Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español capítulo 12

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Pausa de las negociaciones

«¿Quizás, la razón por la que incitaste a Julio-dono ha sido por este motivo…?»

En cuanto preguntó Jeanne, sonreí irónicamente y sacudí la cabeza.

«Esa es en realidad mi honesta opinión. Gracias a ese dúo padre e hijo, la Reconstrucción del Reino se había retrasado y me había quedado atrapado con una carga de trabajo encima de mis espaldas no deseada. Solo quería expresar mis quejas.»

«¿Es esa la verdad?»

Preguntó Jeanne sin mostrar ningún cuidado por ello.

«Podría decir lo mismo de ti, ¿por qué te mantuviste en silencio a pesar de que tu país aliado recibía un «ataque verbal”?»

«……Porque no sé si los «ojos» de los ciudadanos están por alguna parte de este lugar.»

Ah, ya veo. Jeanne tomó precauciones contra una posible filtración de las negociaciones con el Orbe Real para incitar a las masas, al igual que lo que había hecho durante la campaña de la ciudad del Castillo del Dragón Carmesí. Es por eso que no había hecho ningún juramento superfluo y solo había pronunciado palabras cuidadosamente seleccionadas. ¿Hmm? Pero cuando la había conocido en el mercado de Van, ¿no admiraba la forma en que usaba la Real Emisión?

«Solo al ver la transmisión en aquel mercado ¿ya te has dado cuenta?»

«Dado que fue realmente impactante. Incluso traté de pensar en los límites de los posibles usos del mismo. Bueno, sus usos seguramente no serían triviales, por lo que cuando Julio-dono siguió hablando, me sentí incómoda.

Afirmó esas palabras con una sonrisa irónica. Como era de esperar, era una oponente a la que no podía subestimar.

«Aunque estés preocupada, desde el principio no ha habido orbes de transmisión por aquí. Es diferente si solo hubiera sido Julio. No podía mostrar su antiestética escena a Jeanne-dono, ya que me preocuparía de que eso trajera desgracia al Imperio.»

La culpa de la nación miembro era la culpa de la nación líder, después de todo. Y aunque el Imperio sea un oponente en las negociaciones, no son un enemigo de guerra. Más bien, no son un país con el que quieras ir en contra sin importar lo que pase. Por lo que no podía hacer algo como filtrar la negociación a las masas para dejarlos mal. La militar asintió con la cabeza con un “ya veo” de admiración.

«Estoy muy agradecida por su consideración. Permítame presentarme de nuevo correctamente, Rey Souma. Soy la General del ejército del Imperio del Gran Caos, Jeanne Euforia y visito este lugar como representante de mi hermana mayor, Maria Euforia.»

«Te doy una calurosa bienvenida, Jeanne-dono. Soy el rey en funciones del Reino de Elfrieden, Souma Kazuya.»

Como para reiniciar todo desde el principio, Jeanne y yo nos presentamos nuevamente. Y Jeanne, que solo había pronunciado unas palabras hasta ahora, cambió por completo el hablar por un tono más claro. Le sonrió a Liscia que estaba a mi lado.

«También un saludo a la Princesa Liscia, que me alegra ver que está bien.»

«Jeanne-dono también goza de buena salud.»

Dijo esto Liscia mientras sonreía.

«¿Huh? ¿Os conocéis las dos?»

«No. Solo nos habíamos visto una vez cuando éramos pequeñas. Quizás fuera antes incluso de que apareciera el ejército del Señor Demonio, ¿verdad?»

«Quizás. Ciertamente, fue durante el momento en que usted fue por la fuerza a las negociaciones entre el anterior rey Alberto y el Ministro de Asuntos Exteriores, ¿no? Como teníamos la misma edad, jugamos la una con la otra.

Ya veo, fue debido a que tenían conexiones con la realeza.

«La princesa Liscia se ha vuelto aún más fuerte que en los viejos tiempos. Puedo decirlo simplemente mirándola.»

«Y también Jeanne-dono. Incluso en aquellos entonces; no pude hacerte ni un solo golpe.»

No, espera un minuto aquí! ¿Por qué el hecho de hablar sobre jugar juntos se había convertido en una historia sobre cómo dar un golpe? ¿Eh? Tal vez, jugar significaba intercambiar espadas? ¿A pesar de que ambas eran princesas?

«Quizás sois bastante masculinas, vosotras dos.»

«….. En aquel momento, incluso el amable Marcus se enojó.»

«Nuestro ministro de Relaciones Exteriores lloraba. Hahaha.»

No, no, no, no es algo de lo que haya que reírse, ¿verdad…? No os sintáis nostálgicas por haber molestado a Marcus y al Ministro de Asuntos Exteriores del Imperio quien desconozco todavía.

«Bueno, dejemos las reminiscencias de lado. Jeanne detuvo la conversación.»

«Querría empezar a hablar sobre el asunto concerniente en serio, pero…»

«……Entiendo. Por ahora, cambiemos el lugar para hablar.»

En esta oportunidad, quería hablarle honestamente y sin pretensiones al Imperio. Por esa razón, sería mejor si el lugar de negociación fuera un lugar donde ambas partes se sintieran cómodas. Además, también quería lápiz y papel.

«Pero antes de eso… Liscia, por favor llama a Serina-san.»

«De acuerdo.»

Asintió e inmediatamente desapareció, y después de un corto tiempo, regresó con una mujer vestida de mucama. Aquella mujer era la sirvienta de Liscia, Serina. Un poco mayor que yo, inteligente de belleza y que se vería bien con gafas. Levantó un poco la punta de la falda de su delantal y se inclinó ante nosotros y Jeanne.

«He venido tal como lo ordenó, su majestad.»

«Serina-san. En la habitación de invitados, se encuentra el Príncipe de Amidonia… Julio-dono. Dado que tal vez mi conversación con Jeanne-dono tomará mucho tiempo, por favor, acógelo y entreténgalo como si de un compañero de bebidas se tratase.»

Serina respetuosamente se inclinó ante la ordenanza.

«Obedeceré humilmente. Por lo tanto, Su Majestad, solicito permiso para abrir el Licor Akkou en el sótano de este castillo.»

Cuando dijo aquello, sentí que los ojos de Serina brillaron extrañamente por un momento. No se veía así, pero tal vez en realidad era bastante bebedora. Dado que era para entretener al invitado, entonces estaría bien beber lo que ella quisiera, ¿no?

«Te confío a ti, Serina, la discreción ante todo momento. Si es para entretener al invitado, entonces, permitiré que tomes alcohol.»

«Humildemente obedeceré. Por favor, deje el privilegio de «servir bebidas» [ps2id id=’1a’ target=»/][1] para Julio-dono para mí.»

Cuando respondió, hizo una sonrisa como de hielo y luego se inclinó antes de salir por la puerta. Aunque me molestaba esa sonrisa, bueno, ya que había dicho entretendría a Julio, podría estar bien. Y mientras pensaba en esto, miré a la gente que me rodeaba y vi que Liscia y Hakuya tenían la cara encogida.

«¿Hay… algo mal?»

«Souma… El licor Akkou es uno famoso por ser “fuerte».»

«Y aunque el gusto sea bueno al catarlo, si alguien que no está acostumbrado a este lo bebe, dicha persona irá rápidamente al mundo de los sueños. En realidad, para beberlo de manera normal, solo debes dejar caer dos o tres gotas en zumo o té.»

Respondió Liscia y luego Hakuya complementó la explicación mientras hacía una mueca como si le doliera la cabeza.

«¿Eh? Entonces, si ella está «sirviendo bebidas» usando tal licor, entonces…»

«La ronda de bebidas llegará a su fin en poco menos de 10 minutos.»

«¡Te refieres a que en dicho caso no habrá valor en el entretenimiento!»

Bueno, ya que se pudiera decir que Julio es alguien del país enemigo, en realidad no importa, pero….. Serina-san, en contraste con su actitud calmada, era bastante intrigante. Y mientras pensaba en eso, Liscia habló mientras se colocaba los dedos en las sienes.

«Souma, hay tres personas con las que no puedo competir. Son: madre, la duquesa Carmine, y luego Serina.»

«Es tu sirvienta ¿verdad? ¿Por qué está ella en el mismo nivel que la ex reina y un general del ejército?»

«Debido a que Serina es una doncella tan perfecta que no solo tiene una cara y figura atractivas, sino que también es excelente en su desempeño laboral, está muy bien educada y es considerada con los demás. Además, para una hija única como yo, es alguien a la que consideraría una figura como mi hermana mayor. Sin embargo…. Solo hay un defecto con ella.»

«¿Defecto?»

«Sí… ¿cómo decirlo, ¿tendencia al sadismo…? Más precisamente, a comportarse como un niño que está jugando con algo que le interesa….»

«¿Quieres decir…. que es una «super-S»?» [ps2id id=’2a’ target=»/][2]

Cuando pregunté esto, tenía los ojos de alguien quien estaba viendo algo muy lejano.

«Cuando todavía era una niña traviesa, Marcus era quien me regañaba, pero quien repartía el castigo era Serina. Por supuesto, dado que Serina era solo una doncella, no me haría algo como castigarme corporalmente, pero a cambio, te azotaría con ataques psicológicos. Al menos…. Si al menos…. No, esas cosas también… Ah, caramba, ¿por qué siempre podía encontrar mis puntos malos constantemente?»

«¿Cuánto sabe ella tus debilidades……?»

Mientras calmaba a Liscia, que estaba agachando la cabeza avergonzada, solté un suspiro. Serina, no… Súper S-san, qué mujer tan aterradora eres…

Podía ver en los bordes de mi vista trataba de sofocar la risa.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

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Genjitsushugisha no Oukokukaizouki español vol 3 capítulo 11

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

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Negociaciones – C

 

«Qu-…..»

Quizás debido a que era algo inesperada mi firme negativa, Julio por unos momentos se quedó sin palabras. Sin embargo, inmediatamente habló con una manifiesta ira grabada su cara:

«Bastardo, ¿acaso estás loco? ¿Crees que puedes escapar indemne de desafiar la Declaración de la Humanidad?»

«Eso no es algo que alguien como tú pueda decir. Invadiste Efrieden, y luego, cuando por el contrario os invadieron, comenzasteis a decir: «¡no hay cambios fronterizos con poder militar!». Por eso, tu razonamiento no tiene sentido.»

«Eso es… Todo fue un acto arbitrario del anterior Príncipe Ga-…»

«Sabes que esas palabras son solo excusas, ¿verdad?»

Cuando le hice la pregunta, las palabras se le atragantaron.

«…Digas lo que digas, no cambia el hecho de que estás ocupando Van. Yo, en calidad de gobernante de este país, tengo que liberar a mi pueblo.»

Así que se opuso. Pero eso de liberarse de una ocupación, sí…

«¿Acaso esto es lo que los ciudadanos de Van desean?»

«¿Qué?»

«Julio-dono, mientras te dirigías aquí ¿no te diste cuenta de cómo lucen los edificios y las casas?»

Julio se quedó asombrado de mi pregunta, aunque inmediatamente respondió mientras fruncía el ceño.

«Van es la ciudad donde nací. Estoy más familiarizado con ella que alguien como tú.»

«¿Si es eso así… Entonces, ¿qué color tiene esa Van ahora según tu punto de vista?»

«¿Color? Si se trata de los edificios con colores de mal gusto en las paredes o techos, vi a varios de ellos, ¿y qué?»

«…Bueno, yo no despreciaría el sentido de arte de uno, pero dejando eso de lado, Julio-dono, si están bajo tal “ocupación”, ¿por qué aquellos ciudadanos que se encuentran luchando en teoría con esa opresión tiránica pintan las paredes de colores tan llamativos?»

Sin rivalidad alguna, se lo expliqué de manera muy amable y detallada.

«Si el déspota impone su poder absoluto a los ciudadanos, estos no harían algo que atrajera la mirada de dicho déspota, ¿verdad? Dado que los habitantes no sabrían qué tipo de calamidad recaería sobre ellos si hicieran algún acto llamativo que pudiera atraer la atención del gobernante en cuestión. Así pues, los ciudadanos bajo un gobierno tiránico no expresarían de ningún modo su descontento, no dejarían que sus actitudes mostraran sus emociones, y guardarían sus verdaderas opiniones en los rincones más profundo de sus corazones. Por lo que algo así como pintar con colores sus paredes y techos sería algo que absolutamente no harían, ¿no crees?»

En este punto, momentáneamente detuve mis palabras, mirándole directamente a los ojos al continuar mi explicación.

«Sin embargo, ¿qué color tenía esa Van cuando gobernabais la ciudad?»

«¡Eso es…!»

Julio dudó en lo que decir. Bueno, por supuesto… Cuando me adentré por primera vez a dicha ciudad el color que vi en el paisaje urbano fue el gris. Los edificios que se alzaban en los distritos laberínticos eran solo casas con paredes grises cenizas y techos de tierra marrón, sin ningún fragmento individualidad. La uniformidad en el color, aun cuando no se había impuesto una estandarización, podía ser por culpa de la falta de libertad.

«La Van que gobierno ahora y la que gobernabais antes, como es de esperar ¿cuál parece ser la ciudad ocupada?»

«Bastardo, ¿acaso nos acusas de ser déspotas tiránicos?»

«Es un hecho, ¿verdad? La mayor parte de vuestro presupuesto nacional se destinaba al sector militar, ¿no…? Ah, y también para la decoración de este castillo, ¿verdad? A pesar de que los impuestos que las personas pagaban debería haber sido utilizado esencialmente para el bienestar de la población, la realidad distaba de ser así. No para sustentar la ciudad, no para mantener las carreteras, no para promover la industria, sino que esos fuertes impuestos se destinaran a la milicia, ¿no es eso digno de estúpidos?

«¡Cierra el pico!»

«¡Basta, Julio-dono!»

Jeanne detuvo a Julio, ya que parecía querer acercarse a mí. Al haber sido detenido tan solo a medio paso, apretó los dientes con frustración. Y aunque no se les había permitido llevar armas a la audiencia, si Jeanne no lo hubiera detenido, tal vez me hubiera lanzado un hechizo mágico. y si eso hubiera sucedido, podríamos haberlo atacado bajo la justificación de autodefensa, pero… No es el momento adecuado.

«Aisha, deberías soltar la mano de la empuñadura, también.»

«…Sí.»

Se lo recordé a mi guardiana, que se encontraba diagonalmente detrás de mí mientras emitía una fuerte sed de sangre. Había respondido con el tono abatido que hace un niño cuando acababa de ser regañado. No te preocupes, Aisha, no le he hecho caso. Aun si el oponente, Julio, actuaba todo alto y poderoso, me sentía seguro ya que Aisha me protegía. Por lo que Jeanne suspiró y me ofreció su honesta opinión.

«Rey Souma…. Me gustaría que dejaras de incitar a Julio-dono.»

«Me limito a decir la verdad. La economía trata de administrar las tierras y proporcionar alivio a los ciudadanos… y a pesar de que esa es la imagen ideal de un gobernante, vuestro gobierno, que desperdiciaba todo los fuertes impuestos para gastos militares, era claramente despotismo tiránico.»

«¡Y de quién es la culpa! ¡Sois vosotros, bastardos, lo que nos habéis robado nuestras tierras ancestrales!»

«Así que esto de nuevo…»

Julio repitió con su insistencia constante, por lo que suspiré.

«Aunque la familia real amidoniana haya estado gritando venganza contra Elfrieden en cada oportunidad que se le aparecía, ese incidente ocurrió hace 50 años, ¿no? Por no mencionarlo, pero incluyendo a Gaius, no sois las personas directamente relacionadas con aquel evento. Además, soy alguien quien ha llegado aquí no hace mucho tiempo. Así pues, ¿por qué me guardas tanto rencor?»

«¡Eso es…!»

«Ah, y por favor, olvídate de eso de “han matado a Gaius y ocupado Van”. Los que empezaron esto en primer lugar fuisteis vosotros. Al fin y al cabo, si no hubiera matado a Gaius, habría sido yo quien hubiera resultado asesinado.»

«Kugh……»

«Qué, no has podido encontrar algo que decir, ¿verdad? No tienes razón alguna para resentirte al fin y al cabo.

O más bien… El que ha recibido los verdaderos agravios ha sido el Reino.

«Hakuya.»

«Sí, Su majestad.»

Cuando le di la señal, sacó un papel enrollado y se lo entregó a Julio y Jeanne. Lo que estaba escrito en dicho papel eran nombres de varias personas. Después de leerlo, Jeanne inclinó su cabeza, confundida, pero Julio se puso pálido.

«Esto es… ¿Qué significa?»

Jeanne preguntó a Hakuya, quien luego respondió mientras hacía una reverencia respetuosa.

«Los nombres escritos en este documento son los de los nobles dentro del Reino de Elfrieden que habían sido, por el Principado de Amidonia, agitados en contra de la familia real. Entre estos están las personas que estuvieron involucradas en la rebelión fallida durante el reinado del Rey anterior. Amidonia los agitó, avivó la insurrección, instigó la corrupción e incitó una actitud no cooperativa.»

«Vaya, vaya…»

Al recibir la fría mirada lanzada por Jeanne, la boca de Julio se cerró con fuerza mientras bajaba la cabeza. Había hecho que Hakuya investigara sobre aquellos que instigaron a los Tres Duques (bueno, al final la rebelión falló). Pero guau, cuántos instigadores se encontraban aquí y allá. Entre los nombres de la lista, podía ver aquellos nobles que habían cometido corrupción, pero a su vez encontré los que no participaron en la batalla y simplemente decidieron esperar y ver.

«¿Entiendes, Jeanne-dono? Mientras simulaban cooperar en la Declaración de la Humanidad, el Principado de Amidonia hacía maniobras secretas a vuestras espaldas. Esta es la venganza contra el Reino de la que siempre hablaron.»

«Esa venganza también, al final, es algo que adoptaron por sus propias comodidades.»

Continuando con lo que Hakuya había dicho, proferí mientras miraba a Julio con una mirada feroz.

«El país es pobre, culpa del Reino. Hay hambre, culpa del Reino. Los ciudadanos sufren de trabajos forzados, culpa del Reino. Fuertes ​​impuestos no por el bien de los ciudadanos, sino para los militares, esto también, culpa del Reino.»

«¿….Qué quieres decir?»

«Qué conveniente, ya que si portas el eslogan de venganza por todos lados, puedes ocultar tu desgobierno y canalizar la ira de los ciudadanos hacia el Reino de Elfrieden.»

«¡Maldito! ¡Bastardo!»

«Julio-dono!»

Esta vez, Julio intentó acercarse de nuevo, pero la potente voz de Jeanne lo detuvo nuevamente. Entonces, me envió una dura mirada a mi dirección.

«Rey Souma, creo que había dicho claro que NO quiero que continúes incitándolo.»

«…Mis disculpas. Pero por nuestra parte, nos gustaría que entendiérais nuestra irritación ante la conducta de Aimdonia.»

«Eso… puedo entenderlo.»

«Gracias. De hecho, hay una sugerencia que quiero hacerte.»

Bueno, de ahora en adelante, este será la verdadera batalla, y como para indicar lo susodicho, me enfrenté a los dos.

«¿Sería aceptable que hicieras a Julio-dono abandonar la habitación?»

◇ ◇ ◇

«¿Por quién me tomas? ¿Por qué tengo que dejar en manos de otro la discusión para el regreso de la ciudad capital de nuestra nación?!»

Ante mi súbita propuesta, Julio arremetió con una expresión de enfado. Sentí que las caras enfadadas de un tipo sorprendentemente guapo eran un 50% más temibles que las de una cara normal. Si hubiera sido el yo de antes de venir a este mundo, me habría sentido abrumado por el temor y no hubiera dicho nada. Sin embargo, hasta ahora, me he encontrado con varias personas muy espeluznantes como Gaius y apostado mi vida hasta cierto punto. Por lo que este nivel de intimidación, no me supone nada, ahora.

«Eso es fácil de explicar. En primer lugar, no hay razón para discutir con Amidonia.»

«¿Por qué?»

«Lo que acabo de poner en la mesa de negociaciones era para el Imperio: «quiero que reconozcáis la posesión de Van». Y por el contrario, el Imperio tiene el punto de vista de no reconocer los cambios fronterizos debido al poder militar, por lo que han venido a negociar el «quiero el regreso de Van a Amidonia.» ¿Correcto? A ver, al fin y al cabo, ¿acaso no es la negociación solo entre el Reino y el Imperio?»

Sí, esta negociación, desde el principio, había sido entre el Reino y el Imperio. Julio no era más que un extra que se había quedado pegado por el camino. Y dado que su enemistad evitaría que las negociaciones avanzaran sin problemas, sería realmente útil que abandonara la sala. Jeanne también pareció entender esto.

«…… Julio-dono. ¿Me podrías dejar el asunto a mí?»

A lo que Julio respondió.

«¿¡Jeanne-dono!? Pero…»

«Si ambas partes se siguen enemistando, las negociaciones no irán a ninguna parte. Incluso para el Imperio; no queremos pasar demasiado tiempo mediando la guerra de otro país. Como Van volverá seguramente, quiero que me confíes las negociaciones.»

«¡Sin embargo! Entonces ¿no serían las negociaciones unilaterales?

«¿Ah, sí? ¿debería el Imperio retirarse de la negociación, para que puedas establecerla tú mismo?»

Julio quería seguir discutiendo, pero Jeanne lo calló con sus palabras.

«De ser honestos, para la situación actual, la culpa recaería en Amidonia. Te hemos ofrecido ayuda porque sois una nación miembro en la Declaración de la Humanidad, pero si nos sigues preocupándonos más que esto, entonces el Imperio tendrá que retirarse del caso.»

«Kugh…»

Como esto era algo que su último rayo de esperanza, el Imperio, había dicho, Julio no podía decir nada. Después de mostrar una expresión de angustia, respondió con voz tensa.

«Van…. Podrás devolverlo, ¿verdad?»

«Lo juro por el nombre de mi hermana, la Emperatriz del Imperio del Gran Caos Maria Euphoria.»

«….Estoy encantado de confiarte el asunto.»

Y después de que Julio dijera esto, mientras bajaba la cabeza y se movía para salir de la habitación, me miró, y solo entonces salió de la sala de audiencias. Después de verlo irse, yo y Jeanne suspiramos a la vez.

«….. Lo siento, por mi nación miembro idiota.»

«Nah, soy yo quien debería ser el que lamentara que nuestro idiota vecino os esté molestando.»

Nos miramos y nos reímos. La atmósfera seria había desaparecido, pero eso no cambiaba el hecho de que había tensión. No, mejor dicho, podría decirse que la tensión era más alta que antes. Y aunque me había enterado de esto más tarde, Liscia, que se encontraba observando a mi lado todo lo que pasaba desde el momento en que Julio estaba hasta que se fue, tenía el corazón revoloteándole rápidamente. Bueno… Tanto para el Reino de Elfrieden como para el Gran Imperio del Caos, esta negociación decidiría «lo que sucedería a partir de ahora», por lo que su nerviosismo era comprensible.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

 

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Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español capítulo 10

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

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Negociaciones – B

«Bua, qué vista tan magnífica.»

Mirando hacia abajo desde las murallas de Van podía verse la formación de cincuenta mil soldados del Ejército de Elfrieden en un lado de la ciudad, mientras que en el lado opuesto, podía vislumbrarse también otra de otros cincuenta mil soldados del Ejército del Imperio del Caos. A favor del Imperio había otros cinco mil hombres pertenecientes al ejército amidoniano, por lo que el número total era cercano a los sesenta mil hombres. La cantidad de soldados era más numerosa que la batalla anterior, y todos estaban reunidos justo ante mis ojos.

«Si miras alrededor hay la formación de un gran ejército enemigo entrante, qué divertido♪…»

«¿Qué hay de esa canción?»

«Es una adaptación de una que existió en un período de guerra de mi país… más o menos.»

La melodía era la de «cerrada y abierta». Mi abuela una vez dijo que «cerrada y abierta» era originalmente una canción popular extranjera, pero cuando llegó por primera vez a Japón, la letra era tal que así: «si miras alrededor, el sauce verde se mezclará con la flor de sakura». Con lo cual, la canción que había cantado ahora era una versión modificada de «si miras alrededor». Liscia, que se encontraba de pie a mi lado, respondió con asombro.

«¿Qué es lo que pasó para que tuviera esa letra? Si el ejército realmente viniera a atacar, ¿qué ocurriría?»

«Primeramente, perderíamos sin duda alguna. ¿A que sí, Hakuya?»

Hakuya quien también estaba cerca de mí asintió con la cabeza a mi pregunta.

«Tal como ha dicho, su majestad. Tanto en número de soldados, generales, equipos, experiencia y moral…. Nuestro país perdería ante el Imperio en todos los sentidos. Si los acontecimientos se desarrollaran de tal manera que tuviéramos que batallar, nuestro ejército no tendría ninguna posibilidad de prevalecer.»

«…… Por supuesto, claro.»

Las batallas están impulsadas por los recursos que hay de Cielo, Tierra y Hombres. [1][ps2id id=’1a’ target=»/] Eso significa; “oportunidades de tiempo”  (tiempo de ataque), “ventajas terrenales” (ventaja geográfica) y también la relación de armonía que hay entre los soldados. El Imperio, que es el líder del ejército anti-rey demonio, tiene ventaja a la hora de atacar y el ejército amidoniano cuenta con la ventaja geográfica. Por lo que en caso de que me preguntaran si nuestro Reino tiene algún recurso para oponerse al Imperio solo podría responder una palabra: no. Solamente podría enviar a los soldados del Ejército de Tierra y a la Fuerza Aérea para que pudieran quedar exentos de la rebelión que hicieron. No estaría tan mal si estuviéramos hablando de Amidonia solamente como enemigo, pero cuando dicho enemigo es superior en todos los campos, alias Ejército Imperial, entonces, por supuesto, no es convincente esperar ningún espíritu de lucha por parte de nuestros hombres.

«Si al menos pudiéramos ganar en armamento…»

Pero incluso mirando desde aquí, podía ver a los Rinosaurios, en cuyas espaldas tenían Cañones de Campo. Había oído que se usaban rinocerontes en los asedios a castillos, pero parecía que el Imperio los había utilizado más bien como artillería móvil. En realidad, también había tenido esa idea, pero para que un rinosaurio pudiera ser equipado con cañones era necesario “entrenarlos” [2][ps2id id=’2a’ target=»/], ya que así no se asustarían con el sonido de las explosiones de pólvora. Pero dado que los Rinosaurios de nuestro lado habían sido agrupados con el «por favor» de Tomoe-chan, había dejado de lado la posibilidad de «entrenarlos».

Era molesto ver que el Imperio ya había implementado el cuerpo que yo ya tenía en mente. Pero bueno, si algún no especialista militar pensaba en ello por un tiempo, también tendría la misma idea. Y mientras existiera una demanda, la mayoría de esas ideas se implementarían. Por supuesto, no era necesario que hubiera una batalla; con solo hacer una postura potencialmente peligrosa, esta podría convertirse en una carta de negociación. Por el contrario, podría decirse que el Ejército que se había extendido ante mis ojos era la carta preparada por el Imperio. Y aunque sabía sobre esto, la situación era todo un enigma.

«Su majestad (heika), hay una legión (heika) desconocida[3][ps2id id=’3a’ target=»/]

En un lugar no lejos de mí, Aisha, que estaba mirando al ejército enemigo, habló.

«¿Qué hay de ese juego de palabras tan pésimo?»

«¡N-no, está equivocado, su majestad! ¡Había querido decir el cuerpo militar del enemigo! ¡Puedo ver que hay un grupo de soldados usando una armadura negra chapada completa!»

«¿Completamente negra…? No puedo ver a las tropas de tamaño humano demasiado bien desde esta distancia…»

«Los elfos oscuros tenemos buenos ojos. Ese grupo lleva armas muy largas.»

«Creo que son el Cuerpo Mágico Armado.»

Hakuya añadió sus palabras a las de Aisha. Era una nueva declaración.

«¿Cuerpo Mágico Armado?»  

«Podría decirse que son una infantería de lanceros, de blindaje pesado, especializada en combate anti-magia. Esos cascos y armaduras negras generan constantemente una barrera que pueden resistir cualquier tipo de magia. De hecho, hay un dicho que dice que el territorio del Imperio se extiende tan lejos como las lanzas de esos soldados pudieran avanzar, por lo que son el ejército que el Imperio más atesora y del que están más orgullosos.

Oh, en serio… Ciertamente, la infantería de lanceros es un tipo de soldado que lleva largas lanzas para combatir contra la caballería. Aunque solo lo sé de los juegos, podrían crear una formación falange densa para oponerse a la caballería que se encuentra a la carga. Son un cuerpo donde sacarían sus lanzas para contrarrestar el ataque. Así que, ciertamente, creo que dependiendo de la situación, podrían ser un cuerpo muy poderoso… ¿Pero tanto como para llamarse el ejército atesorado? Le pregunté a Hakuya sobre eso.

«Su majestad, ¿recuerda la razón por la cual la infantería de pólvora nunca aparece tanto en este continente como fuera de este?»

Él me preguntó a su vez.

«Debido a que el poder de ataque de la magia es mayor y su campo de tiro es más largo, las armas de pólvora son innecesarias, ¿no? Es por eso que los grandes cañones de proyectiles en masa se usan solo en batallas navales o cuando se ataca una pared reforzada con magia.»

«Correcto. Además, los animales que habitan este continente tienen pieles duras, por lo que la infantería de pólvora promedio no podría dañarlos.»

En otras palabras, dado que ni siquiera podían usarlas como armas de caza, no había motivos para desarrollar de fuego. Con lo cual, ¿no deberían haber desarrollado rifles o balas que pudieran perforar las armaduras? Incluso un mosquete, que solo podría disparar un proyectil literalmente redondo, debería haber estado muy extendido. Si en algún punto pudiéramos producir un rifle como ese, aumentaría el poder del país. Pero aunque supiera sobre la historia del mosquete, como era de esperar, no sabía sobre su construcción. Hakuya continuó su explicación.

«Además, dependiendo de la aptitud de dichas armas, las armaduras también podrían encantarse con efectos de reducción de daños. Así que en pos de poder hacer daño, sería normal que las armas también estuvieran encantadas a su vez con efectos de aumento de daño.»

«Ah, lo que nos llevaría a  un círculo vicioso….»

«Sí. También está el hecho de que las artes de encantamiento para armaduras y armas son más poderosas en objetos de una masa mayor. En otras palabras, en este mundo, la flecha es más fuerte que una bala, pero a su vez, es más débil que una lanza.»

Entonces, ¿eso significa que aunque desarrolláramos un rifle, la bala pequeña no tendría poder? El día de la implementación del cuerpo de armamento balístico se vuelve cada vez más distante…

«En este mundo, usar magia o un bombardeo de caballeros wyvern no sería efectivo contra ellos y una carga de caballería simplemente sería contrarrestada. Además, no es posible dispararles con cañones (la munición no es explosiva), por lo que al final, esa masa de cascos negros y armaduras aún se acercaría lentamente. Para el enemigo en cuestión, sería…..»  

«Un horror. Los verían como el Ejército del Infierno.»

En caso de que estuvieran batallando en llanuras, serían invencibles. Así que tal vez luchar contra ellos en una región montañosa o humedales que tienen malos puntos de apoyo, atrayéndolos hacia las trampas, o rodeándolos y creando caos en su formación…… sería algo que podría pensarse, pero tales planes solo podrían ser aplicables en una batalla defensiva. Sería difícil para el invasor luchar en el lugar que eligiesen. Por lo que la frase “hasta donde llegase el Cuerpo Mágico Armado” era realmente adecuada.

«Lo que es más, el ejército Imperial también tiene unidades fuertes además del Cuerpo Mágico Armado.»  

Inquirió Liscia mientras miraba las líneas enemigas.

«Sin mencionar a los caballeros wyvern, también tienen caballeros de grifos que se dice que son tan fuertes como los caballeros de dragones. Los cuerpos mágicos abruman a los nuestros en términos de cantidad y calidad, y también se encuentran cuerpos de Rinosaurios especializados en batalla… Por lo que si lucháramos contra el Imperio, tendríamos que enfrentarnos a todo eso.»

Ah… Tiene razón. El ejército del enemigo no solo tiene el Cuerpo Mágico Armado. Así que mi idea de luchar contra ellos en un lugar que elegiese sería una tontería.

«…Como era de esperarse, no podemos ganarle al Imperio.»

«Souma…»

«Su majestad…»

Pero debido a que Liscia y Aisha hicieron caras de preocupación, sonreí un poco.

«Todavía no, por ahora.»

«!?»

«Ahora bien, ¿damos la bienvenida a Jeanne y Julio?»

Cuando hice esa pregunta, los otros tres respondieron vigorosamente.

«¡Sí, Su Majestad!»

◇ ◇ ◇

Sala de audiencias del castillo de Van

Me senté en el trono de una sala de audiencias que tenía unas pinturas y decoraciones más glamorosas que las del castillo de Parnam. Sobre la alfombra, a varios pasos debajo de mí se encontraba la hermana menor de la Emperatriz del Imperio del Gran Caos, Jeanne Euphoria, y el hijo mayor del difunto príncipe amidoniano Cayo VIII, Julio. Julio, quien conocía ahora por primera vez, era un  apuesto hombre de unos veinte años el cual me daba una sensación fría similar a la de Hakuya, pero sus ojos, que parecían ver a los demás como inferiores a él, daban una sensación desagradable. Era un ikemen que no podía gustarme, dicho de otro modo, un “terrikemen». [4][ps2id id=’4b’ target=»/]

Nuestra disposición para enfrentarlos tenía únicamente a Liscia y Hakuya en ambos lados, y Aisha, que servía de guardaespaldas, detrás de mí. Al ver esto, Jeanne inclinó la cabeza.

«Qué inesperado. Me había imaginado que las negociaciones estarían respaldadas por muchos soldados.»

«Los soldados no deberían ser necesarios para la audiencia con solo ustedes dos, ¿verdad? Sería descortés.»

«En efecto. Una visión admirable.»

Apuntó Jeanne con admiración, aunque dentro de mi mente había sacado la lengua. Creo que si un gobernante del Romance de los Tres Reinos hubiera hecho lo que Jeanne había señalado, podrían aparecer una escenas vergonzosas en la que el enviado podría haber dicho: «solo tienes una audiencia de dos personas, pero ¿es esta la etiqueta del Reino, estar rodeado de soldados…?” o  “¿No te sientes seguro si no hay soldados que te protejan?” Así… así que hice esto para callarla.

«Bueno… Mientras exista esa dama detrás de ti, te sentirás seguro, ¿verdad?»  

Los agudos ojos de Jeanne miraron a Aisha. ¿Los militares emiten siempre un aura o algo así? Podía ver con precisión las capacidades de Aisha y esta hizo una reverencia mientras permanecía en silencio.

«Una excelente soldado tienes allí. Querría tener una pelea con ella, pero creo que sería un difícil oponente para ganar. Como se esperaba del rey Souma, tienes excelentes criados.»

Qué cumplido. No pude ver cuánta verdad había en ella. No debería ser alguien que retrocediera solo por ver la apariencia vigilante de Aisha, ¿verdad?

«¿Y tú? Eres suficientemente valiente como para no tomar soldados a pesar de que te estás enfrentando al rey de un país. ¿No te preocupa ser asesinada?»  

«Vengo a este lugar como un enviada de paz. ¿Por qué debería preocuparme por ser asesinada?»

Jeanne, que dijo esto mientras sonreía, era toda una actriz. No «había traído a ningún soldado», pero ¿qué hay del cuerpo de espías imperiales infiltrado en este castillo, acaso no la protegerían? Tal vez en este momento estaban sacudiendo cuchillas con el Cuerpo de Marines de Juna-san que custodiaba la negociación. Acto seguido, cambié mi atención a Julio.

«Es un placer haberte conocido finalmente. Soy Souma Kazuya.»

«….. Yo el príncipe amidoniano Julio.»

Se hacía llamar príncipe sin ocultar la hostilidad en sus ojos. Ya que habíamos ocupado Van, no podía realizar la ceremonia de coronación, por lo que no debería presentarse como príncipe, pero no podía señalarlo ya que también estaba en la misma situación que él. [5][ps2id id=’5a’ target=»/]

«Por lo que ¿cuál es el propósito de vuestra visita actual?»

«…Qué farsante. ¡Devuelve Van de inmediato!»

«Julio-dono…..»

Jeanne hizo una mueca como si hubiera tragado un insecto, pero Julio la ignoró y siguió hablando.

«Nuestro Principado de Amidonia participa en la Declaración de la humanidad. ¡Existe una cláusula que pone «no se reconocerán cambios en el borde debido a acciones militares!» La acción de Elfrieden de ocupar Van utilizando acciones militares viola esta disposición, por lo que exijo una pronta devolución de Van!»

«Di lo que quieras, pero…»

Descansé mi mano en el trono colocando mi barbilla sobre este antes de continuar.

«El que invadió el Reino de Elfrieden no hace mucho fue tu lado, ¿verdad? Fuisteis vosotros los que planearon primero cambiar la frontera con el poder militar, pero cuando perdisteis la guerra os quejasteis sobre la violación de la cláusula de la Declaración. ¿No es eso bastante irrazonable?»

«… La invasión a el Reino de Elfrieden fue la acción arbitraria de padre… Gaius.» «Pero también fuiste con él a la misma campaña, por lo que es por eso que has cometido el mismo crimen. Para empezar, antes de negociar sobre el retorno del territorio, primero deberías haber pedido disculpas por invadir a nuestro país, ¿verdad?

«Kugh……»

«Julius-dono, lo que el rey Souma ha dicho es verdad. Dado que nuestra posición actual es pedir un retorno del territorio, deberíamos comenzar a demostrar nuestra buena voluntad disculpándonos primero.»

Julio se mostraba completamente iracundo en su corazón, pero como esto era algo que su último rayo de esperanza, Jeanne, había dicho, aunque lo odiaba… no, real~mente lo odiaba, bajó la cabeza.

«… A pesar de que fueron las acciones del anterior príncipe Gaius el invadir tu país, es mi culpa no haberlo detenido. Pido perdón por esto.»

«Me pregunto por qué no escucho palabras de disculpa…..»

«Sin embargo, la situación actual es que nuestro país ha sido invadido por tu país. Dado que somos participantes en la Declaración de la Humanidad, tenemos el derecho de apelar al Imperio para solicitar el retorno del territorio.»

«Qué manera tan orgullosa de decir “lo dejo en tus manos»… Julio puede haber dicho esto, pero ¿cuál es la opinión del Imperio sobre el tema?»

Al ver que la había traído al asunto, Jeanne se encogió de hombros.

«El Imperio no quiere apoyar a Amidonia ya que han cosechado lo que sembraron. Sin embargo, ya que son una nación participante de la Declaración de la Humanidad, no podemos rechazar su solicitud.»

«En otras palabras, el Imperio desea que regresemos los territorios que capturamos durante la guerra, comenzando con Van?»

«Eso es correcto.»

Bueno, yo había adivinado que el Imperio tendría esa posición. Me estaba poniendo irritado al ver a Julio, que estaba a su lado mientras hacía una mueca como diciendo: está justificado. Pero estaba progresando como se suponía. Por lo que respondí exactamente como había supuesto.

«Me niego.»

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

 

[/et_pb_text][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″][/et_pb_divider][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″][/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″]

[1][ps2id id=’1b’ target=»/] Este es de los Tres Principios de Guerra de Mencius: «天時 不如 地利, 地利 不人和» en Gong Sun Chou II (公孫丑 下).

[2][ps2id id=’2b’ target=»/] El “entrenar” aquí significa: domar a un animal con uso de la fuerza para que obedezcan.

[3] [ps2id id=’3b’ target=»/]Sería un caso de palabras polisémicas. “Majestad” y “legión” se pronuncian de la misma forma en japonés.

[4][ps2id id=’4b’ target=»/] Combinación de la palabra “terrible” e ikemen.

[5][ps2id id=’5b’ target=»/] Recordad que incluso en aquellos momentos Souma no había sido coronado formalmente. El derecho a suceder al trono estaba en realidad en Liscia, por lo que a menos que Souma se casase con ella, él solo, en sus propias palabras, era un Rey en funciones (actuando en el sentido de «cumplir temporalmente los deberes de otra persona»), no un Rey legítimo.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español capítulo 9

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»15px|0px|54px|0px»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ hover_enabled=»0″ border_style=»solid» inline_fonts=»Lora»]

Negociaciones – A

Había un campo de entrenamiento dentro del Castillo de Van. Y en esa “habitación” al aire libre, que era similar a un campo de tiro con arco japonés,  me encontraba frente a Aisha, quien estaba completamente equipada. Ella, con su armadura roja, apuntaba su gran espada [ps2id id=’1a’ target=»/][1] hacia mí, mientras que oponiéndola a ella, estábamos yo y los cinco muñecos medianos «musashi boy-kun». [ps2id id=’2a’ target=»/][2]

«Entonces… Me moveré, su majestad!»

«¡Ven, Aisha!»

Liscia, quien era el árbitro, y se encontraba en la esquina de mi campo de visión, levantó la mano. Y en ese momento, la gran espada de Aisha se desplomó hacia abajo. En un instante, una onda de choque visible se acercó a mí. Por eso, moví a Musashi Boy-kun —equipado con escudos en ambas manos— al frente para parar el ataque. Cuando la onda de choque golpeó, produjo un fuerte ruido, pero Musashi Boy-kun A —con doble escudo— de alguna manera logró mantener su posición.

«¡Esto no ha acabado!»

Sin embargo, sin ni siquiera haber tenido un momento para sentirse aliviado, mi contrincante apuntó su gran espada hacia mi dirección y se la colocó cerca suya, antes de empujarla hacia adelante con todas sus fuerzas. A pesar de que Musashi Boy-kun A había apilado sus escudos para protegerse contra este ataque, ese ataque tipo ariete penetró tanto en los escudos amontonados como en Musashi Boy-kun.

(De verdad… Pensar que ha podido atravesar esos dos gruesos escudos…)

Me sorprendió ese poder tan irrazonable, pero en ese momento, los pies de Aisha se detuvieron. Aprovechando esa oportunidad, envié Musashi Boy-kun B (espada doble) y Musashi Boy-kun C (lanza) desde ambos flancos y la ataqué tanto desde la derecha como desde la izquierda al mismo tiempo. Pero Aisha clavó la gran espada —con la cual había atravesado a Musashi Boy-kun A hasta el suelo — y luego, usando dicha arma como soporte, dio una voltereta lateral y evadió el ataque moviendo su cuerpo en el aire. Aisha terminó en una posición similar a la del pino (vertical) habiendo usado su espadón.

«Ahí, 【Disparo de precisión】!»

Los restantes Musashi Boy-kun D y E (arco) apuntaron y dispararon a Aisha, cuyos pies habían dejado el suelo y no podían moverse. Dos flechas volaron rápidamente hacia Aisha.

«¡Ingenuo!»

En la parte superior del espadón clavado en el suelo, Aisha giró sus pies e hizo algo así como una patada circular parecida a las que se hacen en capoeira y derribando las dos flechas. Acto seguido se irguió y de inmediato sacó algo de su bolsillo antes de lanzarlo hacia mí con su pulgar.

«No… puede ser…»

Un sonido (“pach”) sonó en mi frente, lo que me sorprendió. En medio de esta había una pieza de arcilla del tamaño de diez yenes. Si hubiera sido esto un cuchillo o una piedra de una honda, probablemente a esas alturas estaría ya muerto. Pero bueno, ya que esto era solo entrenamiento, no moriría, aunque como era de esperar, es deprimente que me derroten unilateralmente… Me senté donde me encontraba

«Ah, de verdad… No soy capaz de hacer que los duelos sean interesantes…»

«E-eso es….»

«Aisha, creo que es importante para el análisis de batalla, así que limítate a decirlo honestamente.»

Liscia detuvo a Aisha, que se acercaba apresuradamente hacia mí y, justo como había dicho Liscia, yo mismo también trataba también de evaluar mi capacidad de lucha, así que por eso me interesaba saber su opinión.

«Haz lo que te ha dicho Liscia. Habla honestamente.»

«V-vale… Cómo debería decir esto, no he sentido ninguna dificultad al enfrentarme al grupo de muñecos. Aun así, creo que la anterior táctica de «todos llevan espadas en ambas manos y atacan a la vez» es más difícil de tratar.»

«Ah,  la táctica Pikmin [ps2id id=’3a’ target=»/][3]…… Pero en aquel momento, ¿no los destruiste todos a la vez?»

«Entonces, en otras palabras, está debajo del estándar.»

«Uuu.»

Bajé la cabeza cuando Liscia hizo el comentario. Como la táctica Pikmin no había sido efectiva, esta vez había tratado de usar la táctica utilizada por los grupos de aventureros, ya que Musashi Boy-kun había estado con ellos en misiones anteriormente. Como referencia (si tuviera que nombrarla de alguna manera) se llamaría 「táctica laberíntica del árbol del mundo」[ps2id id=’4a’ target=»/][4], pero al fin y al cabo, esta táctica resultó fallida.

«Dado que a decir verdad, un grupo de aventureros tiene un mago. Un escudo que fortalecido por magia sería difícil de perforar y, si en vez de flechas fuera magia elemental, esta sería difícil de tratar.»

Inquirió Aisha brevemente. Además, en lugar de haber mencionado «imposible», había dicho «difícil», por lo que el estándar «por encima de la norma» de Aisha era realmente obvio…

«Pero aun mencionando lo de los magos, no puedo usar magia elemental ni magia de apoyo…»

Además, incluso poniéndonos en la situación donde los Poltergeist Vivientes que controlo pudieran usar ataques como【Whirlwind Slash】 o 【Precision Shooting】[ps2id id=’5a’ target=»/][5], estos nunca llegarían a poder usar magia para poner efectos de magia elemental en sus armas o disparar llamas o hielo.

«Me pregunto si es posible aprender cómo utilizarla desde una academia…»

«Imposible. Nunca he oído hablar de un usuario de magia de atributo oscuro que haya podido usar magia de otros atributos.» Negó rápidamente Liscia.

Según ella, los cuatro grandes atributos: Fuego, Agua, Tierra y Viento, creaban el fenómeno (mágico) manipulando el maná del aire, mientras que el atributo Luz se entremezclaba con el maná dentro del cuerpo para aumentar la velocidad de curación o mejorar la condición física. Sin embargo, el atributo oscuro no tenía la habilidad para hacer eso. En otras palabras, no importaba cuánto aprendiese o estudiase; no me convertiría en mago o un sanador…

¿Cómo debería decirlo…? Decepcionante. Dejé caer mis hombros y Liscia comenzó a hablar con una expresión de sorpresa.

«¿De qué hablas? El atributo oscuro es raro, ¿sabes? Hasta ahora, solo he visto a tres personas que lo tuvieran.»

«¿Tres personas? Somos yo y Tomoe, ¿verdad?…… ¿Quién es el otro?»

«Mi madre. Pero nunca me ha dicho cuál es su poder.»

Vaya… La reina anterior, ¿verdad? Me había reunido con ella poco después me convocasen. Estoy seguro de que el derecho de sucesión al trono era originalmente de la reina anterior (estrictamente hablando, reina regente anterior) [6][ps2id id=’6a’ target=»/] aunque le había confiado el derecho a gobernar a su esposo, el anterior Rey Alberto. Estaba escondida detrás de las sombras del rey, por lo que realmente no la recordaba, pero cada vez que la veía, sonreía, por lo que parece que era una buena persona.

«No obstante, parece que mi poder no es suficiente para protegerme…..»

«¡Alíviese, su majestad! ¡Siempre le protegeré la vida!»

Aisha se golpeó el pecho haciendo una bocanada. Debido a su fiabilidad, me sentía patético.

«Un héroe siendo protegido por una chica, como es de esperar, no está bien…»

«¿Pero qué dices? Souma no ha sido como un héroe desde el principio ¿sabes?»

Liscia me hizo callar de golpe. Estoy de acuerdo… ¿pero no podría haber usado una expresión menos grosera y directa? Y mientras pensaba en eso…

«¿No es la manera que Souma tiene de comportarse, el confiar las cosas que no puedes hacer a personas que sí pueden? Ya que no puedes hacerlo con tu propio poder, seremos nosotras quienes siempre te protejamos.»

Dijo Liscia eso mientras se sonrojaba. Aisha se sumó añadiendo…

«¡Como ha dicho la princesa! ¡Su majestad es quien ha protegido el país donde vivimos, así que por favor, déjenos proteger la seguridad de su majestad!»

«…Ya veo.»

Aunque fuera patético tener dos hermosas chicas diciéndome esto, también estaba feliz. Soy un héroe frágil, pero protegeré a las chicas a mi manera… No, quiero protegerlas. Desde la más profunda parte de mi corazón.

«Su Majestad.»

Cuando volví la cabeza ante la repentina llamada, vi a Juna-san con su uniforme de marina haciendo una reverencia con la mano sobre el pecho.

«Hakuya-dono te está buscando, quería hablar sobre la planificación de la ciudad.»

«Entiendo. Iré a encontrarlo ahora mismo.»

Me levanté y me sacudí la suciedad. Les pedí a los soldados que ordenaran el campo de entrenamiento, mientras que las chicas y yo nos dirigimos hacia la oficina de asuntos gubernamentales. Haré lo que esté en mi mano.

◇ ◇ ◇

Cuando llegamos a la oficina de asuntos gubernamentales, Hakuya y Ludwin ya estaban esperando adentro. Me senté en el escritorio, mientras que Liscia, que ocupaba el puesto de secretaria desde hacía un tiempo, y Juna-san, que también tenía el mismo trabajo debido a la escasez de mano de obra, estaban sentadas a ambos lados. Aisha se encontraba de pie cerca de la puerta en su postura de guardaespaldas. Recientemente, esta se había convertido en la formación estándar para la sala. Después de confirmar que todos estaban en posición, Hakuya mostró un mapa de la ciudad de Van que había preparado sobre la mesa.

«Eche un vistazo al esquema de planificación de la ciudad.»

Y justo como lo que había sugerido, eché un vistazo al mapa. Había cuatro carreteras por cada punto cardinal: desde el Castillo del Príncipe en el centro hacia las paredes cuadradas exteriores. Después, se mostraban las pequeñas carreteras que se bifurcaban perpendicularmente desde la carretera principal, lo que hacía que el mapa se viera como un tablero Go. Era como si se estuviera viendo el mapa de la Antigua Nara y la Antigua Kyoto representado en un libro de texto de historia. La zona residencial de los nobles se integraría en la sección noreste, mientras que los talleres de artesanos estarían en la sección suroeste. Las instalaciones, como las estaciones militares de guarnición, estarían dispersas de una manera asombrosamente eficiente. Dejé escapar un suspiro mientras descansaba mi barbilla en mis manos.

«……Hakuya.»

«Sí, Su majestad.»

«Esto es exagerado.»

Después de todo, esta era una planificación urbana que realmente tomaba la eficiencia en consideración. «Ane-san-rokkaku-tako-nishiki»… [7][ps2id id=’7a’ target=»/] ¿Por qué estás convirtiendo las calles en un misterioso hechizo no revocable? En primer lugar, para hacer esta reconstrucción a tan gran escala, ¿no sería más rápido si quemásemos toda la ciudad…? ¿Debo convertirme en el emperador Nerón? [8][ps2id id=’8a’ target=»/]

«Lo siento. Después de mirar la planificación urbana de esta ciudad tan desordenada, tuve este ímpetu repentino para hacerla más eficiente…»

Tal vez Hakuya lo había entendido, por lo que hizo una sonrisa irónica mientras señalaba la calle principal.

«Sin embargo, a fin de hacer contramedidas para incendios, es importante establecer límites donde el fuego no pueda pasar. Por eso, es necesario establecer estas calles principales.»

«Así parece serlo. Sin embargo, quiero actuar según el deseo de las personas que viven en las otras partes. Quiero que piensen qué tipo de ciudad quieren tener y, además, qué piensan sobre las otras personas que viven con ellos. Si simplemente decidiéramos algo, o todo, aquí, podríamos incitar una rebelión.»

«Por si acaso, he llamado a varios arquitectos que vivían en esta ciudad, pero… Sí, he pedido la opinión de las personas de esta ciudad. Pero con el ambiente actual, el resultado acabaría siendo arquitectura vanguardista…»

«Ajá, una ciudad artística… Suena interesante si es realmente el caso.»

Podría ser una buena idea establecer también galerías de arte y museos… ¿Qué podría ser? Como hay un mercado al aire libre en Ameyoko [9][ps2id id=’9a’ target=»/], creo que Van podría convertirse en Ueno…[10][ps2id id=’10a’ target=»/] Si ese fuera el caso, entonces podríamos también construir un zoológico. Si tomásemos prestado el poder de Tomoe-chan, sería fácil hacerlo realidad, ya que los Pongos (monos de montaña) podrían construirlo rápidamente. Sin embargo, Hakuya negó con la cabeza.

«Van se convertirá en una ciudad fronteriza contra Amidonia. A día de hoy, resultaría imposible crear una ciudad tan agradable.»

«…… Ah, claro, tienes razón.»

Después de todo, no se puede esperar mucho de las capacidades defensivas de una ciudad donde el arte es lo primordial. Me gustaría poder convertirla en una ciudad que cambiase tan pronto lo desearas. Miré la dirección de Ludwin.

«¿Cuál es el estado actual del establecimiento de la red de transporte?»

«Sí, su majestad. En estos momentos, la Guardia del Rey y el Ejército han puesto todos sus esfuerzos, al conectar Van a la carretera que conduce al territorio del Reino. Además, se ha completado la conexión del camino con las aldeas que rodean Van que se encuentran bajo nuestra posesión actual. Se han construido ocho puentes sobre los ríos también, pero…»

«¿Pero?»

Pregunté a Ludwin, que parecía estar dudando y luego, mientras mostraba una expresión de incomprensión, aseveró:

«En estos momentos, no entiendo cuál es el significado de establecer la red de transporte. Por supuesto, entiendo que es necesario establecer caminos para las línea de suministros. Sin embargo, actualmente, el Imperio sigue sin reconocer a a Van como parte de Elfrieden, por lo que si construimos carreteras y puentes, ¿no sería solo un esfuerzo inútil cuando sea devuelto?»

«Tiene razón… El Imperio, por descontado, exigirá el regreso de Van. Sería molesto si Julio usara los puentes que construimos.»

A Liscia se le iluminó la cara con una expresión pensativa. Sin embargo…

«Tal vez eso no suceda.»

«Sí. No sucederá.»

Hakuya y Juna-san mostraron su reticencia.

«Con los debidos respetos, el Príncipe Ducal Julio no es alguien que tenga ese tipo de personalidad.»

«He escuchado que tiene un gran orgullo, por lo que no haría algo como “usar un puente construido por sus enemigos”.

«Humm… Si fuera yo, incluso si se tratase de uno de Amidonia, siempre y cuando se pudiera usar, lo usaría.»

Por ejemplo, esa voz ronca que tiene la general femenina. Desde ese día, Margarita Wanda había hecho su mejor esfuerzo como anfitriona del concurso de canto. En este país, donde los hombres miraban por encima del hombro a las mujeres, una que podía hablar sin pelos en la lengua a los participantes masculinos era preciosa. También era muy fuerte, por lo que los hombres poco entusiastas no se opondrían a ella. Bueno, dejando eso de lado.

«Si tiene el orgullo de tales dimensiones ¿no deberíamos tratar de hacer algo para irritarlo?»

«¿Irritarlo?»

«Daremos nombres a los puentes. Hay ocho, ¿verdad? Después de Puente Souma, Puente Liscia, Puente Albert, Puente Hakuya, Puente Ludwin, Puente Poncho-Ishidzuka, Puente Aisha y Puente Juna gravaremos cada uno de los nombres mencionados en las barandillas de los respectivos puentes. Así, incluso si cambiasen de manos, podríamos enfatizar la contribución del Reino de Elfrieden. En dicho caso, ¿no querría Julio destruirlos más bien?

«Souma, tomas verdaderamente medidas sucias fácilmente…»

Liscia contestó a medias admirada a medias sorprendida, pero, ya que no había objeciones, el plan sería aceptado. A propósito, solicité que el puente fuera solo fuera fuerte lo necesario, ya que no pasaba nada si los puentes se destruyeran. También añadí que no adornaron dichas estructuras. Al ver a Hakuya y Ludwin irse para llevar a cabo el plan que habíamos decidido hacer ahora, Liscia suspiró.

«Como era de esperar, es difícil seguir igual, ya que el Imperio… ¿todavía sigue requiriendo el regreso de Van?»

«Sí… No tienen intenciones de cambiar su política básica. Además, si esa hermana de la emperatriz es nuestra enemiga, será imposible hacer las cosas a nuestra manera. Incluso si resultara en una victoria por nuestra parte, el Imperio perdería su honor. Si ese fuera el resultado, incurriríamos en hostilidades con el Imperio, resultando todo en un fracaso diplomático.

«Escuché que te has encontrado con Jeanne Euphoria. ¿Es verdad? Lo de la Invocación de Héroes fuese su manera de ser considerados con nuestro país?»

¿Oyó eso de Juna-san? Asentí con la cabeza en respuesta.

«Sí.»

«¿Y desde cuándo Souma te diste cuenta de eso?»

«He tenido una vaga intuición desde que escuché que el Imperio estaba dirigido por alguien a quien se le conoce como la “Santa Doncella». Creí que una persona que se promocionaba a los cuatro vientos llamándose «Santa Doncella» no haría una acción relativamente irracional. »

«¿No era esa posición solo la cara que tienen al público?»

«Es conveniente ser promocionado, de hecho, porque es la faceta pública.»

Para el Imperio que tenía un territorio enorme y estaba compuesto por muchas razas y tribus, un testaferro llamado «Santa Doncella» era conveniente para actuar como fuerza unificadora. Era lo más importante, de hecho, ya que el Imperio quería crear un sistema para coordinar un frente (de la humanidad) unida para contrarrestar al Ejército del Rey Demonio. Por esta razón, para que no perdieran esa conveniencia, María Euforia se convertiría alguien que actuaría exactamente como lo haría una Doncella Santa.

«Debido a esto, podrías interpretar la petición del Imperio bajo una luz favorable, o algo así.»

Bueno, no fue hasta mi pequeña plática con Jeanne que no tuve ninguna prueba fehaciente de lo mencionado. No obstante, al final, lo confirmé, y aunque el Gran Imperio del Caos parecía ser algo tipo un «Imperio Malvado», no era una potencia mundial que estuviera dominada por la altivez. En realidad era «una nación fuerte y normal» que se esforzaba por preservar frenéticamente la unidad.

«Por esta razón….. no podemos ser completamente descuidados en esto.»

«Tienes razón.»

Intercambié miradas con Liscia y las otras dos, y luego suspiré.

◇ ◇ ◇

Al día siguiente, esa hermana de la emperatriz, Jeanne Euforia, acompañada por el demandante, el nuevo príncipe amidoniano, Julius, apareció en Van como enviada mediadora para negociar el regreso del territorio.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

[/et_pb_text][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″] [/et_pb_divider][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″ border_style=»solid»][ps2id id=’1b’ target=»/][1] Gran espada o espadón (大 剣): Espada de dos manos de gran tamaño como la Zweihander. Imagínate la Gran Espada de la serie Monster Hunter.

[ps2id id=’2b’ target=»/][2] Con medianos se refiere a muñecos que son de un tamaño inferior al de los humanos pero mucho mayor al de los muñecos tradicionales. (Estimo que son 1’30m).

[ps2id id=’3b’ target=»/][3] Versión japonesa de Zerg Rush. Pikmin es un juego de estrategia en tiempo real para Wii U.

[ps2id id=’4b’ target=»/][4] El título original: Sekaijuu no Meikyuu (世界 樹 の 迷宮). El nombre japonés de Etrian Odyssey, un juego de rastreo de mazmorras RPG para Nintendo DS.

[ps2id id=’5b’ target=»/][5] Pongo los nombres en inglés porque me parecen más chulos. Si tenéis alguna queja, decídmelo y lo cambiaré. 🙂

[ps2id id=’6b’ target=»/][6] El idioma japonés diferencia a la Reina Consorte (la esposa de un Rey soberano) de la reina Regente (reina que reina —nunca mejor dicho—). En esta frase Souma se refiere a la reina como 王妃 (reina como en reina consorte) antes de corregir a 女王 (reina como en reina regente).

[ps2id id=’7b’ target=»/][7] Frase que ayuda a los niños como mnemotecnia a recordar el trazado de la carretera en el centro de Kyoto.

[ps2id id=’8b’ target=»/][8] Para aquellos que no son buenos en la historia romana imperial: en 18-24 de julio de 64 EC, en Roma hubo un gran incendio que devastó 10 de los 14 distritos que había donde 3 fueron completamente quemados. La mayoría de la gente cree que fue el emperador Nerón quien ordenó que se estableciera el fuego, para que, después de que los vecindarios hubieran sido despejados, pudiera construir su nuevo palacio Domus Aurea. Después del Gran Incendio, Nerón reconstruyó Roma con un nuevo diseño de planificación urbana. Incluyendo caminos anchos y espacios abiertos para detener el fuego (lo que Hakuya también intentó hacer).

[ps2id id=’9b’ target=»/][9] Es un mercado al aire libre en el Barrio de Taitō de Tokio, Japón, que se encuentra entre las estaciones de Ueno y Okachimachi.

[ps2id id=’10b’ target=»/][10] Ueno es un distrito de Tokio que es famoso por su multitud de galerías de arte y museos, y es considerado como el centro neurálgico de algunos de los mejores sitios culturales de Tokio. Ueno también tiene un zoológico. Y como se ha mencionado, Ameya-yoko se encuentra al lado de Ueno.[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki español vol 3 episodio 8

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»0px|0px|54px|0px»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″][/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» hover_enabled=»0″ inline_fonts=»Lora,Open Sans»]

En la ciudad – C

(«¿Qué hay de nuestros guardias?»)

(«El enemigo también tiene guardias, por lo que no pueden moverse.»)

(«Claro, sería raro que hubiera venido sola… Dejo en tus manos a Tomoe.»)

Tomoe todavía estaba somnolienta por haberse despertado tan de repente, así que la dejé con Juna y me encaré Jeanne Euforia. Había visto informes sobre ella. Supuestamente, la Santa Doncella del Caos y Emperatriz, María Euforia, tenía una hermana menor que gobernaba el ejército y, dado que María no estaba casada, era la primera en la línea de sucesión Imperial, por lo que debía ser ella.

«¿Y qué asuntos a tratar podría tener la segunda del Imperio con nuestro país?»

Subí mi voz de manera deliberada. No éramos signatarios de la Declaración de la Humanidad, así que por eso, no había la necesidad de reconocer a María como líder. Lo que significaba que la emperatriz y yo éramos iguales en términos de estatus social. Esta chica era la hermana menor de María, pero a la práctica, su posición era la de subordinada, así que mi posición era más alta. En realidad, no quería darme aires de superioridad hacia mis subordinados, pero tenía que dejar las cosas claras cuando me enfrentaba a alguien de un país extranjero. Jeanne también respondió como si mi actitud fuera natural.

«No, solo me escabullí para ver cómo su majestad Souma gobernaba, pero al informar nuestro hombre que su alteza vendría de incógnito a ciudad, pensé que debía mostrarle mis salutaciones.»

En otras palabras, no tenía pensado encontrarse conmigo; simplemente se había puesto en contacto conmigo porque mi día libre coincidía con el reconocimiento que estaba haciendo.

«¿No eres bastante atrevida, al haberte infiltrado en Van mientras está bajo ocupación.»

«De todos modos, había cosas que no podía creer hasta que las hubiera visto por mi misma. Rumores sobre su alteza Soma habían llegado al Imperio, pero había muchos que eran de dudosa procedencia. Quería cerciorarme de ellos con mis propios ojos.»

¿Rumores? Me pregunto de qué hablarán sobre mí, allí.

«Bueno, hay algunos tales como “benevolente gobernante que restaura la economía real al borde de la bancarrota”, o “solucionando la crisis alimentaria introduciendo alimentos nunca antes comidos”, o “acabando con hordas enemigas con fuerza absoluta en batalla”, y similares»

«… Bueno, la mayor parte son exageraciones.»

Ni siquiera uno de esos “rumores” eran logros personales míos. El trabajo de restaurar la economía la hice con los burócratas, y la recolección de alimentos había sido obra de Poncho. En cuanto a la guerra, solamente había movido el ejército, mientras que la lucha directa la había dejado completamente en manos de otras personas. Así que a decir verdad, simplemente me había limitado a «dejar las cosas a aquellas personas que podían hacerlo”.

«Ah, y también hay un rumor que dice que eres [un hombre lascivo inigualable]»

«¡Guau, espera!»

¿A quién llamas hombre lascivo?

«¡¿Cómo ha llegado a formarse ese rumor?!»

«Bueno, dicen que a pesar de estar comprometida con la bella hija del Rey anterior, reuniste bellezas de todo el país para hacerlas tus concubinas. La tal señorita Juna, ¿no era ella la concubina que elegiste?»

«¡Eso es un malentendido!»

Probablemente se estaba refiriendo al Gran Premio Bishoujo de Elfrieden que hice cuando convoqué a los talentos del Reino. Solo que cuando dije que no importaba qué talento poseían, los campos de guerra, belleza y entretenimiento público tenían una gran afluencia de solicitantes, así que por ese motivo, los convertí en competiciones al estilo de «torneos». El proyecto Lorelei ni siquiera había sido concebido en aquellos días… Lo que me recordaba: había habido rumores de que «el concurso de belleza era para elegir concubinas para el Rey» y por eso, los nobles mandaban a sus parientes a dicha competencia. Supongo que así es como se vería desde fuera, já.

«C-concubina… Sabía que había rumores sobre eso pero…» dijo Juna con cara roja.

E-en serio? Maldita sea, no puedo tomarme esto a la ligera. Aun cuando he estado trabajando hasta la muerte desde que me entregasen la corona que ni siquiera he tenido tiempo de socializar adecuadamente con Liscia… O más bien, quizás es un poco tarde, pero se está cuchicheando sobre mi relación con Liescia ¿eh?

«Umm… Si esos rumores son falsos, supongo que no puedo usar esa carta…» murmuró Jeanne con una mirada preocupada.

«¿Carta?»

«Nada, solo que si hubieras sido realmente un hombre lascivo… Habría pensado en que retiraras la ocupación si hermana mayor te lo hubiera pedido por favor.» [ps2id id=’1a’ target=»/][1]

«¡¿Qué quieres que haga la Santa Doncella?!»

«Pero, ¿acaso un apelativo como el Santa Doncella no hace que tus sentidos caballerescos se estremezcan?»

«Bueno, eso es… comprensible, supongo»

«Santa Doncella Imperial María», ese nombre suena de tal manera que parece que no estaría fuera de lugar como título de un juego porno. Aunque si fuera ese el caso, intercambiarían la palabra ‘santo’ por ‘sexo’, y si me preguntan, creo que hay muchas más “doncellas” que llevan el nombre de Jeanne que María, pero… ¡oye, olvídate de eso! [ps2id id=’2a’ target=»/][2]

«Apelativo, eh…? ¿Te estremece también el apelativo lorelei?

«¡¿Por qué también te estás uniendo, Juna ?!»

«Ah, no… no era mi intención…»

«Ja, ja, ja, eres un hombre mucho más interesante de lo que esperaba, su alteza»

Ese intercambio fue reído por Jeanne.

«… No quería ser gracioso»

«Tonterías, es bueno para la estabilidad de la nación si el Rey y sus subordinados se llevan bien, ¿verdad? Nosotros no podríamos haber hecho eso, ¿sabes?»

«… ¿El Imperio no es así?»

«Nuestro territorio es ridículamente grande, por lo que la autoridad de la emperatriz también es grandiosa. Hermana mayor es reverenciada como la Santa Doncella, y es casi venerada, por lo que la familia es todo lo que tiene para conversar tranquilamente. Para más inri, trata de hacer seriamente su papel de emperatriz, por lo que trata a todos por igual.»

Jeanne se encogió de hombros y miró hacia la plaza.

«El asunto de esta vez está relacionado con este tema. Tenemos que ayudar a Amidonia que ignoró la Declaración de la Humanidad, a pesar de que no ganamos nada al hacerlo.»

«… En calidad de hermana menor de la idealista de María, eres bastante realista, ¿verdad?»

«Hermana mayor es un soñadora, por lo que la hermana menor tiene que tener los pies aterrizados en el suelo»

Jeanne sonrió mientras decía eso. Estaba convencido de que la forma de pensar de Jeanne era más cercana a la mía comparada con la de María. Una persona sin elevados ideales, una persona que trata con la realidad. Me alegro de que Jeanne no haya sido la Emperatriz. No habría mantenido unido tercamente el territorio, sino que los habría dividido, conservándose aquellos buenos para ella. O al menos sé que yo haría algo así.

«Por cierto», dijo Jeanne señalando la imagen de Chris reflejada en el cielo.

«Es verdaderamente sorprendente cómo usas Orbe Real. Reducir la ansiedad de la gente mediante la recopilación y difusión de información. No te importaría que lo intentáramos en nuestro país, ¿verdad?»

«… Por supuesto que no.»

Era algo simple de hacer si se quisiera hacerlo. Era inútil decir que no.

«Muchas gracias… ¿Cómo se te ha ocurrido una idea tan avanzada?»

«Avanzada, ¿eh? En realidad, es bastante común en el mundo de donde vengo.»

«El mundo del que vienes… huh?»

La sonrisa desapareció de la cara de Jeanne cuando dijo eso. Se enderezó de nuevo e hizo una reverencia. Se inclinó hasta que sus caderas formaron un ángulo recto. Hizo una reverencia tan profunda que pensé que habría hecho una posternación completa si hubiera tenido la costumbre de hacerlo. El repentino acto de respeto me sorprendió.»

«¿Q-qué te pasa?»

«Le hemos hecho algo imperdonable. Permítame disculparme aquí en lugar de mi hermana»

«¿Disculpa?»

Hizo una sonrisa amarga cuando levantó la cara.

«La Convocatoria del Héroe. La razón por la que el Reino de Elfrieden te convocó a este mundo ha sido por culpa de nuestra presión. Mi hermana lamenta sinceramente haberlo desarraigado de su hogar y haberlo llamado a este mundo, aunque no nos haya hecho ningún daño.»

Bajó la cabeza otra vez. Aah… de eso se trata.

«Levanta la cabeza, Jeanne Euforia. Lo hecho hecho está.»

«Pero…»

«Bueno, al principio me enfadé; trabajé muy duro para no ser entregado al Imperio.»

Pero cuando lo pienso con calma, no hay ninguna razón por la que el Imperio convocara a un héroe. Pensé que querían que me uniera a la guerra antidemonio al principio, pero el frente de guerra actual estaba en punto muerto, pero estable. A diferencia del Reino que se encontraba casi en bancarrota, el Imperio no necesitaba un héroe. Para empezar, incluso el Reino no creía siquiera que pudiera convocar al héroe, por lo que el Imperio contaba con él.

Además, dicho héroe era yo. Convocar a un héroe con poder mágico comparable a un arma de destrucción masiva, o capaz de empuñar una espada y una armadura como ninguna otra, es una cosa, pero yo solo tenía poderes que eran ligeramente útiles a la hora de administrar cosas. Ni siquiera el Imperio necesitaría eso. La razón entonces por la cual el Imperio había intencionadamente forzado a convocar a ese héroe sería…

«Era la manera del Imperio de ser considerado, ¿verdad?»

«……»

«En aquellos momentos el Reino estaba al borde de la bancarrota debido a los problemas alimentarios y la depresión económica. No podían enviar dinero para el apoyo de la guerra. Pero dado que la Declaración de la Humanidad incluía la cláusula: «en referencia a los países alejados del Territorio Rey Demonio, estos tienen que apoyar con baluartes a los países cercanos al Territorio» el Imperio tenía que recolectar dichos baluartes de apoyo sí o sí, o los demás países no se mostrarían satisfechos. Por eso permitiste que el Reino diera de esta manera apoyo al entregar al héroe.»

«Pero espera un momento, el Reino no ha firmado la Declaración de la Humanidad, ¿verdad? No hay obligación para nosotros de pagar el dinero de la manutención, ¿verdad?»

Me preguntó Juna, pero lo negué.

«La verdad es que hemos cosechado beneficios de la Declaración establecida por el Imperio. Si hubiéramos dicho que no teníamos ninguna obligación, solo porque no éramos parte signataria, hubiéramos terminado sufriendo la reacción de los países signatarios. Países como Amidonia lo habrían usado como razón para construir un ejército e invadir el Reino. E incluso podrían lograr que el Imperio asumiera el comando.»

Dado que la guerra actual solo se ha librado contra Amidonia, hemos podido sobrepasar la situación. Bueno, todas las naciones tendrían sus dificultades, pero si los amidonianos se hubieran aliado con Zem y Torgis y algunos de los países del este, y si además el ejército imperial se hubiera sumado a sus números, el Reino se hubiera acabado en un abrir y cerrar de ojos.

«El Imperio, que quería que toda la humanidad se mantuviera unida contra los demonios, querría evitarlo a toda costa. Es por eso que incluso habían aceptado dinero de apoyo de países que no eran signatarios. Gracias a eso, permitieron que los países no signatarios pagaran algún tipo de chivo expiatorio de tal manera que los otros que sí que habían firmado la declaración no los tomasen con ellos. Así calmaban a los países signatarios, ¿no? Para el Reino, dicho chivo expiatorio era el héroe.»

«… No tengo más palabras que añadir.»

«Francamente, ibas a pedir un tesoro histórico valioso si la convocación del héroe hubiera fracasado , ¿no?.»

«Así es. Pero para más inri, lograste recaudar el dinero para nosotros. Estamos agradecidos y al mismo tiempo avergonzados de nosotros mismos.»

Jeanne parecía angustiada cuando dijo eso. Suspiré.

«Como acabo de mencionar, lo hecho hecho está. Ahora ya no os tengo rencor alguno. No es que no tuviera vínculos en el otro mundo, pero… aquí hay personas que quiero proteger.»

No había ya nadie en el otro mundo esperando a que volviera a casa, pero sí que había personas en este que lo hacían. Cada vez que volvía al castillo y decía «estoy en casa», Liscia y Aisha venían a saludarme y me decían «bienvenido». Justo como en una familia. Por eso que para alguien que conocía el dolor de la soledad, esto era algo que no quería volver a perder.

«Bueno, he encontrado una familia a proteger aquí. Por lo que no tienes que preocuparte por eso. Si sigues estando preocupada, ¿qué tal si reconocéis a Van como nuestro?»

Después de decir eso, Jeanne negó en silencio con la cabeza.

«… Desafortunadamente, también tengo una familia que debo proteger.»

«Ya veo… no hay más remedio entonces que negociar, ¿verdad?»

«Sí. Por favor se amable conmigo cuando llegue el momento.»

Al terminar, Jeanne se volvió bruscamente y desapareció entre la multitud. Juna añadió que la presencia de los guardias del otro bando había desaparecido. Realmente había venido a saludar. Se había acercado a nosotros y desaparecido tan repentinamente…

«Jeanne Euforia… la realista hermana menor que apoya a la idealista Santa Doncella.»

Si hubiera sido solo el Príncipe Heredero Julio de Amidonia, estaba seguro de que lo hubiera podido llevarlo por la punta de la nariz, pero con Jeanne como respaldo, no creo que pueda encontrar un puntos débiles. Me temo que si utilizara un plan más o menos bueno y ella pudiera verlo a través, podría usarlo en mi contra. Dios mío… se siente como si estuviera peleando, es un enemigo peor que Ecksel en algunos aspectos.

◇ ◇ ◇

De vuelta en el castillo saqué los regalos para Liscia y Aisha. Liscia se fue y se puso el colgante de cuero azul con una parte de plata. Se puso la mano en el broche dorado con forma de fénix y dejó escapar una sonrisa satisfecha.

«Muchas gracias Soma. Lo atesoraré.»

Al verla sonreír con un ligero gesto de timidez, quedé en trance. Sí, me alegro de que le haya gustado. Me alegra habérselo comprado. Pero, por otro lado, Aisha…

«¡AAAAAAH! ¡Su alteza! Estoy muy contenta de que incluso a mí me hayas traído un souvenir. ¡ Me encontraba triste cuando marchaste y me dejaste atrás, pero ahora me siento como si pudiera volar!»

«B-bien por ti… Aisha.»

«Sí, señorita Juna! ¡Voy a refinar mi feminidad con este lápiz labial! Podré entonces siempre permanecer siempre al lado de Su Alteza… jejejejeje.»

«H-haz tu mejor esfuerzo…»

«… e-es lo que dijo ella. Un poco demasiado feliz, si me preguntaras. Emanaba tal aura feliz que incluso Juna —quien se había agregado una horquilla por cierto—, con la que estaba hablando, se tambaleó hacia atrás. Si Aisha no hubiera sido un Elfo Oscuro y hubiera sido un Lobo Místico como Tomoe, su cola estaría moviéndose en estos momentos. Al ver a Aisha, Liscia, que todavía tenía la mano en el colgante, dijo asombrada:

«¿No crees que un collar le sienta mejor?»

«… Sin comentarios.»

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

[/et_pb_text][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″][/et_pb_divider][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″][/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″ inline_fonts=»Open Sans»]

[ps2id id=’1b’ target=»/][1] Onegai shimasu :3

[ps2id id=’2b’ target=»/][2] Santo (聖) y sexo (性) son pronunciados sei.[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español episodio 7

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»1px|0px|54px|0px»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» hover_enabled=»0″ border_style=»solid»]

En la ciudad – B

«Buaa… Nii-sama, hay un montón de pequeñas tiendas.»

Tomoe hizo cabriolas alrededor de las paraditas alineadas en la plaza, que fue el lugar donde Juna-san nos llevó a comer, y donde el receptor del Orbe Real se encontraba. Hacía un mes, no era más que un campo raso, pero ahora estaba atestado de puestos de comida y comercios donde se vendían artículos diversos. Podíamos incluso oír a los vendedores haciendo llamados para atraer clientes y dichos clientes regateando aun no habiendo llegado a la mencionada plaza.

Había todo tipo de gente pasando: amas de casa comprando para la cena, grupos de mercaderes almorzando y soldados elfridenianos fuera de servicio [ps2id id=’1a’ target=»/][1] buscando algo para comer. Ya podían ser ver viajeros y adventureros, además de figuras no pertenecientes a la raza humana: estaba lleno de hombres y mujeres, de todas las edades, sin distinción de raza, ocupación o nacionalidad.

«… ¿Cómo es que se ha convertido en esto?»

«A pesar de que la escasez de alimentos en Van se haya tratado de alguna manera, todavía hay muy pocos dueños de tiendas que tengan comida para vender. Sin embargo, aquellas personas que pensaban que podían abrir una paradita se han estado juntando, por lo que ahora, está empezando a aparecer lo que sería el primer mercado de Van.»

Pregunté a lo que Juna me respondió.

«¿A esta distancia del centro? ¿No deberían hacerlo en las calles principales o por el estilo?»

«Eso es porque ahí el receptor del Orbe Central se encuentra allí.»

Ah, ya veo. No es que la gente se hubiera reunido aquí porque las tiendas estuvieran en este sitio, sino que más bien han sido las tiendas que se han juntado aquí con el objetivo de que la muchedumbre viniera a ver el Orbe Real en ese lugar. Habíamos estado transmitiendo el programa de noticias de Chris Tachyon, que se había duplicado en calidad de prueba, y el Espectáculo de Música, casi todos los días por las noches. Así que todos tenían que venir aquí para ver eso. Era como si se tratase de un mercado negro de la posguerra, o más bien, ameyoko. [2][ps2id id=’2a’ target=»/]

Por cierto, la lorelei Juna solo aparecía en el Espectáculo de Música los fines de semana, mientras que en otros días, teníamos concursos de canto para reunir candidatos aspirantes y además era una carga pesada porque la transmisión se hacía en vivo. Los aspirantes que ganaran los concursos de canto se convertirían en cantantes como Margarita, o si por otro lado, tenían buena apariencia, podían llegar a ser lorelei o orpheus. [3][ps2id id=’3a’ target=»/]

Las transmisiones se emitían en ambos países, Elfrieden y Amidonia, para que cualquiera pudiera verlas donde hubiera receptores. Por no hablar de Amidonia, pero todas las ciudades de Elfrieden deberían haberse convertido en más de lo mismo. Supongo que debería calcular el impacto en la economía de este suceso. Mientras sonreía por eso Tomoe se puso mi capa de viaje.

«Nii-sama, tengo hambre.»

«Oh, vaya. Supongo que podríamos comprar algo en una paradita.»

«Sí.»

«Coincido contigo.»

Nos pusimos a divagar entre puestos alrededor de  la plaza. En total, cuatro de cada diez tiendas vendían comida, dos de ellas  accesorios, dos más equipamiento, y el resto comerciaban con otra serie de cosas.  La mayoría de aquellas paraditas de comida ofrecían brochetas de carne. Ya que Van se encontraba  lejos del mar, todo lo que podían tener era pescado de río;  había pocos cereales y verduras en stock. Así que por ese motivo, la carne tenía que ser conseguida a través de la casa de animales salvajes. Solo podían poner a la parrilla aquello que había a las afueras de las murallas. por esa razón, ninguno de los puestos podían decir qué tipo de carne tenían. En vez de poner una cabeza de oveja en carne de perro [4][ps2id id=’4a’ target=»/],  lo que hacían era poner una cabeza misteriosa en una misteriosa carne.

«Creo que conseguir carne a la parrilla se va a convertir en toda una apuesta…»

La carne de conejo silvestre estaba bien, pero la de rata o lagartija… Reduciría mis puntos SAN. Además, si querían cazar cualquier cosa encontraran  cerca, no sabrían qué toxinas, patógenos o parásitos pudiera tener, ¿verdad? este mundo no tenía regulaciones en la comida ni tampoco licencias para ser cocinero… supongo que podría poner algunas leyes cuando tuviéramos comida de sobra.

«Va a estar bien.»

«¿Qué?»

Apuntó Juna con una ‘muy amable’ sonrisa.

«He hecho que los marines que nos escoltan se adelantaran para asegurarse de que la comida no hubiera posibles venenos. Si quieres puedo enseñarte aquellos puestos seguros.»

«¿¡Para asegurase de que no hubiera venenos!? No te refieres a probar la comida verdad?

«Si algo te pasara, sería un gran problema para el país, así que por supuesto, se han realizado pruebas de la comida de la calle. Su cuerpo no sólo te pertenece a ti, ¿verdad?»

¡¿Acaso soy una mujer embarazada? O algo por el estilo me hubiera gustado replicar, pero entendía lo que me quería decir. Si colapsara por una intoxicación alimentaria, no podía estar seguro de que tendría la capacidad de seguir  utilizando mis marionetas. En caso de que no pudiera, el valor de nueve personas de trabajo dejaría de realizarse… Sí, era necesario por el bien de la nación. Dejemos las cosas así.

«… Y cuáles son los resultados?»

«Una persona ha caído redonda por mal de estómago.»

«¡Envía un mensajero a palacio! Pon un aviso declarando que todos los vendedores de carne y pescado tienen que indicar de dónde salen las materias primas. Si alguien pusiere una señalización engañosa, su negocio permanecerá suspendido. ¡Elabora el aviso y publícalo!»

«Entendido.»

Juna llamó a un marine e hizo que mandara un mensaje a palacio. Así fue como comenzó la Ley de Higiene Alimentaria de Elfrieden. Además, planeaba extender las indicaciones de los ingredientes posteriormente, pero en aquellos momentos, tenía que anticiparme a las personas que intentasen hacer pasar por carne algo que no lo era. Había vidas en juego cuando se trataba de venenos y patógenos.

«Guardián de la marina. Su muerte no ha sido en vano.»

«Um, no ha muerto. Sólo es una intoxicación alimentaria.» Juna replicó con asombro.

No, no, no… incluso si se trata de una intoxicación alimentaria, esta podría matarte, ¿sabes? Mi abuelo se comió una vez un huevo crudo caducado, atrapó salmonela, y tuvo que ser hospitalizado por varios días. Afortunadamente, no resultó tan malo, pero le costó varios miles de dólares en gastos del hospital y solo porque no quiso tirar un huevo de diez yenes a la basura. Abuela se burló de él por un largo tiempo al recuperarse él. Bueno, dejando eso de lado, compramos pinchos a la parrilla en un puesto recomendado por Juna y un poco zumo en una tienda de fruta. Nos sentamos en un banco y comimos.

«Hmm… ñam, ñam… mm, está muy bueno, nii-sama»

«Sí, esta carne se deja comer fácilmente.»

«El zumo está bueno también, Kazuya-san.»

La carne era buena y jugosa. No tenía un sabor muy diferente al de una brocheta de las paraditas de un festival, así que por eso, pregunté de qué tipo de carne era, a lo que resultó ser de “grantoro”, un animal parecido al búfalo. El zumo estaba a temperatura ambiente, pero como era otoño, no permanecía demasiado caliente. Era un poco agrio, pero fue bien con el regusto graso de la carne ensartada.

Con los estómagos llenos, tomamos un respiro y entramos en estado casi soporífero. Tomoe empezó a apoyar su cabeza en mí, así que supuse que era la hora de dormir para ella. Con mi regazo como almohada, se acurrucó haciéndose una bola y empezó a roncar. Le di una palmadita en la cabeza; su pleaje era esponjoso, como el de un perro. Se sentía bien en mi mano.

«Fufu, es muy mona, ¿a que sí?.»

Apuntó Juna, que estaba sentada a mi lado mirando la cara dormida de Tomoe. Instantes después se inclinó hacia mí hasta que nuestros hombros se tocaron y tristemente murmuró.

«Ojalá siguieran estos días de paz…»

«… pero eso no pasará ¿verdad?»

Pregunté y Juna tragó saliva.

«Sí. El ejército imperial ya está aquí. Suman unos cincuenta mil.»

«¿Solo cincuenta mil? Es mucho menos de lo que esperaba.»

El número de soldados elfridenianos que había en Van llegaba a los cuarenta y cinco mil, así que estamos más o menos igual. Desde luego, la desventaja recaería en nosotros si tomábamos en cuenta los soldados amidonianos, pero pensé que llegarían al menos a triplicarnos en número para asegurarse de la victoria. El Imperio, que ya estaba luchando contra el Ejército Rey Demonio, tendría una guerra de dos frentes en sus manos si se rompían las hostilidades, así que no creí que atacarían, pero la amenaza planteada traer suficientes tropas para capturar a Van habría sido significativa. Juna, sin embargo, lo negó con la cabeza.

«Creo que es probable que Amidonia los detuviera. Deben temer que al traer un gran ejército puedan tomar el control de todo el país.»

«El Imperio respalda la Declaración de Humanidad, así que no haría eso, ¿verdad?»

Si el Imperio, que dijo que no habría cambios en las fronteras nacionales, comenzara una guerra agresiva, la Declaración de la Humanidad perdería absolutamente el sentido. Perderían la confianza de las naciones signatarias y su estrategia de unir a toda la humanidad contra el Ejército Rey Demonio se haría añicos.

«Amidonia ya ha actuado en contra de la Declaración. Estarán nerviosos porque ya que han desobedecido al Imperio, el Imperio podría decidir engañarlos.»

«… En serio, qué país más incompetente.»

Después de ignorar las intenciones del Imperio, se aferraron al poder de este. Para colmo, no confiaban en el aliado al que se aferraban; era inútil, no solo como país, sino también como personas. Nadie respetaría a los oportunistas y los renegados, así que ningún país podría confiar en ellos.

«Bueno, está bien que esto esté jugando en nuestro favor.»

«Pues sí. Si miráramos a lord Julio, desde el fondo de nuestros corazones que nos alegramos de el Rey sea Souma. No podemos confiar nuestras vidas a una persona indigna de confianza, al fin y al cabo.»

«… No obstante, desearía que no pusieras tantas esperanzas en mí.»

«Por favor, ¿no eres Kazuya-san ahora?»

Me respondió llena de vitalidad. Debe haber sido una venganza lo de antes. Esa es Juna: cuando pensabas que le habías dado un golpe (figuradamente), ella te lo devolvería fácilmente. Nos miramos y sonreímos.

[Buenas tardes a todos. Es hora de «Noticias Elfrieden»]

En ese momento, la voz de Chris Tachyon resonó. Parecía que el programa de noticias de la tarde había empezado. En medio de la neblina rociada en el aire, levantamos la vista, a lo que vimos la figura de Chris leyendo las noticias. Ah… así era como se veía la transmisión para la gente de la ciudad. Era la primera vez que lo veía con el receptor instalado en la fuente y, que además fuera del tamaño de una pantalla de cine, tenía bastante impacto. Si pudiera, querría ver el programa de música por aquí.

[Primero asuntos de actualidad. La nueva ciudad portuaria “Veneti Nova» recientemente bajo construcción de la región oriental de Elfrieden está a punto de completarse. Se espera que la construcción de dicha ciudad haga que los transportes terrestre y marítimo sean más eficientes y…]

Al fin y al cabo, las noticias eran recopiladas desde todo Elfrieden incluido Van, utilizando el Kui, un pájaro parecido a una paloma mensajera con instintos de búsqueda que tiene capacidades para sentir las olas de calor emanadas por los dueños; por lo que es usado para contactar con individuos y lugares ―Aisha usó dicho método tiempo atrás para recibir mensajes del Bosque Protegido por Dios. Su punto fuerte era que podían enviar noticias incluso a valles remotos donde no llegaba la transmisión, pero, por otro lado, a diferencia del Orbe de Transmisión Real que transmitía noticias en directo, la información que se entregaba llegaba con dos o tres días de retraso.

Por ejemplo, si ocurriera algo en Ciudad Laguna que afectara a Van, el punto más oriental del Reino, las noticias no irían directamente a Van, sino que tendrían que esperar a un Kui que fuera a varias ciudades llevando las noticias. El Kui entonces llevaría las noticias a otras ciudades donde serían transferidas a otro Kui a otra ciudad más; como una red de información propia de la escuela primaria [5][ps2id id=’5a’ target=»/]. Esa era una medida para evitar que los Kui tuvieran que hacer viajes de larga distancia y ser atacados por animales salvajes en el camino, cortando así el contacto (las noticias de emergencia, sin embargo, no eran entregadas por Kui sino que las transportaban caballeros wyvern). Por esa razón, lo sucedido en un día no se entregaría en el mismo.

[La próxima noticia es sobre el alboroto ocasionado por la mañana en Van…]

Después de eso, Chris continuó informando sobre los eventos e incidentes que habían ocurrido en todo el Reino. Más tarde siguió con información útil para la vida diaria, como por ejemplo, la receta cocinar albóndigas de lirios. Hubiera sido útil incluir el pronóstico del tiempo en dicho programa, pero la implementación era más difícil. Este mundo tenía conocimiento del tiempo a través de personas que podían predecir el clima leyendo los movimientos de las nubes gracias a tener largos años de experiencia, pero como no había un método de comunicación rápida como mencioné anteriormente, esa información no se podía transmitir en tiempo real. No obstante había cosas que concernían vidas, como los tifones. Me pregunto si podría hacer algo al respecto…

Mientras pensaba…

«Nunca pensé que la Transmisión Real se pudiera usar de esta manera…»

De repente escuché una voz. Mirando hacia delante vi a una joven con ropa típica de un aventurero de pie que nos daba la espalda. Su largo y recto cabello dorado con cola de caballo se balanceaba sobre su espalda. Por unos momentos llegué a pensar que se trataba de Liscia, pero su cola de caballo estaba bien atada, y para empezar, Liscia tenía el pelo corto. La chica giró su rostro noventa grados hacia un lado y volvió su mirada hacia nosotros.

«Tanto que me gustaría introducir este sistema en nuestro país sea como sea. Lo propondré cuando regrese a casa. Aún así, me pregunto cómo habéis llegado a pensar esta idea tan avanzada.» preguntó la chica de bello perfil.

¿Qué está pasando?pensé, pero luego Juna inmediatamente se levantó y se interpuso entre la joven y yo.

«Juna?»

«Por favor, tenga cuidado.»

Dijo Juna mientras se levantaba para cubrirme. Su sorpresa era clara por el tono de su voz.

«… ¿es peligrosa?»

«Es bastante hábil. Es molesto que Aisha no esté aquí. Me pregunto si en un duelo puedo llegar a empatar…»

«Así de mal…»

La niña de cola de caballo vio a la vigilante Juna y se rió entre dientes.

«No hay necesidad de preocuparse, vengo en son de paz, señorita lorelei, Juna.»

«¡Cómo ha podido…!»

«Por favor, porque sabía quién eres que me he puesto en contacto contigo. También tenemos espías, ¿sabes?»

Lo que significaba que también sabía quién era yo. Había venido a contactar conmigo sabiendo que vendría aquí de incógnito. Era mi culpa por haber retrasado la creación del departamento de inteligencia debido al miedo de falta de personal, aunque ha dicho que venía en son de paz, por lo que no nos haría daño a nosotros, así que…

«¿Eres del Imperio?»

«Ciertamente. Es un placer conocerte por primera vez, lord Souma.»

La joven colocó su puño sobre su pecho al decir eso e inclinó la cabeza.

«Mi nombre es Jeanne Euforia, hermana menor de la Gran Emperatriz del Caos Maria Euforia, y estoy a cargo de todos los asuntos militares.»

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[/et_pb_text][et_pb_divider show_divider=»off» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″] [/et_pb_divider][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″ border_style=»solid»][1][ps2id id=’1b’ target=»/] Los miembros del Ejército de tierra y de la Fuerza Aérea que acampaban en el exterior podían ingresar dentro de las murallas de la ciudad cuando les tocaba el día libre.

[2][ps2id id=’2b’ target=»/] El Ameya-Yokochō (en japonés: アメヤ横丁) es un mercado al aire libre en el Barrio de Taitō de Tokio, Japón, que se encuentra entre las estaciones de Ueno y Okachimachi. El mercado es de aproximadamente 164.227 metros cuadrados de superficie, empieza justo detrás del edificio de la cámara Yodobashi y siguiendo la línea Yamanote hacia el sur hasta el edificio Komuro.

[3][ps2id id=’3b’ target=»/] Ídolos masculinos.

[4][ps2id id=’4b’ target=»/] Publicidad falsa de productos inferiores. Como esa carne de rata bakso que causó tanta indignación hace un tiempo.

[5][ps2id id=’5b’ target=»/] Lo típico donde pasas una hoja de papel doblada con un mensaje a la persona que está al lado tuyo diciéndole que se la pase a otra persona.[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]