseos»

Al tener a Excel mirándola con ojos tan amables, Juna bajó la mirada, y pareció entrar en conflicto por un momento. Sin embargo, poco después, abrió los ojos, dio un paso adelante y se arrodilló.

«Su majestad. Tengo una solicitud.»

«¿…..De qué se trata?»

«Si fuese posible, yo también… a partir de ahora… desearía quedarme y cantar al lado de su majestad.»

Esto significaba…. no había la necesidad de adivinarlo. Tomar a Juna-san…. como esposa también.

«Su majestad, en el caso de Juna Doma-dono, podríamos aceptarla como consorte real. Si deseara recibirla como Reina Consorte, sería necesario que fuera adoptada en algún momento por alguien con un título nobiliario de «caballero» o superior.»

Markus apuntó eso con una expresión feliz. Quizás era por el hecho de que el número de mis esposas había aumentado a lo que él deseaba. En cuanto miré a Liscia, asintió como diciendo, «de acuerdo». Pero….

«Lo siento. No puedo hacerlo……»

Lo rechacé firmemente. Liscia abrió los ojos de par en par ante mis palabras, mientras que Excel me observó con ojos implorantes, como preguntando «¿Qué rayos?» Juna-san se encontraba mirando hacia abajo, por lo que no pude ver su expresión. Una atmósfera sombría comenzó a envolver la habitación, pero…… No, no, no, escuchad hasta el final.

«……Por el momento…… No es posible. Juna-san es la «Prima Lorelei» del Proyecto Lorelei, el plan de transmisión de programas musicales que usa el Orbe de Transmisión Real, ¿sabéis? Si fuéramos a anunciar el compromiso de la famoso Juna-san, ocurriría una revuelta en la capital.»

Y eso no sería una broma. Todavía tenía fresco en la memoria cuando se había presentado la solicitud en la Asamblea Nacional para «poner a Juna-san con más frecuencia en el Orbe Real». Cuando se revelaba que una ídolo tenía un amante, tenía su blog enardecido, cosa que sucedía bastante a menudo en el mundo anterior, pero como no era posible que “enardeciera” el blog en este mundo, el fuego transcurriría en cualquier parte de la «Ciudad» o el «Castillo», supongo. Quemar el país con llamas de celos no es algo de lo que pudiera reírme. Así que…

«¿Estarías dispuesta a esperar un poco más?»

«¡!»

Hacia Juna-san quien había levantado la cabeza, pronuncié aquellas palabras mientras me embargaba una sensación incómoda.

«En estos momentos, todavía necesito esa capacidad que Juna-san tiene como «lorelei». Es por eso que deseo que te quedes como la «ciudadana Juna-san» por ahora. Cuando hayamos reunido aún más loreleis y las hagamos elevado a ser talentos que puedan tener éxito en el camino, entonces sin duda te recibiré. »

«……Estaré esperando ese día. Su majestad.»

Juna-san dijo esto revelando una sonrisa propia de una doncella.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

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[1][ps2id id=’1b’ target=»/] Hagamos un poco de memoria. Souma sube al trono con una condición, la cual era que lo dejaría una vez Elfrieden se hubiera aposentado con bases sólidas. Con esta frase, se ha demostrado que ha cambiado de opinión.

[2][ps2id id=’2b’ target=»/] La respuesta de Aisha es tipo: Aisha, ¿quieres un oden (comida japonesa)? Sí, con mucho gusto. Por lo que Souma pregunta, ¿acaso lo está tratando como si fuera un menú de un bar?

[3][ps2id id=’3b’ target=»/] Los SP son una unidad japonesa de protección a corta distancia con la responsabilidad de proteger a los VIP locales y extranjeros en suelo japonés y en el extranjero.

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Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 18

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

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Como soberano A – Recompensa

«………»

«………»

La mañana después de que pasase una semana completa (ocho días) de nuestro regreso a la capital, Parnam. Dentro de la oficina de asuntos gubernamentales en el castillo, los únicos sonidos que podían escucharse eran Liscia presentando los documentos y yo moviendo la pluma.

◇ ◇ ◇

Había trabajado en la capital del principado, Van, pero la carga de faena que tenía al volver aquí no era muy diferente a la de Van…. en absoluto. Mejor dicho, se había multiplicado. Ya que el sistema de los Tres Duques había sido desmantelado, necesitaba reformar el ejército inmediatamente. Por lo que, en pos de tener una relación de igual a igual con el Imperio, necesitaba expandir el ejército. Así podría oponerme a la amenaza del Territorio del Rey Demonio junto a ellos… Por así decirlo, tenía que «fortalecer el ejército». Y ese plan de «fortalecer el ejército» es, sin duda, el «Plan de Unificación del Ejército» que había hecho mención durante el Consejo Final con los Tres Duques.

Mirando a la historia, un «soldado fuerte» (en este caso, significa el ejército) podría resultar ser un ejército móvil. Es decir, llegar a tener la capacidad de enviar fuerzas militares esenciales a posiciones importantes rápidamente. A decir verdad, nuestra completa victoria en la batalla contra Amidonia se debía al hecho de que éramos capaces de tomar posiciones antes que el enemigo en el campo de batalla donde se predecía que iba a disputarse el enfrentamiento. Y ya que llegamos antes, tuvimos mucho descanso y pudimos luchar contra un enemigo totalmente exhausto. Si hubiéramos llegado al mismo tiempo, nuestro nivel de fatiga hubiera sido similar y, aunque las cifras del Ejército de Amidoniano habían sido inferiores, se hubiera dado a término una batalla sin la posibilidad que pudieran retirarse, por lo que habrían resistido considerablemente más tiempo. Si esto hubiera sucedido el Ejército del Reino seguramente habría tenido una pelea más dura.

Así pues, a fin de poder obtener esta movilidad junto a las mejoras viales, necesitaba eliminar la valla que había entre el Ejército Real, el Ejército del Reino, la Marina y las Fuerzas Aéreas; unirlos bajo el mismo comando; y crear una estructura que pudiera mover todo el ejército inmediatamente. Este era el «Plan de Unión de la Armada». El Ejército Real, Ejército del Reino, la Armada, Fuerzas Aéreas, el Ejército Noble desensamblado y aquellos soldados privados de los Nobles unidos al Ejército Real serían reorganizados para crear la «Fuerza de Defensa del Reino de Elfrieden» (o EDF para abreviar). En realidad, esta abreviatura podría dar «ese» tipo de impresión [1][ps2id id=’1a’ target=»/], aunque para las personas de este mundo no se les es posible darse cuenta de mis complejos sentimientos acerca del nombre. Por cierto, parece que este mundo cuenta con hormigas gigantes.

Pero ahora volvamos al tema anterior. Por descontado que existía la preocupación de que al establecer el EDF pudiera aparecer resistencia en cada cuerpo, pero si lo que querían era dirigir una rebelión, el Ejército del Reino y la Fuerza Aérea habrían perdido ya sus voces, por lo que ya no habría ningún problema acerca el asunto. Además, también estaban Glaive y Tormann a quienes les había encargado la dirección de los ejércitos y que también se sumaban a favor del empeño. Así que la Marina, que no había cometido ningún error al elegir nuestro bando, tampoco se resistiría demasiado, dado que había decidido nombrar a la Almirante de la Armada, Excel, como la Comandante en Jefe del EDF —a la persona en cuestión no le gusta que se la ponga en una posición tan alta, pero desde que le había dicho que solo sería hasta que Ludwin obtuviera suficiente experiencia, aceptó a regañadientes—.

Lo problemático era el Ejército de los Nobles. Estaban vinculados al Ejército Real, pero el derecho al mando recaía en la figura de los nobles, un muy molesto cuerpo que manejar. En este mundo donde había criaturas salvajes peligrosas, monstruos (antes de que apareciera el Ejército del Rey Demonio existían solo dentro de las mazmorras), forajidos, piratas y bandidos, era necesario que cada territorio reuniera algunas fuerzas para proteger las tierras. Por eso, los nobles, que tenían territorios, se construían un ejército privado que tenía el deber de proteger la seguridad del territorio. Era solo que, en los momentos actuales que se encontraba este país, los números eran demasiado altos.

Esta era la influencia resultante de la política expansionista del Rey de hacía dos generaciones. En aquellos momentos, obtener mérito militar en el campo de batalla era la manera más rápida de llegar a la fama, por lo que incluso los nobles reclutaban a la población de sus feudos para hacer ejércitos privados. El poder militar aumentaría pues, incluso si fuera a través del reclutamiento de gente no instruida, pero ¿acaso todo esto no tendría sentido si la productividad bajaba como resultado……? Y al final, a pesar de que el gobernante anterior, el Rey Alberto, se había apartado de la anterior política, el Ejército de Nobles permaneció como estaba, ampliado.

Es por eso que en los momentos presentes me encontraba trabajando en pos de fragmentar el Ejército de Nobles, intentando dejar solo aquellos números mínimos suficientes para vigilar el territorio. Y todas aquellas personas reclutadas, aunque tuvieran ocupaciones, serían liberadas, y recibirán una indemnización por despido al momento del alta. Para las personas que mostraron interés en unirse a EDF, entonces si se muestran prometedores al aprobar los exámenes, entonces se les alistaría. Después de eso, trabajaré para designar personas talentosas para puestos adecuados (la composición del personal había sido decidida por las autoridades militares de Excel, Glaive y Ludwin, mi trabajo consistía simplemente en ver los planes que hacían y dar mi aprobación).

◇ ◇ ◇

«………»

«………»

Durante todo el tiempo que estuvimos trabajando, Liscia y yo no intercambiamos ni una palabra.

Qué situación más desagradable… Bueno, a decir verdad el sentimiento este desagradable puede que solo lo sienta yo. Liscia se comportaba con normalidad.

Ese día, incluso después de que le dijera que Georg Carmine se había suicidado dentro de prisión, Liscia no había hecho cambio de expresión alguno. De manera inexpresiva, murmuró un pequeño «ya veo…..»

Eso no significa que esperase que perdiera la compostura. Ni tampoco que me culpara a mí por ello. Mi relación con ella no era tan superficial como para no saber qué tipo de persona era. Sin embargo, nunca podría haber esperado que se comportara de manera normal incluso hasta en los momentos presentes. Pensé que al menos su expresión se volvería sombría hasta cierto punto. No solo no sentía tristeza o angustia alguna sino que parecía que Liscia estuviera actuando como si nada hubiera pasado. Eso me dejó sin palabras.

Si es así, sería mejor si al menos se quejara un poco…

『¿Por qué no hiciste nada para ayudar al duque Carmine?』

Sí….. Aunque esta situación hipotética no sería mejor. Con solo imaginarme una escena en que Liscia me despreciaba era deprimente para mí. Y si, para más inri me golpeara para finiquitar el tema… En este caso, quien debería estar preocupado sería más bien yo, ¿no? Hay que ver….. ¿Qué estoy haciendo? Me había vanagloriado frente a Georg, «no importa lo que pase, protegeré a mi familia», pero a decir verdad no era capaz ni de proteger a la chica a mi lado.

«Souma.»

«Eh, ah, ¿pasa algo?»

Miré a quien me había llamado. Era Liscia, que inclinó ligeramente la cabeza.

«Has parado de escribir.»

«Ah, lo siento…..»

Esto no está bien… Necesito recomponerme. Una vez más volví a ponerme a trabajar. Terminemos las cosas enfrente a mí ahora mismo. Quizás algún día el tiempo lo arreglaría. Mientras pensaba eso y trabajaba, alguien llamó a la puerta. «Adelante» dije ante la puerta, «Disculpe», Serina-san, la sirvienta encargada de las otras criadas, entró.

«Vine a informar a su majestad que los preparativos han terminado ya.»

«Ya veo.»

Después de acabar lo que estábamos haciendo, me puse el manto real y nos dirigimos juntos a la sala de audiencias.

Este día era el Día del Reconocimiento a las personas que habían prestado servicios distinguidos en la guerra contra Amidonia.

◇ ◇ ◇

«Glaive Magna. Te felicito por la lealtad y las grandes obras hechas de las que hemos sido bendecidos. A efectos de recompensar esa lealtad, se te será conferido el territorio de Randell y sus alrededores.»

«Sí, su majestad. Estoy agradecido por esta bendición.»

«Sí. Esto es solo temporal, pero además, se te será concedida una parte de la autoridad del ex general del ejército general Georg. Hasta que llegue el momento de la reorganización de la Fuerza de Defensa de Elfrieden, por favor únanse al Ejército del Reino.»

«Si su majestad. Este viejales ciertamente se esforzará por cumplir con las expectativas que tiene su majestad.»

Frente a mí se postró quien destacaba abajo del trono y se le había otorgado un premio con un tono pomposo; el padre de Hal, Glaive. Ya que no se estaba retransmitiendo con mi beneplácito, no me gustaba el ambiente formal. Sin embargo, dado que el Secretario de Estado se estaba dedicando a anotar cada una de mis palabras y acciones, tenía que actuar «como lo haría un rey». Para que la gente en el futuro no me menospreciara cuando leyeran los registros históricos, o al menos eso fue lo que mi subordinado, Marcus, constantemente me había estado repitiendo. Aunque en realidad, no me importaba la evaluación póstuma de mí.

◇ ◇ ◇

En la batalla contra el principado de Amidonia, el Reino de Elfrieden no había obtenido territorio alguno, pero sí que había logrado obtener una gran suma de dinero como indemnización. Además, el Reino había recaudado dinero del rescate de los mercenarios capturados de Zem y se había apoderado del territorio y bienes de los nobles corruptos. La disolución del Ducado de Carmine y el Ducado de Vargas también se había decidido. Aunque en comparación con las ganancias de la guerra, la recompensa que recibieron los soldados fue pequeña considerablemente. Esto era así porque la mayoría de los soldados movilizados en la guerra provenían de la Armada y la Fuerza Aérea. Como habían sido incriminados con cargos de rebelión, la guerra empezó a ser una batalla para que les absolvieran de la incriminación, por lo que no se habló de ninguna otra recompensa.

Además, el Ejército de los Nobles dependía del Ejército Real, por lo que se esperaron al margen de la campaña realizada por los Tres Duques. Asimismo, se abstuvieron principalmente a la lucha en la guerra contra Amidonia, por lo que tampoco recibieron recompensa alguna. Habían perdido la oportunidad de entrar en aquel dulce cuento aunque a decir verdad han cosechado lo que han sembrado. Por lo que quienes se merecían recompensa ​​eran solo los soldados del Ejército Real y la Marina. Los nobles que tuvieran un estatus de caballero o superior y que se hubieran unido a uno de los dos ejércitos, recibieron territorios, pero los territorios eran provenientes de los nobles corruptos o creados a partir de la disolución del Ducado Carmine y el Ducado Vargas, por lo que era una buena idea. Aquellos nobles de inferior rango al de caballero recibirían compensación económica.

Por eso, hablando de hoy, aquellos que habían logrado un logro sobresaliente serían recompensados ​​personalmente por mí. El contenido de esas recompensas serían típicamente un título nobiliario o territorio, pero si deseaban algo más que esto, podían mencionarlo directamente al rey. Y si el rey considerara que aquello que pedían se correspondía con el mérito demostrado, entonces aquello que pedían se les sería otorgado. Podían pedir dinero u objetos raros que poseyera la Familia Real. En el pasado, al usar esta posibilidad, un caballero podía solicitar la mano de la Princesa que amaba, o se podía hacer una denuncia contra un noble vicioso. Por lo que, ya que era una situación en la que podía aparecer cualquier tipo de solicitud, se había decidido no hacer ninguna transmisión usando el Orbe de Transmisión Real.

Así pues, estas eran las personas que recibirían el reconocimiento. El que había cambiado de bando para unirse al Ejército del Reino y había dirigido la guerra contra Amidonia, Glaive Magna. El lord de Altomura que había retrasado al ejército de Amidoniano, Wyst Garrow. Así mismo, el comandante de la Infantería de Marina que había retrasado el ejército Amidoniano en el Valle de Goldoa, Juna Doma. Y por último, quien había dirigido los refuerzos en la batalla en las afueras de Randell, el Jefe de los Elfos Oscuros del Bosque Protegido por Dios, Wodan Utgard (padre de Aisha). De hecho, la persona con las obras más meritorias debería haber sido la Almirante de la Armada, Excel Walter, pero en la situación actual, ya había «agotado» ese mérito, por lo que no recibiría más recompensas.

Habría que decir también que, antes de dar las recompensas por las cinco personas antes mencionadas, Aisha, que hasta ahora me había protegido en calidad de «guardaespaldas no reconocido», había recibido la nueva posición de «Dama del Viento del Este». La diferencia entre esta posición y la anterior era que anteriormente, se la había tratado como un mercenario que trabajaba con el dinero que poseía, pero a partir de ahora,  sería considerada como caballero que recibiría un salarios del país. Por cierto, el origen de este título «Dama del Viento del Este» viene del imitar el apodo de Xu Chu, el líder de los guardaespaldas de élite de Cao Cao, que es  «Tigre Ingenuo». [2][ps2id id=’2a’ target=»/] Como el origen de este nombre se debe a que era: «tonto fuerte como un tigre», cambié los kanji a «Viento del Este (東風 Kochi)». En resultado que, cuando la llamara «Viento del Este»…… Ella vendría aquí [3][ps2id id=’3a’ target=»/] (こ ち Kochi). 

Cuando felicité a Aisha, quien había sido nombrada Dama del Viento del Este, concediéndole un «guantelete inexpugnable» (un guantelete que había sido encantado con efectos de resistencia al daño físico y mágico, del almacén del tesoro del castillo. Iba a ser un escudo, ya que se adaptaría mejor a la imagen de su posición, sin embargo, dado que Aisha usaba una Gran Espada, había sido reemplazada por este guantelete). Lo sostuvo con fuerza en el su pecho mientras hablaba llorando y de manera torpe en sus palabras dijo:

«Hip…… Su majestad…… Por mí…… ¡m-mushas gracias! Para poder seguir protegiendo la seguridad de su majestad, ¡por favor ponedme junto a su altezaaa……!»

No, sé que está feliz… ¿Pero ha acabado esto… ya sabes… por fin? Después de verla comportarse así, las otras personas en la cámara sonreían irónicamente.

◇ ◇ ◇

«Wyst. Estamos agradecidos por las grandes obras que has realizado con el deber de provocar a Amidonia. Como lord de Altomura, de aquí en adelante, esfuérzate por mantener la paz del reino.»

«Sí, su majestad. Todavía me falta, pero me esforzaré por cumplir con los deberes que recibo.»

Terminé de otorgarle las recompensas a Wyst, quien vino después de Glaive, el cual recibiría un territorio al sur del antiguo Ducado Carmine. Dado que su territorio original ya era una región agrícola muy fértil, combinado con el nuevo territorio, se convertiría súbitamente en un noble muy influyente. En la última guerra, había tenido que soportar la desgracia de hacerse pasar por un pequeño alevín frente a Gaius y Julio. Debía recompensar este hecho.

Por otro lado, la siguiente persona a recompensar sería la que había enviado refuerzos de los elfos oscuros a la batalla en las afueras de Randell, el padre de Aisha, Wodan Utgard. Estos refuerzos no eran algo que ni Hakuya ni yo habíamos predicho. Sabía la destreza en la batalla que tenían los elfos oscuros, pero deberían haber estado ocupados con la reconstrucción por el deslizamiento de tierra, y en primer lugar, no tenían ningún deseo de inmiscuirse en los sucesos que ocurrían fuera de su bosque, por lo que había pensado que sería inútil el solicitar su cooperación.

Sin embargo, contradiciendo nuestras predicciones, el grupo de Wodan-san se había desplazado al campo de batalla para apoyarnos con refuerzos. Había oído decir a Hal que los nobles deshonestos sacaban el cañón sin permiso y lo disparaban despreocupadamente, por lo que estos refuerzo fueron realmente un afortunado error de cálculo. Me encontré a medio camino con Wodan y le di la mano para mostrarle mi gratitud.

«Estoy muy agradecido. Incluso en los tiempos difíciles que estáis pasando, vinisteis admirablemente a apoyarnos con refuerzos.»

«Como debería ser. Nosotros, la tribu de los Elfos Oscuros, no pudimos pagar nuestra deuda con vosotros. Durante aquellos momentos de calamidad, cuando su majestad se dirigió personalmente a socorrernos, nos recordamos de la conexión que teníamos con el mundo exterior.»

«Qué tan feliz noticia. Es como si una vez más sintiera el origen del día de la fundación de este país, cuando varias razas unieron las manos. Si tienes algo que deseas, por favor, dímelo.»

Cuando dije estas palabras, Wodan-san inclinó la cabeza.

«Hemos recibido favores ya que nunca podríamos pagar. No solo nos habéis provisto de tantísimos materiales de ayuda para la reconstrucción, sino que además nos habéis dado numerosas recompensas a cada soldado que ha participado en la guerra. No hay nada nuevo que deba desear.»

«Por favor, no hace falta ser tan reservado. ¿Acaso no ha sido la decisión de enviar soldados, vuestra generosidad? Si lo deseas así, podríamos plantar árboles en las afueras del Bosque Protegido por Dios e incrementar el tamaño del bosque.»

«Me complace mucho escucharlo, sin embargo, el tamaño actual del Bosque Protegido por Dios ya es suficiente para nosotros.»

Humm….. Qué preocupante. Quería mostrarle mi gratitud a Wodan. Sin embargo, a pesar de que había presentado otras formas de recompensa, este las había rechazado firmemente.

«¿Estás realmente seguro de que no tienes ningún deseo..?

«En ese caso, sí que tengo un deseo a conceder, su majestad……»

«¿Qué es? Si está en mi mano, lo concederé.»

«Lo aprecio profundamente, su majestad. Así que… Por favor, ¿podrías tomar la mano de mi hija, Aisha?»

«¿¡Padre!?»

Aisha, que se encontraba de pie detrás del trono, dio un grito en confusión.

«Mi hija no tiene ningún interés en otras cosas que no sean las artes marciales, no obstante, parece que finalmente ha llegado a la flor de su vida. Es más, tiene que haber cambios en la forma en la que ve a su majestad en comparación con el principio. Así que, por favor, ¿podría su majestad tomarle la mano como tu esposa?»

«El título de Wodan-dono es el del jefe de la aldea dentro del Bosque Protegido por Dios. Sin embargo, hablando en términos prácticos, se le puede considerar como a un noble con un territorio, el Bosque Protegido por Dios. En cuanto a su hija Aisha-dono, podría ser aceptada como la segunda reina consorte.»

Marcus hizo esta observación complementaria de manera rápida. Hoy, en lugar del Primer Ministro Hakuya, quien estaba ausente por negocios, Marcus era quien presidía la ocasión. Esto ya se había mencionado antes, pero en este país, las reinas (es decir, la esposa del rey), se dividían principalmente en reina consorte y consortes reales, y era posible tener varios de ellas al mismo tiempo. Aunque originalmente este país tenía solo una Reina Consorte, con el resto de las esposas siendo consorte reales y numerosas amantes que no tenían autoridad real. Sin embargo, el Rey de Elfrieden de varias generaciones atrás había mencionado que “no quiero jerarquía entre los que amo”. Por eso, las consortes reales hasta ese momentos subieron en la pirámide a ser  reinas consortes (la reina consorte original pasó a ser «la primera reina consorte» mientras que el resto se las trataría como La Segunda~, la Tercera~, etc.), mientras que las amantes serían elevadas a consortes reales, cosa que seguía practicándose incluso a día de hoy.

Por esa razón, para convertirse en reina consorte, uno debía provenir de una familia con un título nobiliario superior al de «caballero», así, los hijos de dicha reina consorte podrían ser herederos de la corona. El orden en la sucesión no se basaba en el orden en que habían nacido, sino que el orden se hacía comenzando por los niños de la Primera Consorte Reina (si había una gran diferencia de edad entre los niños, se podía ajustar cambiando el orden de las otras reinas consortes). Por otro lado, una consorte real podía pertenecer a cualquier condición social (incluso siervos o esclavos), pero sus hijos no tendrían ningún derecho a la sucesión del trono. No obstante, dado que todavía eran de la realeza, los nobles o caballeros deseaban convertirse los suegros del rey, por lo que sin duda los hijos de las consortes reales ganarían dinero o estatus del matrimonio realizado.

(Así que Aisha se convertirá en la Segunda Consorte Reina, ¿eh?)

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

 

 

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[1][ps2id id=’1b’ target=»/] EDF = Earth Defense Force, un juego en el que te enfrentas a extraterrestres gigantes siendo tu una hormiga gigante.

[2][ps2id id=’2b’ target=»/] Se da a cabo un juego de palabras intraducible. «Viento del Este» se pronuncia kochi en japonés, y el apodo de Xu Chu, que es Tigre Ingenuo, también se pronuncia kochi. Así que es por eso que Souma hace una broma sutil, ya que le está diciendo ingenua sin que se entere alguien.

[3][ps2id id=’3b’ target=»/] Otro chistecito intraducible. Kochi en japonés también puede significar «aquí» por lo que si le dice kochi, podría decir algo tipo: «東風、こちに来て。» Que se pronunciaría como kochi, kochi ni kite (Viento del Este, ven aquí).

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 capítulo 17

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ hover_enabled=»0″ border_style=»solid» inline_fonts=»Open Sans»]

El león dentro de la jaula

Habían pasado varios días de nuestro regreso desde Van a la capital del Reino, Parnam.

Me encontraba frente a la prisión bajo el castillo real. No había luz a menos que las antorchas iluminaran el camino, por lo que el ambiente era oscuro. Debido a que dicha prisión se encontraba dentro de palacio, era entendible suponer que muchas personas de alto rango habrían estado ingresadas en ese lugar. Sobre todo, aquellos prisioneros encarcelados en calidad de presos políticos. Dentro de aquel calabozo, me situaba yo con alguien detrás de las rejas. Después de unos momentos en silencio me dirigí a la persona que habitaba la celda.

«Esta es la primera vez que nos encontramos personalmente. Soy el rey provisional, Souma Kazuya.»

«Es un placer conocerle. Soy Georg Carmine.»

Mientras se presentaba, el general supremo del ejército anterior, el hombre bestia con cara de león, Georg Carmine, inclinó la cabeza profundamente. A diferencia de mí, que estaba sentado en la silla, Georg se sentó directamente en el suelo de la celda, con las piernas cruzadas, al igual que un comandante en Japón en la era Sengoku lo haría con una audiencia con su señor. Mientras aún inclinaba la cabeza, George empezó a hablar.

«Una vez más, le doy mis sinceras felicitaciones por el resultado de la guerra.»

El encarcelamiento de Georg en este lugar había ocurrido varios días antes de nuestro regreso. Hasta entonces, se encontraba bajo arresto domiciliario en el castillo de Randell, por lo que debió de haberse enterado allí, ya que no se encontraba aislado totalmente.

«Levanta la cara. Es difícil poder hablar si estás en esa postura..»

«Como desee, su majestad.»

Georg levantó la cabeza poniéndose en posición vertical para poder hablarme. Debido a que su cuerpo tenía un físico corpulento, con una estatura cercana a los dos metros, nuestros ojos se encontraban al mismo nivel pese a encontrarme sentado en una silla. «Magnífica…»— una expresión tal que así era la que se adecuaba a él como militar. Entendí por qué Liscia lo respetaba. Era difícil no sentirse abrumado por la atmósfera que desprendía. Tenía tal increíble presencia y, sin embargo, era el más joven de los tres duques. Estaba seguro de que Castor tenía unos 160 años, mientras que Excel había traspasado el lindar de los 500 años.

«¿No te parece que los años que tenéis vosotros, los Tres Duques, no se corresponden con vuestras apariencias? También a nivel de madurez mental.»

Cuando mencioné esto, Georg se rió «Gahaha».

«Ciertamente. Es típico de razas con esperanza de vida muy altas que el crecimiento tanto a nivel de cuerpo como de mente sea lento. A las razas muy longevas, se les dice que su apariencia y edad mental se corresponde en términos humanos con: (su verdadera edad) x (vida útil habitual del ser humano o hombres-bestia <aproximadamente 100 años>) ÷ (la vida máxima habitual de esa raza).»

Ya veo. Podría decirse que este mundo tenía algo similar a «a lo que a la grulla le son mil años, a la tortuga le son diez mil» [1] [ps2id id=’1a’ target=»/]que sería aquí «a lo que a la raza dragonewt le son 500 años, a la Tribu Dragón Marino le son mil» como símbolo de longevidad (aunque en este mundo, realmente vivían hasta esa edad). En otras palabras, Castor tendría 160 x 100 ÷ 500, lo que solo serían 32 años (en equivalente humano). Siguiendo esa línea de pensamiento, podríamos entender entonces por qué todavía tenía esa actitud de un típico musculitos……. ¿Eh? ¡Un momento!

«Si usáramos esa teoría, ¿no tendría Excel la edad mental de 50 años?»

«……En todo, hay siempre una excepción.»

«No te olvides de eso.»

Fue a partir de aquella conversación casual, después de un silencioso respiro, que pasé al tema principal.

«……Si me reúno contigo, es porque hay muchas cosas que quiero decirte y pedirte.»

«Por supuesto.»

«Bueno, antes que eso, parece que todavía no te has reunido con Liscia.»

Cuando puse ese asunto sobre la mesa, Georg cerró lentamente los ojos. Parecía que Liscia desde el regreso a Parnam había pedido una vez reunirse con Georg. Sin embargo, Georg, gritó: «¡Su señora es alguien que pronto se convertirá en la reina, ¿cómo puede solicitar reunirse con un criminal?» (aunque para ser exactos, fue el guardia de la prisión quien me envió el mensaje verbal) y la echó. Como Liscia tenía una personalidad realmente seria, reaccionó fuertemente a esas palabras. Desde entonces, nunca había hecho ninguna otra solicitud de reunión. Todos y cada uno de los días lo soportaba todo en su corazón.

«……Por eso, no creo que esta situación esté bien.»

«Me despedí con la princesa cuando se realizó el Consejo Final. Ya no hay necesidad de palabras por ahora.»

«¿Cuando se cortó el pelo?»

«Vi la resolución de la Princesa en esa acción. Como persona, como mujer, la princesa ha guardado espléndidamente su independencia. No quiero nublar esa resolución, influenciarla con este cuerpo que se está ya desvaneciéndose.»

¿La rechazó por el bien de ella? Santo cielo… qué viejo obstinado.

«Hay algo que me gustaría preguntar.»

«¿De qué se trata?»

«De las personas que acataron la insurrección; ¿qué pasará con los soldados del Ejército y la Fuerza Aérea? ¿Qué hará con los traidores nobles que han cometido actos deshonestos?»

«Los soldados del Ejército y la Fuerza Aérea han obtenido hechos meritorios en la guerra contra Amidonia, por lo que serán indultados de su crimen. La Casa Vargas había cometido alta traición contra mí, pero han obtenido muchos logros, inclusive en el reinado del Rey anterior. Las únicas personas que estarían implicadas serían Castor y Carla. El ducado será abolido, pero dejaré que el hijo mayor, que había cortado las conexiones con la Casa de antemano y que estaba al cuidado de Excel, sucediera a la Casa y le permitiera poseer solo la ciudad y el Castillo del Dragón Carmesí.No obstante, dado que ese niño aún es pequeño, su madre Axera y el chambelán Tormann se convertirán en sus consejeros. En cuanto a Castor y Carla, dado que Excel ha apelado por ellos haciendo alusión a los méritos de guerra, recibirán mi juicio personal en una fecha posterior.»

Georg cerró los ojos. Me pregunté qué sentiría al escuchar todo aquello.

«Luego, en relación a los nobles deshonestos… Además de la confiscación de su apellido, expropiación de sus territorios y bienes… ejecución. El perpetrador principal será ejecutado públicamente, mientras que las otras personas implicadas serán tratadas en privado.»

La ley existente establecía que el crimen de alta traición sería castigado con «ejecución grupal hasta tercera generación de parentesco.» Si antes de rebelarse como Georg, hubieran cortado sus conexiones con sus parientes, no habrían involucrado a familiares no relacionados, pero los dichos nobles habían sido negligentes al hacerlo. Tal vez porque nunca pensaron que iban a perder… Pero cuán incompetentes por su parte. Además, no solo habían cometido traición, sino que también actos de corrupción, soborno, colusión con Amidonia y fechorías en sus territorios individuales (abusando de su autoridad y estado para cometer asesinatos, violaciones, robos, etc.) y, en cualquier caso, ya fuera por una cosa o por la otra, habían violado ya completamente la ley. Para aquellas personas como Georg y Castor, cuyo único crimen era traición, era posible, al menos, presentar un pedido de clemencia, pero, por el contrario, para a aquellos nobles, existían peticiones para que los matasen de la manera más espantosa posible.

«Sistema de condena por asociación, se les acusa supongo a los otros parientes de no detener al criminal. ¿Pero no es hasta la tercera generación de parentesco demasiado?»

«No se le puede hacer nada. Para los humanos y los hombres bestia, poder ver el rostro de un bisnieto significa tener una larga vida, pero dado que hay razas que pueden ver el rostro del tataranieto y generaciones en adelante mientras están en servicio activo, el alcance de la generación de la condena aumentará.»

«Por eso, ¿acaso no morirían muchas personas no relacionadas? Incluso después de que Hakuya corriera frenéticamente por los documentos, apenas había podido revisar hasta el segundo grado de parentesco. Además, los menores de trece años están exentos de la sentencia de ejecución y se les dará a un orfanato o a la custodia de la iglesia.»

Aquellos menores de diez años pasarían a estar bajo la tutela del estado, y los que tenían entre once y trece años serían confiados a la iglesia. La diferencia entre ambos es si podrían casarse o no y crear una familia en el futuro. Para aquellos que habían ingresado en un orfanato, esto era posible, pero no así para aquellos que habían ingresado en la iglesia, ya que necesitarían separarse del mundo secular. Además, en caso de que hubiera mujeres embarazadas o que aún no había ni transcurrido un mes desde su nacimiento, también se las confiaría a la vigilancia de la iglesia. Si en el futuro, conspirasen para hacer un delito, entonces en ese momento, serán «tratadas». En aquellos momentos solo podía hacer eso…

«Estoy… en contra de este sistema de culpabilidad por asociación. Solo aquellas personas que cometieron el crimen deberían ser las juzgadas. Aun si son parientes del delincuente, sin duda es un error matar a gente inocente. Además, también siento lo mismo por la ejecución pública. La pena de muerte, como veredicto de un crimen atroz, perdería su valor de disuasión. Por eso, no quiero convertir esa pena de muerte en un espectáculo público, por lo que quiero corregir las mentes de los ciudadanos que piensan de la pena de muerte un espectáculo.»

«Ya es tu país. Puedes hacer lo que quieras con él.»

«Lo haré…»

«Su majestad, ¿es doloroso robarle la vida a la gente?»

¿Acaso estaba yo mostrando una expresión amarga? Georg lo dijo como si me hubiera visto así.

«Por supuesto que no hay forma de que no sea doloroso. Solo con un decreto, numerosas vidas pueden extinguirse. Me encuentro abrumado la responsabilidad que ha recaído ante mí. Hace solo medio año todavía era un plebeyo, ¿sabes?»

«Lo sé gracias a la carta de la princesa. Sin embargo, esta dio grandes alabanzas a su majestad como Rey entre Reyes. Quiere dedicar su cuerpo y alma en apoyarte.

«Liscia… a menudo me ha apoyado. Sin embargo, debo tomar una decisión que la pondrá realmente triste. Debo hacer…… que mueras.»

Me puse la mano sobre la frente y solté un gemido.

«Tu plan era espléndido. Lo oí gracias al padre de Hal… Glaive. Reunir a todos los nobles deshonestos en un solo lugar, incluso con sus bienes secretos, y atraparlos de una vez. Incluso con aquellos que Hakuya y yo no pudimos acabar, un plan que en absoluto deja nada que desear. Sin embargo… ya que no podemos divulgar esta información oficialmente, tu tratamiento será el mismo que el de los nobles deshonestos.»

Había dos razones por las que no podía hacer una declaración oficial al respecto. La primera era que había habido bajas en la batalla entre el Ejército Real y el Ejército del Reino, a diferencia de la batalla en el Castillo del Dragón Carmesí, donde la única “baja” del Ejército Real había sido solamente el acorazado. En cambio, en la batalla a las afueras de Randell, habían habido bastantes víctimas caídas tanto en un bando como en el otro. Aunque podría decirse que Georg había incitado deliberadamente la batalla por el bien del país, seguramente las familias de las víctimas no se pondrían de acuerdo.

La segunda razón era que Zem, que estaba pagando el rescate de los mercenarios capturados, se resentiría aún más con Elfrieden. En estos tiempos, Zem se estaba arrepintiendo de haber enviado sus mercenarios al bando perdedor como venganza por nuestra rescisión del contrato con los mercenarios zemish. Sin embargo, si llegaran a conocer la conexión secreta que había entre Georg y yo, entonces Zem podría llegar a pensar que el plan había sido obra del Reino (aunque dicho plan había sido obra de las propias acciones arbitrarias de Georg). El sentimiento nacional hacia el Reino, que ya era malo, sería aún peor. Una situación que quería evitar a toda costa.

Es por eso que llegados a este punto, no podía hacer una declaración oficial sobre el plan de Georg.Y además, Georg ya sabía desde el principio lo que ocurriría. Pero había decidido llevarse esto literalmente a la tumba. Una persona muy terca. Hay que ver…. qué tonto.

«Oye, ¿no hay otra forma de solucionar esto? ¿Es este tu deseo? Sufrir incluso la infamia, tener un suicidio doble con los nobles corruptos ¿¿estás satisfecho??»

Me levanté y golpeé los barrotes de la celda.

«¿Por qué necesitas apresurar las cosas? Tomaría su tiempo, pero seguramente habría maneras diferentes de llevar a los nobles corruptos ante la justicia. ¡Lo mismo con lo que le sucedió a Castor! ¡Acaso no se rebeló debido al empujar por tu culpa el plan creado por ti precipitadamente! Aunque quería que hicieras trabajos para mí en los tiempos posteriores a la guerra, pero eso tiene que ser desechado, ¿no…? Bueno, resolverlo todo con solamente una acción sería demasiado ingenuo. Si la gente de este país no fuera tan cerrada de mente, se hubiera vuelto relativamente mejor, y mi plan junto con el de Hakuya hubieran avanzado con facilidad. Por eso, ¡no tiene sentido perderte! ¿No sabes que para un país, perder a una persona con talento es un golpe terrible? ¡No tiene el mismo valor en comparación a los nobles deshonestos!»

«……»

Le pregunté a Georg quien cerró silenciosamente los ojos. Una vez más golpeé los barrotes de la celda.

«¡Respóndeme! ¿¿Estás realmente satisfecho con esto??»

«Por supuesto…»

Me respondió con una expresión tranquila.

«Creo que soy similar a un árbol grande que después de morir le brotan nuevos tallos de las raíces. Mi único deseo es que los brotes crezcan saludablemente.»

«Por esa razón… ¿el gran árbol tiene que ser derribado?»

«Es mi sueño más preciado. Siento alegría al sentir que en la próxima generación el crecimiento será sólido . Su majestad también lo entenderá eventualmente.»

«¿Lo haré…?»

«En cuanto la princesa de a luz un niño ciertamente lo harás.»

Me senté abruptamente en la silla. Estaba envuelto en un aburrimiento inusual cuando le pregunté otra cosa con la que estuviera preocupado.

«Oye… ¿Ha estado todo esto ideado por ti?»

«¿A qué se refiere….?»

Georg abrió los ojos y me pidió que volviera. ¡No juegues senil de repente!

«Esta es la primera vez que nos vemos. Aun así, me tienes extrañamente en alta estima. Me has confiado el plan actual, a Liscia, que es como una hija preciosa para ti, además del futuro del Reino. Por mucho que le de vueltas al asunto, esto es extraño. ¿De dónde viene esa fe?»

«Supe de su talento extraordinario a partir de las cartas de la Princesa, ¿hay algún problema en eso?»

«Sí, que estoy insatisfecho. ¿Puedes llegar a tener fe a partir de los escritos? Estamos hablando de tu propia inmolación solo en pos de «la realeza de Elfrieden», ¿no es así?»

Ahora que lo pensaba, todo había sido muy extraño «desde el principio». Desde el comienzo, curiosamente, el camino que tenía que escoger se encontraba ya aplanado. De repente, se me entregó la corona, obteniendo fácilmente poder político, se me emparejó con Liscia como prometida para que fuera por causa justa, y se me presentaron ante mí los nobles corruptos antes de que me diera cuenta. Pensándolo bien, sentía que para un novato como yo, le había salido la jugada demasiado bien. Tal vez esto era debido a las intenciones de esa persona. Si alguien pudiera hacer esto, entonces no habría nadie más que «esa persona».

«¿Ha sido el plan actual hecho por esa persona?»

«Me mantendré en silencio en esto……»

«Por favor, respóndeme. Esa persona, tú, ¿qué demonios sabéis?»  

«……..»

Esperé a que Georg dijera unas palabras, pero no respondió. Nos encontrábamos encarados en silencio por unos momentos. Solo el pitido del silencio llegó a mis oídos… [2][ps2id id=’2a’ target=»/] Ya era suficiente, sería inútil, esperase lo que esperase.

«Por lo que… no puedes darme la respuesta.»

«Cuando llegue el momento preciso esa persona te hablará….»

Me puse de pie, saqué una pequeña botella del bolsillo y se la puse frente a Georg.

«Su majestad, ¿esto…?»

«Vino envenenado….. Se tiene que hacer de esta manera, ya que no puedo obligarme a dejar que un hombre que se ha sacrificado por la patria fuese ejecutado frente al público. Además… he recomendado este método a las personas que están tratando de sacrificarse por ti.»

Quizás fuera por la personalidad de Georg, ya que pequeña no era la cantidad de oficiales y soldados del Ejército que habían hecho eso. Comenzando desde el ex segundo al mando, Beowulf, hasta varios altos oficiales del ejército; todos habían solicitado ser castigados de la misma manera que Georg. Lo que es más, entre los soldados del Ejército y de la Fuerza Aérea que no habían sido perdonados, por culpa de que no habían prestado servicio en la guerra contra Amidonia, había personas prisioneras que intentaban suicidarse frente al Castillo Real para exigir que se le perdonara la vida a su general. Madre mía… Vaya tipos, buscando la muerte.

Georg, quien recibió la pequeña botella, dijo «muchas gracias» y relajó su mejillas. Su cara de león severo comenzaba a parecerse a la de un viejo afable. Abrió la tapa de la pequeña botella y luego la levantó hacia mí.

«Su majestad. Dejo a la princesa en tus manos.»

«No puedo hacer ninguna promesa definitiva… pero soy el prometido de Liscia. Es alguien que pronto se convertirá en mi familia. «No importa lo que pase, debo proteger a la familia.» Esa es la única creencia de que nunca descartaría, aún incluso si tuviera que ignorar mi pensamiento realista.»

Como sabía lo solo que se estaba al perder la familia, nunca apartaría de lado esta creencia. Incluso aun si fuera ineficiente hacerlo. Quizás fue, dado que Georg sentía mi resolución, que asintió con satisfacción.

«Me siento aliviado al escucharle decir esto. Rezaré por la gloria del Reino de Elfrieden y por la felicidad de su majestad y la princesa bajo la sombra de la hierba. Hasta la vista… Excúseme.»

Después de decir esas palabras, Georg bebió el contenido de esa pequeña botella de un solo trago. Su cuerpo se sacudió violentamente antes de que se inclinara hacia adelante, lo que hizo que la pequeña botella vacía cayera de su mano al suelo y se rompiera con un ruido metálico. Momentos más tarde, se escuchó un ruido sordo y, una vez más, el silencio se apoderó de la prisión. La cara de Georg que había caído hacia un lado….. mostraba una sonrisa de satisfacción. Me puse de pie, le di la espalda a la celda y me alejé.

Paso, paso……

Después de caminar un poco, me detuve por un momento, volví la cabeza atrás una vez más.

«Idiota…… No me agobies así.»

Caminé de nuevo. Esta vez no me di la vuelta.

◇ ◇ ◇

Al día siguiente, el programa de noticias de Chris Tachyon informó al público sobre la noticia: «El ex general supremo del ejército del reino, Georg Carmine, se ha suicidado en la cárcel.»

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[/et_pb_text][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″][1][ps2id id=’1b’ target=»/] Viejo refrán japonés.

[2][ps2id id=’2b’ target=»/] Ese pitido que se oye cuando hay mucho silencio.[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]