Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español episodio 6

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»7px|0px|54px|0px»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″] [/et_pb_post_nav][et_pb_text module_id=»[email protected]» _builder_version=»4.0.7″ hover_enabled=»0″]

Capítulo – En la ciudad A

Un mes transcurrió desde que el ejército de Elfrieden ocupara la capital del Principado de Amidonia, Van. Y al principio, los ciudadanos de dicha capital pensaban que la ocupación sería muy dura, no obstante, dado que Souma tenía una fuerte supervisión de la conducta de los soldados, el orden público era incluso mejor que antes de que la ocupación empezara. Gracias a la distribución de los bulbos de las Susanas, el miedo a la hambruna había desaparecido y en consecuencia, la cautela de los ciudadanos disminuyó considerablemente. Aquellas personas que podían incitar la revolución —nobles y caballeros— habían mayoritariamente abandonado la ciudad. En la actualidad, el ambiente de la ciudad se había vuelto completamente pacífico.

Hubiera estado bien si solo se hubiera pacificado la atmósfera pero el programa de Souma —el espectáculo de música— había encendido la pasión artística de los ciudadanos de Van. Llegaba a tal punto que había trovadores cantando por las calles, músicos tocando sus instrumentos o haciendo espectáculos en la calle. Además, un número de casas —que iba incrementando— adquirieron pinturas vistosas de colores o tenían una de sus paredes decorada con un retrato de las bellas caras de las Tres Divas de Lorelei, la presentadora Chris o Aisha, también presentadora del Espectáculo de Música. El problema era que se había convertido en una situación descontrolada. Había llegado a tal punto en que era difícil creer que la ciudad había estado bajo un régimen militar hacía solo un mes.

Lo que pasó en Van es lo que Souma categorizó como elRenacimiento de Amidonia』. Es solo que… el repentino cambio había causado una caótica situación, por lo que cada día había disputas dado que había artistas compitiendo por un mismo lugar en la calle. Los tres ejércitos: el ejército de tierra, la marina y la fuerza aérea, que estaban acampados fuera de la ciudad,  se compadecian de sus camaradas, la Guardia Real del Ejército Real, que estaba estacionada dentro de la ciudad y cuya tarea era solucionar ese tipo de disputas. Incluso así, esas disputas no eran algo que condujeran a una rebelión de calibre mayor, así que Van generalmente era muy pacífico.

◇ ◇ ◇

«¡P-princesaa~!»

«Kyaa~!»

No obstante, ese día, sonó una voz penetrante. Aquella mañana Liscia estaba en su habitación que usaba como vestidor cuando, sin un solo golpe, Aisha rápidamente entró en su cámara. Su repentina aparición hizo que Liscia se detuviera por la sorpresa, pero Liscia recordó que estaba cambiándose de ropa y por eso, se encontraba medio desnuda. Luego, se puso su uniforme militar habitual mientras hacía preguntas a Aisha

«¿Qué pasa, Aisha? ¿Por qué estás asustada?»

«E-eso es porque… Su majestad… Su majestad ha….»

Quizás porque Aisha estaba sin aliento, su habla estaba entrecortada.

«Cálmate. Ahora, respira profundamente.»

«S-sí …… Hu- …… fuuh~»

Como sugirió Liscia, Aisha respiró hondo y finalmente se tranquilizó.

«¿Y? ¿Qué pasa con Souma?»

«Sí, en realidad, cuando fui a visitar a su majestad esta mañana para darle los buenos días, entré en la sala de asuntos gubernamentales que su majestad usa como habitación personal, no obstante, su majestad no se veía por ninguna parte… Entonces me encontré con una carta que había dejado.»

Aisha sostuvo un papel el cual Liscia recibió y leyó. Había escrito estas palabras: «me voy de viaje. Por favor, no me busquéis. Souma Kazuya.» Cuando Liscia puso su mano en su frente y suspiró, Aisha se asustó de nuevo.

«¿Qué deberíamos hacer? Necesitamos encontrarlo rápidamente o-»

«Por eso te he dicho que te calmes. Hoy es el día de descanso de Souma.»

«¿Eh? ¿Día de descanso?»

«Correcto»

Liscia asintió a Aisha que tenía una una cara inexpresiva.

«Como últimamente se había visto abrumado por el trabajo, su condición mental apenas se mantenía al límite, así que le aconsejé que se tomara un día libre. También tengo el permiso adecuado de Hakuya, además, ya que Souma ha estado diciendo cosas poco sanas como «entonces me relajaré en mi habitación y creando muñecas» lo he forzado a salir afuera.»»

«¡No he oído hablar sobre esto! ¿Acaso no soy el guardaespaldas de su majestad? ¡Por qué no he sido informada de esto!»

Los ojos de Aisha se llenaron de lágrimas. Lishia se encogió de hombros y lo negó con la cabeza.

«Eres demasiado llamativa. Este es un país centrado en la raza humana así que los elfos oscuros naturalmente sois raros, además, tu cara se retransmitió hace pocos días, así que no eres adecuada para moverte de incógnito.»

«Pero este lugar es un anterior territorio enemigo, ¿verdad? Si algo le pasara a su majestad o a Tomoe-san, entonces…»

«No te preocupes. Souma y Tomoe se han disfrazado, es más, los siguen en las sombras Juna-san y marines de élite para protegerlos, así que seguro que estarán a salvo.

«¿Juna-dono está también con ellos? En ese caso, seguramente será… seguro…»

Aisha paró de hablar al recordar la madura sonrisa de Juna. Juna era el concepto de mujer ideal para Aisha. Hermosa, elegante, fuerte, amable; una persona maravillosa quien hace que todo el mundo inconscientemente piense: “Ah quiero ser como ella”. Sin embargo… Fuera como fuera, mientras se acordaba de la sonrisa de Juna, Aisha se alarmó de su falta de aspectos femeninos. No debía bajar la guardia. Si se volvía negligente acabaría perdiendo todas las cosas deliciosas, se persuadió a sí mismo.

«¿…Será… realmente seguro?»

«…»

En realidad, Liscia pensaba lo mismo que Aisha, así que es por eso que no respondió.

◇ ◇ ◇

«Hace un tiempo muy agradable, ¿verdad?, ¿hermano mayor?»

«Estoy de acuerdo, Tomoe-chan.»

Me encontraba caminando mientras sostenía a Tomoe-chan, mi hermanastra de la mítica raza loba, pasando por la calle comercial de Van que deslumbraba bajo la luz del sol. Dado que últimamente había estado trabajando a muerte en la oficina de asuntos gubernamentales, Liscia, quien no quería dejar pasar más tiempo, me aconsejó que tomara un día de descanso e inspección alrededor de la capital. Aunque consideré pasarme todo el día tumbado perezosamente justo como un padre disfrutando de sus vacaciones, se me dijo: «¡es muy insano!», y así Tomoe-chan, quien cumplía las órdenes de Liscia, me sacó afuera. Como era de esperar, dado que esta ciudad había sido territorio enemigo anteriormente, nos disfrazamos ligeramente. Ya que mi apariencia es parecida a la de alguien del Archipiélago del Dragón de Nueve Cabezas, lucía vestiduras de un viajero de esos lares, con un abrigo de viaje con un sombrero cónico [1], parecido a la apariencia de cierto joven de Viento Norteño [2]. Al mismo tiempo, Tomoe-chan tenía una apariencia parecida a la de un mago blanco de un juego en particular [3], con la cabeza cubierta por la capucha del manto que lucía. Así, era difícil de que se nos pudiera ver. Aunque me pregunté si realmente era necesario vestirnos así…

«Buaa, hay muchas tiendas, Nii-sama.»

…pero después de ver a Tomoe-chan de tan buen humor, pensé: «bah, qué más da…»

Si hay alguna tienda que despierte tu interés, deberíamos visitarla, ¿no?

«¡Sí!♪»

Suavemente le di palmaditas a la cabeza de Tomoe-chan quien respondió enérgicamente. Hah…… Estoy curado…. El pelaje de las orejas de lobo era tan suave que me alegró el ánimo. Me dirigí a la persona que estaba al lado de Tomoe-chan.

«Juna-san, ¿está esto bien para ti?»

«Sí. Si es lo que desea Kazuya-san.»

Juna-san respondió mientras sonreía. Dado que esta vez iba de incógnito, en lugar de Aisha quien tenía una apariencia llamativa, eran Juna-san y los diez marines de élite quienes me protegían desde las sombras… Sip, desde las sombras…

«Umm, ¿Juna-san?»

«Sí, ¿qué ocurre?»

«… ¿Por qué entrelazas tus brazos conmigo?»

Mientras mi mano derecha acariciaba la cabeza de Tomoe-chan, mi izquierda estaba siendo entrelazada por los dos brazos de Juna-san. Estaba muy cerca. Hoy llevaba un espadón y una armadura de pecho encima de su vestido de tela, por lo que su apariencia era similar a la de una aventurera ordinaria. No sentía ninguna textura voluptuosa, pero mi mano se encontraba caliente por el contacto directo e, instantes después, le dio una sonrisa traviesa al confundido yo.  

«Ah, ¿no lo puedo hacer?»

«No significa que no puedas hacer esto, pero… ¿No dijiste que me protegerías desde las sombras?»

Te estamos protegiendo adecuadamente. Incluso ahora, los marines de élite te están protegiendo mientras están encubiertos. Están en guardia en los lugares que se prevé que podrían ser puntos ciegos.

Aun así… ¿No es tu cara bastante conocida?

Los ciudadanos amidonianos conocían el rostro de Juna-san a raíz del Espectáculo Musical. Aunque no llegara hasta el punto de la conspicua apariencia de Aisha, ¿no sería probable que hubiera gente que la reconociera? Cuando le mencioné eso, Juna-san me contestó mientras sonreía.

«No pasa nada. En aquel momento llevaba puesto maquillaje así que la impresión que doy ahora es diferente.»

Ahora que lo decía, Juna-san hoy solo tenía maquillaje minimalista. En calidad de diva, es posible que necesitara “maquillaje cautivador” mientras estuviera en el escenario o enfrente del orbe de transmisión. Incluso ahora, no obstante, Juna-san era hermosa, naturalmente, ya que sin maquillaje parecía tres años más joven. Ahora parecía que tenía su verdadera edad.

«Así es… Me veo mayor gracias al maquillaje.»

«No, también es cuestión de tu conducta… Pero más bien, te molesta, sin embargo.»

«Soy una mujer, después de todo… Su majestad, ¿odias entrelazar brazos conmigo…?»

Juna-san mostró una expresión ligeramente incómoda. Su cara… Qué injusto…

«¿Cómo puedo odiarlo? Me gusta mucho.»

«Fufufu, muchas gracias.»

«Fua… Como era de esperar, Juna-san es muy. Me gustaría ser como Juna-san.»

«Creo que a Tomoe-chan le iría mejor quedarse como está, ¿sin embargo?»

No estoy de acuerdo con Tomoe-chan, quien miraba a Juna con ojos brillantes. Tomoe-chan es una chica muy mona, así que seguramente crecerá y se convertirá en una mujer hermosa como Juna-san… Es por eso que te lo ruego, por favor, siempre mantente como la Tomoe-chan pura de ahora.

Al final caminé con mi mano derecha sosteniendo la de Tomoe-chan mientras que mi brazo izquierdo se entrelazaba con el de Juna-san. Aunque mi verdadera identidad no se descubriría de esta manera, a cambio, era doloroso la mirada de envidia de la gente susurrando sobre qué tipo de relación teníamos nosotros tres. Mientras trataba de no pensar en esto, comencé a conversar con Juna-san.

«Por cierto, dado que Van no tiene establecimientos diferentes que Parnam, y además no tengo que inspeccionar ninguno tampoco, ¿queréis ir a algún lugar?»

«En cuanto dijeron que para tu día libre ibas a inspeccionar la ciudad pensé en algo.»

Juna-san hizo una sonrisa irónica ante mi pensamiento digno de alguien adicto al trabajo. Entonces le echó un vistazo rápidamente hacia Tomoe-chan y susurró en una voz que solo yo podía escuchar.

(«En ese caso, regalémosle algo a Tomoe-chan, como un vestido. Ya que es una imouto [4], será un regalo para un miembro de la familia.»)

(«Ah, eso suena bien.»)

Ahora que lo menciona, ya que siempre he estado ocupado en la oficina de asuntos gubernamentales, no le he hecho nada en calidad de hermano para ella, la imouto (para ser precisos, ella es la imouto de Liscia, así que será mi futura cuñada). Y durante estos momentos. Tomoe-chan estaba haciendo todo lo posible para negociar con los rinosaurios y los pongos. Para pagarle esta deuda, tal vez deba esforzarme al máximo para consentirla lo más posible.

(«Juna-san, ¿conoces algún lugar que tenga la tienda indicada?»)

(«Lo he investigado. Por favor, déjalo en mis manos.»)

Juna-san hizo una sonrisa suave.

◇ ◇ ◇

La tienda que Juna-san recomendó era una grande de ropa que se encontraba en una esquina. El pequeño letrero tenía escrito con una letra elegante palabras que ponían tienda Ciervos de Plata. De la mercancía alineada en el mostrador, parecía que no solo vendían ropa, sino que zapatos y accesorios también. No sé mucho de esto, dado que tengo ojos inexpertos, pero la calidad de los bienes parecía ser alta, así que seguramente se tratase de una tienda de lujo. Era una tienda que para mí, quien solo llevaba ropa de tiendas al por menor atrás en Japón, estaba fuera de mi alcance.

Por cierto, desde que llegué a este país, nunca había experimentado en usar algo más de lo que yo mismo creaba. Ya que desde hacía poco mi aptitud para coser había aumentado debido a mantener y crear muñecos chicos Musashi-kun [5], exceptuando la ropa interior, todo lo demás que llevaba era ropa que yo mismo había creado. Aunque en calidad de alguien que técnicamente tenía un salario alto y podía ordenar que me hicieran ropa a medida, de nuevo,  no sentía ningún deseo de lujo (aun siendo ese el caso, invertí bastante en Musashi Boy-kun para autoprotección). Incluso la camisa y los pantalones que llevaba debajo de este abrigo eran de mi propia creación.

«Nii-sama incluso ha hecho algo así, nii-sama es increíble.»

«Bueno, ya que no hay tiendas con ropa con la que me sienta cómodo. Y bueno, en parte es porque es mi afición.»

Me sentí orgulloso al recibir la mirada de respeto de Tomoe-chan.

«Pero qué inesperado que una tienda de moda como esta exista en Amidonia.»

Es por influencia de Kazuya-san. Durante el espectáculo de música, Kazuya-san dio a entender que las mujeres amidonianas pueden vestirse bien ya que ahora pertenecen al Reino Elfrieden. Y si hay demanda, los negocios aparecerán.

«Pero como estamos en una ciudad ocupada debería haber escasez de alimentos, ¿no?»

«Puesto que hay un gremio de comercio en la ciudad… En primer lugar, excluyendo la comida que había en escasez, el gremio coordinaba el suministro de bienes. Los comerciantes son proveedores para los clientes, sean dichos clientes del Reino de Elfrieden o el Ducado de Amidonia.»

Juna-san dilucidó este hecho.

«Así son las cosas, ¿eh…?»

«Sí. En consecuencia, los comerciantes tienen débiles sentimientos de pertenencia a cualquier país.»

«Bueno, eso no se puede evitar, ¿verdad?»

No serviría de nada si siguiéramos hablando enfrente de la tienda así que entramos y un hombre de mediana edad de pelo gris, cuyo atuendo era parecido al de un camarero, nos saludó. Antes de que nos diéramos cuenta, el dandy de pelo negro, hombre medio envejecido, que se encontraba parado con las piernas cerradas, puso la mano sobre el pecho e hizo una reverencia de cortesía.

«Bienvenido. ¿Es el caballero un viajero?»

Ante esa pregunta dudé sobre qué decir. Revelar nuestra verdadera identidad estaba fuera de discusión, pero ¿cómo podríamos explicar acerca de la combinación de un hombre con un sombrero cónico, una bella aventurera y, además, una niña lobo en una capucha blanca? Mientras pensaba en cómo responder a eso, Juna-san dio un paso adelante.

«Sí. Este caballero es Kazuya-sama, un joven sucesor de una tienda de crepé de seda en el Reino Echigo, una de las naciones de la Unión del Archipiélago del Dragón de Nueve Cabezas. Esta chica es su imouto, Tomoe-sama. Yo soy alguien que ellos emplearon para que los acompañara, por favor llámame «Silvia». Kazuya-sama es quien sucederá la tienda y por ahora está viajando por varios países para ampliar sus conocimientos.»

Ella de manera natural hizo un suave discurso. O más bien, todavía recordaba mi conversación como joven maestro de una tienda de crepé de seda del Reino Echigo que dije, inventándomelo, mientras me encontraba en una cita con Liscia. Aunque me había olvidado por completo de lo que había dicho en ese momento. Además, ¿quién es Silvia? El dandy de mediana edad no hizo ninguna expresión en particular y simplemente asintió con la cabeza y murmuró:

«Ya veo. Lamento llegar tarde a presentarme. Soy Sebastián, el gerente de esta tienda.»

«…»

Pensé por un momento: «¿no es ese el nombre que usualmente usa un mayordomo?» Pero luego cambié de idea al recordar que Sebastián no es realmente un nombre de mayordomo exclusivamente. Continuó con sus palabras.

«Bueno, entonces, ¿qué es lo que están buscando sir y madam hoy?»

«Veamos… Por ahora estoy buscando algo que le vaya bien a mi imouto.»

«¿Eh?»

Puse mi mano sobre la sorprendida cabeza de Tomoe-chan y la acaricié suavemente.

«Bueno, como he dicho antes, por favor dime si hay algo que despierta tu interés.»

«Umm… Pero…»

«Esta bien. Déjame a veces hacer algo de hermano mayor.»

Después de decir estas palabras, Tomoe-chan inmediatamente volvió la vista hacia Juna-san, quien luego asintió y le tomó la mano, y así, empezaron a mirar los artículos. A pesar de que estaba rígida, todavía era una niña, así que mientras miraba la mercancía con Juna-san, se pudo ver que gradualmente se enfrascó con ella. Observé la vista de una mujer hermosa y una chica linda que decían ‘kyakya ufufu’ y disfrutaban las compras durante un tiempo antes de comenzar a revisar los productos también.

Ropa, zapatos y decoraciones, además de también cosméticos. Esta tienda vendía muchos tipos diferentes de artículos. Era como si este lugar fuera la versión amidoniana del 109 (nunca fui a 109 en Shibuya, sin embargo [6]). A pesar de que las mujeres se habían vuelto conscientes de la existencia de algo llamado moda, tal vez no era la época de que los hombres buscasen la moda, ya que el 80% del piso de la tienda estaba dedicado a indumentaria femenina. Parece que  para hombres solo vendía abrigos, que eran excelentes.

Hubo varios productos que me llamaron la atención. El primero fue un pintalabios de un color rosa que iba a uno más claro. El segundo fue ornamentos para cabello. Estaba hecho de oro con una pequeña joya que se veía especialmente espléndida, pero aun así, tenía una apariencia de una mariquita y lucía infantil por lo que el ornamento daba un sentimiento desproporcionado. El tercero era una gargantilla. El fondo de cuero azulado estaba incrustado con estrellas de papel de plata, y la parte del broche de oro representaba a un pájaro (¿ave fénix?) abriendo sus alas, por lo que parecía lujoso.

Mientras miraba alrededor, me encontré frente a un pequeño mocasín para mujeres. Tenía una cinta y broche como diseño que le daba un aspecto realmente lindo. Me pregunto si el mocasín pudiera adaptarse a Tomoe-chan de alguna manera.

«Oye, Tomo-»

«Señor cliente.»

Cuando me encontraba a punto de llamar a Tomoe, Sebastián se dirigió a mí desde atrás. Lo miré con recelo y este hizo una reverencia.

«Siento mi repentina descortesía. Pero Kazuya-sama, ¿puedo preguntarle algo?»

«… ¿Qué pasa?»

«Supongamos que estás en el campo de batalla y tienes un consejo de guerra con varios generales reunidos.»

¿Qué? ¿Campo de batalla? Consejo de guerra? ¿Por qué de repente ha sacado este tema?

«Supongamos que la opinión que surgió al comienzo de ese consejo de guerra es una buena idea. Si usted fuera el comandante supremo, ¿adoptaría de inmediato esa idea?»

«… No, no lo haría. Me preguntaría si hay otras buenas ideas.»

Eso es correcto. Por eso, si estuviera del lado del general y tuviera una idea que proponer, no la revelaría de inmediato, sino que esperaría hasta que el consejo hubiera acabado.

«Fumu…»

«Lo que quería decir es que las negociaciones entre el hombre y la mujer también son un campo de batalla.»

«…Ah, ya veo.»

Finalmente, entendí lo que Sebastián quería decir. En otras palabras, era mejor para mí esperar un poco más antes de recomendarle el mocasín que pensaba que le iría bien a Tomoe-chan. Ciertamente, en ese momento, Juna-san y Tomoe-chan estaban disfrutando eligiendo aquello que les gustaba. Si les trajera algo bueno para ellas, terminaría arrojando agua fría sobre la agradable atmósfera que tenían. Si escogieran lo que había aprobado, entonces su tiempo feliz habría terminado y si no lo eligieran, entonces terminaríamos en una situación incómoda. Cualquiera de las situaciones no era algo que quisiera que sucediera. Sentí admiración por la atención de Sebastián.

«Eres… un  táctico magnífico.»

«Me siento honrado de recibir su alabanza.»

Sebastián hizo una reverencia respetuosa. Intencionalmente quise decir: «Jajaja, este tipo.» [7]

«Por cierto, usaste un consejo de guerra como referencia… Quizás sabes quienes somos…»

«Oh, vaya… Por favor perdone mi rudeza. A decir verdad, solo he tratado con personas de la alta aristocracia hasta unos días, así que todavía no me he quitado la actitud hacia ellos, así que le ruego que me perdone si se ha sentido ofendido. Mi cliente regular es una persona a la que le encanta conversaciones como esta.»

«No, no me importa. ¿Es ese cliente quizás un militar?»

«No-no, ese cliente es una persona muy mona que me recuerda a un pequeño mapache.»

Pequeño mapache (persona astuta)… ¿eh? Incluso el gerente este llamó a esa persona “pequeño mapache”. Estoy interesado. Pero de todos modos, parece que he podido comprar varias cosas sin ser visto por Juna-san y Tomoe-chan.

◇ ◇ ◇

Cuando dejamos la tienda Ciervos de Plata ya era la hora del almuerzo.

«Ah, Juna-san. Por favor, espera un minuto.»

Mientras caminábamos para encontrar algún lugar para comer, me dirigí a donde se encontraba ella.

«¿Que ha pasado algo?»

«Esto es algo que me gustaría darte.»

Juna-san inclinó su cabeza, «¿Qué pasa?» mientras sacaba un pequeño paquete. Lo abrió, y sacó el adorno para el pelo con forma de mariquita.

«Ah, esto es…»

«Esta es una compensación por haberte convertido hoy en sombra bajo el sol.»

«Pero…»

«Por favor, acéptalo.»

Luego cogí el adorno para el cabello y se lo puse a Juna-san. Hm, justo como pensaba. El diseño era demasiado infantil para la habitual Juna-san, que parecía a un adulto, pero para la joven Juna-san de hoy, era como si fuera una niña que pretendiera ser una adulta. Extremadamente encantador.

«Te queda muy bien, “Juna” [8]

«?! Uuu…»

A pesar de que se comportaba de manera adulta, Juna-san hizo una cara roja brillante que rara vez se veía. Al fin le pude dar un punto [9] a una adulto como Juna-san. Volvió su rostro hacia otro lado.

«Si su majestad le da un regalo a esta mujer, que por favor también le de otro a la princesa. Se ha decidido que su majestad se casaría con varias mujeres, ¿verdad? Al hacerlo, no debe ser parcial. Ya sea que su majestad sí que ama a todas las mujeres por igual o simplemente lo está haciendo por motivos políticos y no las ama desde el fondo de su corazón, en cualquier caso, también es una tarea importante no permitir que surja ninguna fricción entre las mujeres…»

Hablaba rápidamente sin parar… ¿Tal vez era porque estaba avergonzada?

«Esta bien. También compré algo para Liscia y Aisha.»

Ya sea con bonitas decoraciones o su vestimenta habitual (incluso en el campo de batalla), Liscia prefería cosas que no obstaculizaran sus movimientos, así que elegí la gargantilla de cuero azul, que era elegante pero que no la restringía. Al igual que Juna-san, también Aisha me había ayudado anteriormente, así que elegí el lápiz labial que se adaptaba a su  saludable piel bronceada. Esto fue algo que noté cuando organicé el show de música, pero parece estar preocupada por su feminidad.

«Por eso, no te preocupes.»

«¿E-esta bien?»

«Sí. Por cierto, ¿Juna-san?»

«…¿Sí, qué sucede?»

«No es “su majestad”, sino que debería ser «Kazuya-sama», ¿verdad?»

«Ah…»

Justo ahora, se había referido como su majestad y no como Kazuya-sama. Como creía, ese parloteo rápido era su manera de ocultar la vergüenza. Hizo una mueca con la cara roja.

«Kazuya-sama… Eres sorpresivamente travieso.»

«¿Es eso así?»

«Sí. Además, eres un experto en seducir.»

Mientras decía eso, una vez más entrelazó mi brazo izquierdo. Esta vez, su abrazo fue un poco más fuerte que antes. Cuando la miré por encima de mi hombro, se encontraba sonriendo y el adorno de la cabeza sobre ella brillaba con un destello.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

 

 

[/et_pb_text][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.74″] [/et_pb_post_nav][et_pb_text module_id=»[email protected]» _builder_version=»3.27.4″]

[ps2id id=’1b’ target=»/][1] Souma se veía tal que así:

 

 

 

[ps2id id=’2b’ target=»/][2] En referencia a 北風小僧の寒太郎 (Kitakaze Kozou no Kantarou), una canción japonesa de Enka para niños: «https://www.youtube.com/watch?v=HMsS-xmHP7U»

[ps2id id=’3b’ target=»/][3] Souma se refiere a Final Fantasy.

[ps2id id=’4b’ target=»/][4] Hermanita pequeña.

[ps2id id=’5b’ target=»/][5] En inglés: “Musashi Boy-kun dolls”.

[ps2id id=’6b’ target=»/][6] Una verdadera tienda departamental en Shibuya, Tokio: «https://es.wikipedia.org/wiki/109_(Shibuya)»

[ps2id id=’7b’ target=»/][7] Lo que Souma dijo es: 「ハハハこやつめ (hahaha koyatsume)」. Esta es una variante de un meme japonés que proviene de un Manga de Sankokushi refiriéndose a un diálogo entre Cao Cao y Sima Yi.

[ps2id id=’8b’ target=»/][8] Souma no usó el usual «-san» en nombre de Juna. Esto simboliza que la ha tratado de una manera más familiar.

[ps2id id=’9b’ target=»/][9] Como en el Kendo. Significa que Souma finalmente pudo dar un “golpe”.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español episodio 5

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»3.22″ custom_padding=»0px|0px|54px|0px»][et_pb_row admin_label=»row» _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.0.7″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» hover_enabled=»0″ border_style=»solid»]

Interludio – Ishidzuka-sama

Tanto como si se trataba de la capital del reino, Parnam, o la del principado, Van, el trabajo del rey nunca cambiaba. Echar un vistazo a los documentos que Hakuya llevaba a la sala de asuntos gubernamentales y firmarlos. Pero después de haber ocupado Van, el volumen de trabajo que se necesitaba hacer también incrementó. Había tal cantidad de papeleo por culpa del espectáculo de música que era doloroso incluso verlo. Aun trabajando desde el alba hasta el atardecer y utilizando a su máximo potencial el «Poltergeist Viviente», las pilas de documentos bajo ningún concepto disminuían. Al final, aun siendo Van, acabé durmiendo en una cama en una esquina de la habitación y así podía ponerme a trabajar nada más levantarme.

«Hay muchas habitaciones en el castillo así que ¿por qué convertiste esta sala en tu habitación?»

Liscia, que me estaba ayudando con el papeleo, dijo eso asombrada acerca de cómo me ponía a trabajar al levantarme, día tras día, constantemente mirando los documentos que se encontraban apilados en la mesa bajo los rayos matutinos de sol que se filtraban por la ventana.  

«Al fin y al cabo, de esta manera puedo concentrarme mejor en el trabajo haciéndolo de mañana a tarde. No tiene sentido que me aposente en otra habitación solo para dormir. De verdad, aunque los asuntos de Elfrieden se hayan solucionado, la rendición de Van ha hecho que mi trabajo se amontone otra vez. ¿Es esto una compañía negra…?» [ps2id id=’1a’ target=»/][1]

«No digas cosas incomprensibles. Toma, el siguiente documento.»

«Sí… ¿Eh? ¿Esto otra vez?»

Al recibir el documento suspiré hojeándolo. El contenido ponía: «los ciudadanos de Van han dicho que quieren llevar a cabo un concierto de música al aire libre en la plaza, ¿es esto permitido?» Incluso hoy había tramitado numerosas peticiones con contenido similar. Fuera un concierto de música, obra de teatro, exhibición de arte, exhibición de caligrafía, compañías de circo o similares, todas ellas se englobaban en una gran variedad de formas de entretenimiento. Parecía que gracias a la emisión los ciudadanos de Van se dieron cuenta de la posibilidad de expresarse en forma artística. La situación era tal que así…

«Movimiento cultural que revive, Renacimien~to♪» [ps2id id=’2a’ target=»/][2]

«…¿Qué dices, de repente?»

«… No es nada.»

Liscia me miró fríamente. A fin de hacer esta bromita verdadera, primero tendría que hacer el «Renacimiento amidoniano» volverse un concepto generalmente usado. Bueno, a decir verdad el Renacimiento original era un acto de escapar de la influencia del Cristianismo y revivir la cultura humanista de la Antigua Grecia y Roma, pero quizás en el caso amidoniano, el renacimiento cultural se acercaba más a librarse de la doctrina de «militares primero» y glorificar el arte y la cultura.

«Pero ya sabes… Aun siendo rezagados en arte, sus despertares son demasiado.»

Honestamente, quería que dejaran de lado su incesante deseo de celebrar eventos relacionados con las artes. Este lugar era, más o menos, una ciudad ocupada al fin y al cabo. Hay posibilidades de que en un evento donde hubiera mucha gente reunida fuera usado para urdir un complot o convertirse en el objetivo de un ataque terrorista, es por eso que era necesario cerciorarse de cada uno de los eventos. Bueno, esto era una cosa que quería también.

«No podemos hacer nada, ¿verdad? Al fin y al cabo, la transmisión fue reveladora. Este tipo de cosas han sido considerablemente reprimidas hasta ahora.»

«Tienes razón… Una nación con un régimen militar no permitiría cosas como la expresión de uno mismo.»

Incluso si solo hubiera una frase corta escrita en un libro que fuera negativa del gobierno, hubiera sido objetivo para la quema de libros. Solo por escribir una canción que se decantaba por el pacifismo, alguien podría llegar a ser encarcelado. Si había una obra de teatro que satirizase el gobierno, el responsable de la compañía sería ejecutado públicamente… Amidonia sin duda alguna sería capaz de hacer cosas así sin reflexionar antes sobre ello. Es por eso que la actitud emocionada de la gente era un contragolpe a los actos del régimen previo.

«Y gracias a ello mi volumen de trabajo ha aumentado.»

«No te quejes. Esto es mucho mejor a una rebelión a mano alzada, ¿verdad?»

«Bueno, sí… Quizás debería establecer una oficina para servicios relacionados con eventos pronto. Asignaré a Margarita en calidad de jefa de la oficina para que se ocupe de las tareas relacionadas con el evento en cuestión.»

«Eso es bueno… Pero para que eso suceda, tienes que hacer un montón de papeleo antes.»

«*urrgh*…»

Finalmente, haga lo que haga mi trabajo no disminuirá. De ese modo, continué trabajando hasta el atardecer sin percances. Cuando se me vació el estómago y le pregunté a Liscia por comida, Poncho Ishidzuka, el ministro responsable de todo aquello relacionado con la comida, entró en la habitación. La perfecta oronda barriga de Poncho se sacudió cuando se puso ante mí e hizo una inclinación con una expresión nerviosa.

«E-ehm… Su majestad, ¿podría quitarle un poco de su tiempo?»

Le castañeaban los dientes. Incluso aunque se viera así, su magnífica competencia relacionada con asuntos de la comida había participado de mi plan, así que por eso que me lo puse como un ayudante cercano, en calidad de alguien que había reconocido su basto conocimiento sobre la materia. Es por eso que por favor, desearía que actuaras de manera más dignificada ante mí…

«Ha pasado algo?»

«Em, ¡sí! Hay algo que quiero enseñarle a su majestad, ¡sí!»

Después de decir esto, Poncho sacó algo de su bolsa y lo colocó en el escritorio.

«Algo que me quieres enseñar…… ¿Una flor?»

Liscia, que la vio desde mi lado, inclinó la cabeza. Sí, lo que Poncho había sacado era un tallo de flor cuya apariencia era similar a la de un lirio. Sin embargo, el color del pétalo era de un color marmóreo rosa, amarillo y marrón claro, dando una sensación de ser venenosa. Si hubiera sido una seta seguramente no tendría que comerse bajo ninguna circunstancia. Aunque había un caramelo estadounidense de color igual (prejuicio).

«¿Qué es?»

«¡S-sí! Esta es una flor llamada Susana Fascinante, ¡sí!» [ps2id id=’3a’ target=»/][3]

«Ah, Susana significa lirio, pero ¿a qué viene lo de fascinante?»[ps2id id=’4a’ target=»/] [4]

«En realidad, esta flor tiene propiedades fuertes alucinógenas, y solo por olerla, puede hacer que alguien caiga en un estado similar al sonambulismo[ps2id id=’5a’ target=»/] [5]Se cultiva principalmente de manera gregaria en la región montañosa. En el pasado, hubo un incidente donde una división de un ejército inhaló su polen al marchar cerca del campo de flores y por culpa de eso, fue aniquilada al caer desde el acantilado persiguiendo a un ejército enemigo inexistente.»

«¡Qué miedo!»

¿No es esto lo que considerías una sustancia ilegal?

«O más bien, ¿por qué has traído esto aquí?»

«E-está bien. El polen ya ha sido sustraído.»

«…Entonces supongo que está bien.»

«Además, el efecto no aparecerá si es por oler el polen de unas cuantas flores. Pero si se trata de un lugar donde hay cientos de flores entonces incluso si se tapa la nariz con ropa, todo será fútil…. Sí.»

Bueno, a menos que fuera una máscara de filtro de alta eficiencia, sería difícil eliminar completamente el polen. A decir verdad, no la tengo, pero alguien con la fiebre del heno lo pasaría mal si solo fuera con una máscara normal.

«¿Así que me querías enseñar esta flor a mí?»

«No, Su Majestad. Esta flor es algo así como un extra. Lo que realmente quería mostrarle a Su Majestad es esto, sí.»

Cuando dijo esto, Poncho sacó algo que rodó sobre la mesa. Es esto…. ¿un vegetal? Su apariencia era blanca, redonda, rugosa, y tenía numerosos dientes como un puerro o ajo, que además estaba lleno, como las piñas del pino.

«¿Qué es esto?»

«Este es el bulbo de Susana Fascinante, ¡sí!»

«Bulbo… ¡Ah, la raíz de lirio!»

«¡Uaaa!…. Qué pasa contigo, para que te pongas a gritar….»

Al gritar de repente, Liscia se sorprendió. Me emocioné inconscientemente con la aparición de un ingrediente de clase alta. ¿Eh? ¿Esto es una raíz de lirio? He visto un fragmento de ellos utilizado para el chawanmushi[ps2id id=’6a’ target=»/] [6] pero esta es la primera vez que la he visto en estado bulboso. Ciertamente, tenía un gusto parecido al de la patata.

«Y…. ¿qué pasa, Poncho Ishidzuka Paramédico?» [ps2id id=’7a’ target=»/][7]

«E-es Panacotta.»

«¿Se puede comer?»

«Sí, ciertamente, es comestible. Estas raíces no tienen propiedades alucinógenas.»

«¿Y qué hay sobre su sabor? Si es hervido, tendrá una deliciosa textura suave parecida al hojaldre. Las Susanas Fascinantes crecen en numerosas cantidades en las regiones montañosas de Amidonia.»

«Esto es bueno. Las raíces del lirio ciertamente contienen carbohidratos. Se pueden usar como alimento básico, como las patatas. Si pudiéramos cosechar esto, ¿no se convertiría esto en un gran avance para resolver la escasez de alimentos en Amidonia?»

«Sin embargo no podemos acercarnos a la ubicación donde las plantas crecen por culpa del polen, ¿verdad?»

«Sí, además no podemos cosecharlas a menos que sea en el periodo polínico ya que sinó la toxina se extiende a los bulbos. Es por eso que no hay costumbre en Amidonia de comer esto, sí.»

«Entonces es imposible, ¿no?»

«Aunque pudiera comerse, si no puede ser cosechada, ¿cuál es el propósito en…? ¿Eh? ¿Espérate un minuto? ¿Cómo podía haber un bulbo aquí? Poncho inmediatamente sacó un mapa y señaló la región noreste del Gran Imperio del Caos.»

«La gente que vive esta región montañosa del Gran Imperio del Caos cosecha Fascinantes Susanas y las come como alimento básico. Usan un método de cosecha especial, eso sí.»

«Método de cosecha?»

«Utilizan pongos, sí.»

«Pongos… En otras palabras… ¿Monos?» Poncho asintió.

«Los pongos que viven en la montaña tenían resistencia al polen de las Susanas Fascinantes. Y parece que estos pongos carvan las raíces de las Susanas y las comían como base diaria. Las personas del Imperio domaron estos pongos y los hicieron cosechar los bulbos.»

Ya veo, esto es similar a los cormoranes utilizados en la pesca de cormoranes. Parece ser difícil domesticarlos y entrenarlos … pero nuestro país tiene a alguien que es un experto en este campo. [ps2id id=’8a’ target=»/][8] Parece ser difícil domesticarlos y entrenarlos… Pero nuestro país tiene a alguien que es un experto en este campo.

«¿Viven estos pongos en amidonia?»

«Sí. Viven en una montaña cerca de Van. Ya he preguntado a Tomoe-dono para que haga las negociaciones con los pongos. Ya que es bien conocido que a los pongos les gusta las bebidas alcohólicas, pensé que aceptarían gratamente si les pagaramos con barriles de bebidas alcohólicas.»

«…Es una buena cosa que el trabajo progrese rápidamente.»

Así que no solo había hecho una reserva de dinousaurios sinó que también un ejército de monos? Pronto el Reino de Elfrieden se convertirá literalmente en un Reino Animal. JAJAJAJA….

«Escúchame, Liscia.»

«¿Qué?»

«Este plan es peligroso, si lo crees conveniente, lo podemos parar, ¿vale?»

«…»

«Pero, con determinación, volvió la cara, en plan: no me exijas una opinión de mi parte.»

◇ ◇ ◇

Por cierto, una semana (8 días) después, entre las raciones de comida que se distribuyeron a Van, había una bola de masa que estaba hecha con bulbos de Susanas Fascinantes.Nombre popular: raíz de Susanna. Esta bola de masa hervida, que podía hervirse o freírse, se hizo famosa por ser deliciosa y tuvo papel en la pacificación de los corazones de las personas ocupadas. Y luego, en la cultura culinaria de Van usando la raíz de Susanna, Poncho, quien había estado ayudando a distribuir esta bola de masa fue respetada por las amas de casa que vivían en Van como si fuera una especie de deidad. Lo llamaron Ishidzuka-sama. Quizás algún día fuera deificado, al igual que Biliken-san en Japón. [ps2id id=’9a’ target=»/][9]

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

[ratings]

 

[/et_pb_text][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″] [/et_pb_divider][et_pb_post_nav in_same_term=»on» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»3.27.4″ border_style=»solid»][ps2id id=’1b’ target=»/][1] Compañía negra (ブラック企業 Burakku kigyou), conocida en español como “corporación negra” o “negocio negro”, es un término japonés para un sistema de explotación de talleres clandestinos. Mientras que el término «taller de explotación» se asocia con la fabricación, en particular, el comercio de prendas de vestir en Japón, las corporaciones negras no deben estar necesariamente asociadas con la industria textil, sino más a menudo con trabajo de oficina.

[ps2id id=’2b’ target=»/][2] Souma imita a Hige Danshaku (un dúo de manzai). Su lema pegadizo es ( ルネッサン~~ス ranasaansu) y como puedes ver lo prolongan hasta el fin de los tiempos… Míralo: «https://www.youtube.com/watch?v=FkNPbIQ7Bcs».

[ps2id id=’3b’ target=»/][3] 幻惑リリー (Genwaku Ririi)

[ps2id id=’4b’ target=»/][4] En la versión original, Souma comentó que リリー(ririi) en realidad es 百合 (yuri) que es la palabra japonesa de lirio. Dado que no hay palabras sinónimas en español antiguo de lirio, cambié la frase a fin de que tuviera sentido en español. Fascinante Susana viene de “shoshan” la palabra hebrea de lirio. De esa manera, para el resto de la historia リリー se traducirá como Susana (lirio del otro mundo) mientras que 百合 se traducirá como lirio (Lirio de la Tierra).

[ps2id id=’5b’ target=»/][5] Dato curioso, algunos lirios en efecto tienen efectos alucinógenos. No te recomiendo que los uses, sin embargo, ya que también son venenosos. No quiero sentirme culpable si algunos de mis lectores muriera mientras trataban de drogarse…

[ps2id id=’6b’ target=»/][6] El chawanmushi (茶碗蒸し?) es un plato a base de natilla de huevo típico de la cocina japonesa y que utiliza como uno de sus ingredientes las semillas del gingko. A diferencia de otras natillas, se suelen consumir como un aperitivo. Dicha natilla consiste en una mezcla de huevo con salsa de soja, dashi y mirin, junto con diversos ingredientes como shiitake, kamaboko, gamba, almeja o pollo servidos en un chawan o taza similar a los utilizados para servir el té.

[ps2id id=’7b’ target=»/][7] パラメディック Paramedikku ⇨ パナコッタ Panakotta

[ps2id id=’8b’ target=»/][8] Pesca con cormoranes: utilizar un ave (cormorán) que atrapará peces en el agua. El cormorán comerá el pez pequeño mientras que el pez más grande no podrá pasar por su garganta ya que su garganta estará atada con una cuerda o cordón de cuero.

[ps2id id=’9b’ target=»/][9] Vale… Esto es un poco raro. Lee esto:

https://en.wikipedia.org/wiki/Billiken#Japan.

Básicamente: una muñeca hecha en Estados Unidos que terminó siendo consagrada debido a la relación de la muñeca con la buena fortuna.

 [/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español episodio 4

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»10px|0px|54px|0px»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ hover_enabled=»0″ border_style=»solid»]

Capítulo 1 – Proyecto Lorelei D

Después de que Juna-san terminara, Pamyu volvió a cantar. Dado que aun no teníamos suficientes cantantes, decidimos que cada una cantara dos veces en la emisión. Elegí el momento en que Pamyu acababa y Nanna empezaba su segundo turno para llevarme a Aisha a un lugar la gente no pudiera ver.

«Q-qué pasa, ¿su majestad? Estamos en directo todavía, ¿no?»

«Te he dicho que estoy intranquilo sobre una cosa de la transmisión, ¿verdad? Me refiero a lo que viene después de Nanna.»

Traté de estar lo más calmado posible delante de la desconcertada Aisha.

«Cuando el siguiente número empiece, cuento contigo como guardaespaldas.»

«¿Qu-? No me digas, Juna planeaaaammmm.»

Usé mi mano para cubrir la boca de Aisha que estaba a punto de gritar en medio de la emisión. Una vez se mantuvo quieta adecuadamente lo negué con la cabeza.

«No Juna. Después de la actuación de Nanna, vendrá un cantante en medio.»

«Mmmpuh… ¡No, no he oído hablar sobre esto!»

«Que te lo he dicho, es una cosa repentina. Fue decidido justo antes de la emisión. Si te lo hubiera dicho mucho antes de que pasara, te hubieras concentrado en eso, y hubieras dicho las líneas torpemente.»

«… Mmpuh… n-no puedo rebatir eso.»

Parece que Aisha era consciente de ella misma, aunque murmuró algunas palabras en una voz muy bajita. Puse mi mano encima de su cabeza.

«Si pasara lo peor cuento contigo. Ya que eres la presentadora puedes llevar tu espadón, aunque… ¿debería conseguirte armas pequeñas?»

«No, en ese caso lucharía con los puños… Espera, ¿es ella tan peligrosa?»

«Bueno, si todo va como he pensado, no debería ocasionar ningún problema. Esto solo es precaución al fin y al cabo.»

«Es precaución… De acuerdo, protegeré a su majestad con mi vida.»

Aisha golpeó su pecho con un ruido sordo. Se la veía muy confiable en momentos como ese. Y ahora… ¿saldrá un demonio o una serpiente..?

◇ ◇ ◇

Cuando el segundo turno de Nanna acabó, el ambiente era relajado entre las gentes de Amidonia. Genuinamente disfrutaban del espectáculo musical. Se podía deducir a partir de la secuencia que Juna Douma era la siguiente así que todos se mostraban ansiosos por escuchar su voz otra vez.

Pero unos instantes después la atmósfera se deshizo. En la emisión se encontraba una mujer de una edad de aproximadamente entre unos cuarenta y cincuenta años. Medía cerca de dos metros y tenía unos músculos que podían verse incluso a través de su uniforme militar. Su rostro era severo y tenía el cabello recogido así que a decir verdad era difícilmente reconocible como mujer en primera instancia. De hecho, solo los amidonianos reconocieron que era una mujer; los elfridonianos inclinaban sus cabezas en confusión: «¿qué hace este hombre viejo repentinamente aquí?»

A su lado, Souma y Aisha hicieron su aparición. Souma tenía la típica sonrisa amplia de un presentador mientras que Aisha llevaba una mirada reservada mirando a la mujer. Souma de repente aclaró.

«Bueno, parece que tenemos una actuación de una invitada. Ella es Margarita Wanda, del Principado de Amidonia. Mientras el ejército de defensa abandonaba Van, se mantuvo atenta a fin de asegurarse que los civiles no recibieran daño alguno como se prometió.»

Los ciudadanos de Amidonia asintieron. Eso suena a lo que haría Wanda, pensaron. Incluso en el Principado de Amidonia, donde una mujer tenía pocas posibilidades de hacerse valer, consiguió alcanzar el rango de teniente general con su liderazgo y valentía. Los ciudadanos temían su valor y su apariencia severa pero en realidad tenía buen carácter y buen comportamiento. No obstante, era eso lo que parecía raro. Qué hacía Wanda en el escenario al lado de Souma.

«Wanda se encuentra aquí en calidad de prisionera de guerra, pero debido a las razones de su captura, deberá permanecer en arresto domiciliario. Cuando oyó sobre nuestra transmisión hoy, se dijo a sí misma, «me gustaría cantar a mí también.»

«……»

«Souma lo dijo alegremente pero Margarita se mostraba calmada. Notando el rígido ambiente entre los dos, a los ciudadanos de Van le recorrieron escalofríos por la espalda.»

«Oye, ¿qué crees que va a pasar?»

«Acaso quiere Wanda utilizar esta oportunidad para matar a Souma?»

«No, bueno, creo que Wanda nunca haría algo tan rastrero como eso…»

«Fíjate en la cara de la elfa oscura. Está obviamente en guardia.»

«Souma también parece tenso aunque esté sonriendo.»

A pesar de que eso estaba ocurriendo en el castillo real, a una cierta distancia de donde se encontraban, la audiencia de Van era capaz de darse cuenta el irrespirable aire que había. En ese tipo de atmósfera, Souma continuó presentando con una sonrisa.

«Escuchemos de Margarita Wanda… Más allá del Valle Gordoa.»

En cuanto el público escuchó el nombre, el aire alrededor se congeló. Más allá del Valle Gordoa era el himno nacional del Principado de Amidonia y ella iba a cantarlo bajo la capital estando en ocupación y además enfrente del rey. Los amidonianos rápidamente se dieron cuenta del trasfondo; Margarita estaba dispuesta incluso a morir. Mientras Souma y Aisha abandonaban el escenario, una música solemne empezó a sonar. Margarita finalmente, empezó a cantar.

♪ Más allá del Valle Gordoa ♪ (Himno Nacional)

Se extiende más allá de las montañas

de Úrsula, donde el sol nació.

Es la tierra de nuestros antepasados,

aquella a la que volveremos otra vez.

Marchad, caballos de guerra

Sobre la montaña de cuerpos de vuestros hermanos,

Marchad, oh valientes guerreros

y sed unos con el suelo más allá de Gordoa.

Su voz ronca se entrelazó en un poderoso acompañamiento musical, dando a los ciudadanos de Amidonia escalofríos en la espalda. La canción de Margarita les hizo recordar nuevamente que ellos eran ciudadanos de Amidonia. Incluso a los ciudadanos de Van. Para ellos, esto era como una ola de aire frío para la flor en ciernes llamada “libertad” de Elfrieden que Souma mostraba en el programa, haciendo que el brote volviera a sus orígenes.

◇ ◇ ◇

(Que canción tan intensa…)

Me encontraba escuchando la canción de Margarita a un lado del escenario. Cuando la actuación empezó, los soldados alrededor del lugar se agitaron, pero dado que tenían órdenes de mantenerse en posiciones no importa lo que pasara con las canciones, nadie hizo un alboroto. No era difícil decir por qué se agitaron, después de todo, estaba dando a entender que atacaran al Reino de Elfrieden. La tierra más allá de Úrsula donde el sol nacía se refería al anterior territorio amidoniano (y actualmente territorio de Elfrieden) del este de las montañas de Úrsula.

Decía que marcharan con los caballos allí, lo que significaba que el himno los incitaba a que cruzaran el Valle Gordoa para llegar a Elfrieden… Cómo decirlo, debías ir tan lejos, o algo. La tenacidad de un país militar que iguala los ciudadanos es impresionante. Mientras pensaba en esto, Aisha me preguntó con una voz callada.

«Su alteza, está esto bien? Ella cantando este tipo de canción.»

«Bueno, a decir verdad, esto estaba dentro de mis expectativas.»

Respondí en voz calmada mientras cruzaba los brazos.

«Un oficial de la nación enemiga de repente dijo que quería participar en un espectáculo de música. Las razones probablemente serían [usar las transmisión para para incitar al patriotismo entre los espectadores] o [usar la oportunidad para atacarme y acabar conmigo]. Me tomé la libertad de examinar su personalidad de antemano, y predije que ella sería franca ante todo, pero como último recurso tendría que contar contigo, Aisha.»

«¿Lo sabías? ¿No deberías dejarla cantar, ¿no?»

«Dado a que lo sabía, pude desarrollar contramedidas.»

Mientras acabábamos la conversación, la canción de Margarita acabó. En cuanto terminó, la oficial se desplomó fuertemente en el lugar. Fue entonces que nos desplazamos a su lado.

«Eso es para mostrar el espíritu de un amidoniano. Adelante, puedes tomar ya mi cabeza.»

Dijo eso mientras enderezaba la espalda. Lo sabía, había aceptado morir. Seguramente incluso consideraba que acabaran con ella en ese mismo lugar. A decir verdad, si la hubiera matado, la transmisión no hubiera servido para nada. Por lo que dije con una sonrisa.

«¿Por qué? Tienes una bonita voz.»

Oyendo la inesperada sonrisa, Margarita abrió los ojos… Lo siento por tu resolución, pero no caeré por eso.

«Tienes una buena voz, suena adecuada para R&B. Me gustaría tenerte haciendo una versión de [Ano kane o narashita anata] o [comedor de serpientes] en japonés.»

Al verme decir esto tan ligeramente la mujer me miró a los ojos.

«… Acabo de cantar el himno nacional de Amidonia, ¿sabes? Si dejas pasar este acto temerario socavarás la autoridad de Elfrieden, ¿no?»

«No lo llames un acto temerario cuando eres tú la que lo ha hecho, y bueno, y si es así, ¿qué? No hay una ley en Elfrieden que diga que está prohibido cantar el himno de otro país. Ya no estamos en Amidonia.»

Miré a Margarita y acto seguido me giré para encarame al orbe de la Emisión Real.

«Qué es un buen país. La respuesta no es tan fácil. Pero al menos, creo que un país donde puedas cantar libremente es un buen país. Canciones alegres, canciones tristes, canciones de amor, canciones de otros países, canciones de guerra, canciones antimilitaristas. Un país donde puedes cantar cualquier canción es un buen país, o al menos creo yo.

Después extendí la mano al orbe. 

«Qué es lo que vosotros creéis, damas y caballeros de la audiencia?»

◇ ◇ ◇

Había una torre en el este de Van. El interior de la aguja grotesca llena de musgo se había convertido en una prisión, donde los criminales de alto standing (nobles, caballeros o por encima), residían encarcelados. Pero aunque era una cárcel para criminales de alta clase social, distaba mucho de una suite y en ella solo había una típica celda de prisión. Durante el reinado de Amidonia, a los presos políticos se los internaba allí. Eran aquellos que se sublevaban del estado o aquellos que estaban “a punto de hacerlo” que los aprisionaban allí.

“A punto de hacerlo” no tenía necesariamente algo que ver con verdaderamente haberlo hecho. Ese tipo de crimen era usualmente usado para quitarse de en medio adversarios políticos que no interesaban. Tenían mazmorras de tortura para hacer confesar de manera extraoficial, de hecho, había muchos casos donde nobles incriminados eran enviados allí, y con su familia entera, los enviaban al verdugo. Cuando uno se acercaba a dicha torre de noche, se podían escuchar los gemidos de los prisioneros que eran torturados durante el día. Es por eso que a la torre se le apodaba la Torre de los Gemidos.

En una de las celdas de la Torre de los Gemidos, Liscia y Carla estaban sentadas una delante de la otra, separadas por barrotes de hierro. Carla, en calidad de rehén de la Fuerza del Aire, estaba actualmente apresada allí. Liscia tenía en mano un receptor de la Emisión Real y lo estaba viendo con Carla. Se trataba de un espectáculo simple de música hasta la mitad, pero fue hasta que apareció el general Amidoniano que Liscia y Carla pudieron darse cuenta del propósito de Souma.

«Incluso ha incluído el general Amidoniano que trata de encender el patriotismo entre los ciudadanos…»

«Está enseñando a los amidonianos que es lo suficientemente grande como para aceptar el patriotismo amidoniano.»

«Así que Souma está diciendo a los amidonianos que pueden cantar lo que quieran en nuestro país. No, no solamente canciones. Música, literatura, pintura, escultura… Está declarando que pueden expresarse a través de cualquier arte.»

«Autoexpresión, ¿eh?…  Eso es lo que Amidonia odia más.»

En la nación militar de Amidonia era fácil tratar con las personas si todas eran iguales. De esa manera, podían anunciar simplemente el plan de acabar con Elfrieden y ganar apoyo. Si los ciudadanos eran diversos en cosas como ideas, habría gente que se pondría a favor de hacer la paz con Elfrieden y coexistir haciendo tratos comerciales. Eso era lo que Amidonia más temía. Así que en caso de que hubiera alguna persona que pensase de tal manera, harían lo que fuera para ponerle presión a esta.

Pero ahora con la muerte de Gaius VIII en batalla, la familia real había perdido influencia. Era durante ese tipo de tiempos que Souma había emitido y enseñado a la muchedumbre que existía un concepto llamado libertad de expresión, y que esa autoexpresión era legal. Si tenías algo que decir podías decirlo. Cantar las canciones que se querían, dibujar aquello que querías dibujar, explicar las historias que querías explicar. Que nadie te podía atarte para que no hicieras eso.

«Incluso si el príncipe Julio volviera a reinar, este no podría hacerlo como lo hacía anteriormente. La gente ya sabe el placer de poder expresarse libremente. Tendría que reprimir a las personas para no permitir eso.»

«Y así, perdería los corazones de la gente aun más… huh.»

Carla suspiró y se inclinó en los barrotes.

«Creo que ya sé a lo que se refería Souma con lo de [el trabajo de un rey es antes y después de la guerra]. Él… él aun está batallando, ¿verdad?»

«Luchando… Sí. Es por eso que escogió a Aisha en vez de a mí como pareja.»

Liscia también suspiró y se apoyó en las barras de hierro. Ahora las dos se encontraban sentadas una frente a la otra con los barrotes separándolas.

«Me pone contenta que no me quiera ver herida, pero estoy un poco celosa. Me gustaría que confiara en mí un poco más…»

«… Eso es a lo que llaman ser querida, ¿no?»

«Quien sabe.»

«Lo es. Dijo que no os quería que le viérais débil en batalla. Abuela una vez dijo que los hombres son criaturas cabezonas cuando se implica a aquellos que son queridos por ellos.

«E-en serio… Ah, pero, te dijo eso a ti, ¿Carla?»

«No soy alguien importante para él; lo desafié, al fin y al cabo.»

«¡Carla, Souma es…!»

Liscia se dio la vuelta pero perdió las palabras al ver a Carla. Su determinada cara usual no se veía por ningún lado, y de algún modo solitaria, tenía una faz de aceptación donde sabía cuál era su lugar.

«Lo sé, Liscia. Durante la batalla, me di cuenta de lo pesada que era la carga a sus espaldas. No es un rey falso. Es un verdadero rey. Su alteza el rey anterior y Liscia estabais en lo cierto. Fui la única en no entenderlo.»

«No puedo aceptar tu mediación justamente por eso.»

«¡Carla!»

Liscia se puso de pie y golpeó los barrotes.

«Sabes cuánto lady Walter y yo…»

«No es sobre eso, Liscia.»

A la exasperada Liscia, Carla silenciosamente negó con la cabeza. Después se abrazó las rodillas y dijo con voz tensa.

«Tengo miedo.»

«¿Miedo?»

«Sí… tengo miedo. He entendido la grandeza de Souma y por eso tengo miedo. Dejándome viva para que me diera cuenta de mi impotencia…»

Al decir eso, la chica se estremeció. Carla, quien usualmente montava dragones wyvern a altas alturas bajo una lluvia de flechas se estremeció como lo haría un niño asustado por los truenos.

«¿Impotencia?»

«Sí, impotencia. Nosotros, que tenemos sangre de dragones, tenemos miedo a la impotencia queramos o no. ¿Lo sabías, Liscia? Los dragones solo dejan a los dueños quienes confían montar en sus espaldas. Y al mismo tiempo tienen pánico de no ser de utilidad a sus amos.» NT: Impotencia se refiere a la falta de poder de lucha.

«L-lo… sabía. Enfermedades y accidentes aparte, si el dueño muere antes del dragón en batalla, el dragón en cuestión muy seguramente seguirá sus pasos.»

En realidad, Liscia pensaba que eso se trataba de un rumor; todos los caballeros alados de Elfrieden montaban wyverns, y los caballeros que hacían contratos con dragones solo existían en las montañas del Dragón Estrellado, un país que estaba en el norte. Así que es por eso que no sabía muy bien si el rumor era cierto, pero Carla se lo había confirmado.

«Eso no es todo. En caso de que perdieran las alas en batalla y ya no proporcionaran ningún uso, impotentemente, se debilitarían y morirían… Nosotros los dragonewts hemos nacido a partir de dichos dragones y los caballeros. El miedo a la impotencia todavía permanece en nuestra sange. No hasta el punto de debilitarnos y morir, pero incluso así… todavía da miedo.»

«No eres débil en ningún sentido, ¿sabes? Eres mucho más fuerte que yo.»

«Lo que Souma quería… no era un luchador, ¿verdad? Sus batallas suceden fuera del campo de batalla. No tengo lo que se requiere para seguirlo por ese camino.»

Carla dijo eso poniendo una sonrisa amarga. Al decir eso, lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. Incapaz de soportarlo Liscia declaró.

«¡Pero las batallas no se han acabado! ´¡Todavía necesita la capacidad de un guerrero!»

«No… Me he dado cuenta en la última batalla. No hubo ninguna gran guerra en los tiempos del Rey Alberto. En aquel momento, el mundo se convirtió en uno que no podía cambiarse por un puñado de guerreros competentes. El liderazgo vale más que la fuerza ahora, y las guerras son ganadas por personas que pueden enviar el número correcto de soldados a los campos de batalla correctos.»

«….»

«Incluso padre tendría más utilidad. A pesar de su personalidad, tenía la capacidad de mover el Ejército del Aire como sus propias manos y pies. Lo más que podría manejar yo sería un centenar de personas.»

«¿Es eso malo?»

«Fácilmente puedes encontrar reemplazos si es a este nivel. Yo… n-no puedo ni siquiera encontrar una razón para dejarme con vida… Nunca me di cuenta que era tan inútil…»

«Carla…»

«… Si me perdonaran, este sentimiento de impotencia me devastaría. Así que déjame…»

Se puso delante de la imagen de Souma, se arrodilló y bajó la cabeza.

«Déjame humildemente aceptar el juicio del Rey.»

◇ ◇ ◇

«Muy bien, gente, ¡demos la bienvenida a la estrella de nuestro espectáculo de hoy! ¡Juma Douma con Mou hitotsu wo Ashita

Habiendo anunciado la última canción, me aparté en un lugar donde la emisión no captara mi imagen, y allí se encontraba Aisha con una mirada cautelosa fijándose en Margarita que estaba en sus rodillas. Reparando en que estaba cerca, Margarita dijo hastiadamente.

«Rey de Elfrieden, ¿sabías lo que iba a hacer?»

«Lo suponía. Hubo una persona en mi mundo que hizo lo mismo una vez.»

«Ya veo… Si ya había un precedente, eso significa que mi fracaso es un regalo.» 

Bueno, aunque era una película. Era un musical más o menos viejo, pero a mi abuelo fallecido le gustaba mucho y lo miraba una y otra vez. Puse mi mano en el hombro de la oficial.

«Tu expresividad y voz que no hacía ningún uso en el ejército militar de Amidonia son realmente excelentes. ¿Qué dices? ¿Te gustaría ser cantante para nuestro país? En calidad de cantante de R&B.»

«Por tales cálidas palabras para un general enemigo, lo siento enormemente. No sé lo que es un cantante erre y be pero creo que estaría bien para un fracaso de soldado como yo.»

«Sí, queremos cuantos más cantantes mejor. Estás bienvenida.»

Mientras decía eso, la sombría sonrisa de Margarita se convirtió en una rígida.

«… Déjame pensarlo por un tiempo.»

◇ ◇ ◇ 

[Bosquejo de personajes: Margarita Wanda]

 En ese momento Margarita Wanda dudó contestar, pero después haría su debut como cantante R&B en Amidonia. Su ronca voz era el aspecto interesante de su voz cantora y entre el público de edad mediana y mayores fue muy popular. Además, su valentía y honesta carácter que rivalizaba a los hombres fue recibido por la audiencia, y mucho después se convertiría en la presentadora de varios shows, convirtiéndose en un pilar del mundo del espectáculo de Elfrieden.

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

[/et_pb_text][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] 

[/et_pb_post_nav][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″] 

[/et_pb_divider][et_pb_comments _builder_version=»3.16″ meta_font_size=»12px» body_font_size=»12px» form_field_font_size=»14px» animation_style=»fold» button_text_size__hover_enabled=»off» button_one_text_size__hover_enabled=»off» button_two_text_size__hover_enabled=»off» button_text_color__hover_enabled=»off» button_one_text_color__hover_enabled=»off» button_two_text_color__hover_enabled=»off» button_border_width__hover_enabled=»off» button_one_border_width__hover_enabled=»off» button_two_border_width__hover_enabled=»off» button_border_color__hover_enabled=»off» button_one_border_color__hover_enabled=»off» button_two_border_color__hover_enabled=»off» button_border_radius__hover_enabled=»off» button_one_border_radius__hover_enabled=»off» button_two_border_radius__hover_enabled=»off» button_letter_spacing__hover_enabled=»off» button_one_letter_spacing__hover_enabled=»off» button_two_letter_spacing__hover_enabled=»off» button_bg_color__hover_enabled=»off» button_one_bg_color__hover_enabled=»off» button_two_bg_color__hover_enabled=»off»] 

[/et_pb_comments][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Genjitsushugisha no Oukokukaizouki vol 3 español episodio 3

Genjitsushugi Yuusha no Oukokukaizouki español

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»3.22″ custom_padding=»0px||55px|»][et_pb_row _builder_version=»3.25″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»0px|0px|27px|0px»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»3.25″ custom_padding=»|||» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_text _builder_version=»4.0.7″ hover_enabled=»0″ border_style=»solid»]

Capítulo 1 – Proyecto Lorelei C

Un poco después de que el programa acabara, el receptor puesto en una esquina de Van mostró una pareja constituida de un hombre y una mujer. El hombre era un joven muchacho que vestía un esmoquin negro mientras que la mujer era una joven elfa ataviada con un vestido rojo. En contraste con el varón que tenía una posición magnífica, la mujer tenía un aspecto muy tenso. En aquellos momentos, alguien de la audiencia musitó: «ehm… ¿no es ese hombre el rey del Elfrieden?» y en respuesta, aquellos que habían visto el ejército de Elfrieden entrar en Van dijeron cosas tipo: «¡es verdad! ¡lo ví cuando entró!» o «¡ese es el rey de Elfrieden, Souma!» o «no me equivoco, ¡sin ninguna duda es él!»

Sin saber que era el tema de conversación Souma puso una gentil expresión y se puso una cosa de unos veinte centímetros de longitud con un final redondo cerca de la boca y comentó sin muchos miramientos.

«Buenas tardes. Las canciones acompañan el mundo y el mundo acompaña las canciones. Hay canciones  que se repiten a lo largo de los siglos…»

«E-espera, ¿qué hay con esa frase? Eso no es lo que hemos ensayado, ¿verdad?»

Parece que lo que dijo era improvisado, lo que confundió a la joven muchacha.

«Soy el presentador de este espectáculo, Souma Kazuya»

«Yo, ¡yo soy Aisha Udgard!»

«Calma, Aisha, no te pongas tan tensa. Sonríe, sonríe.»

«Su Alteza también, ¿por qué habla tan cortesmente?»

«Bueno, soy el presentador. No puedo pretender ser superior porque sea el rey, ¿verdad?»

«¡Pero justamente ahora has vuelto a tu tono normal cuando has dicho eso!»

«Ups, mea culpa»

Souma hizo una broma ligera donde Aisha era el chivo expiatorio. Un elfredoniano los  hubiera  mirado cálidamente con una sonrisa, pero  la gente de amidonia mostraba caras de perplejidad. Habían oído que Souma había ingeniosamente derrotado a Gaius VIII y valientemente acabado con él, así que no podían asociar ese sabio rey con el joven hombre que se burlaba de la elfa oscura que aparecía en la emisión.

«Su majestad el príncipe perdió contra eso

«Lo sé, debe estar intentando que bajemos la guardia!»

«Pero por qué? Van ya se ha rendido, ¿no?»

«Bueno eso es porque… Mm, ¿me preguntó por qué?»

Lejos de los boquiabiertos residentes de Van, Souma continuó con su presentación.

«Esta emisión se convertirá en el primer espectáculo musical de Elfrieden. Hemos reunido chicas con diferentes tipos de voces para esta retransmisión. Estas tres, son magníficos talentos, exactamente aquello que llamaría Lorelei.»

Ese fue el momento donde el término que era el equivalente en este mundo de idol, lorelei, fue concebido.

«Este programa ha sido hecho para aliviar la carga del trabajo después de un día duro. Por favor, oíd las canciones de Lorelei hasta el final y ‘relajaos’.»

«¿Por qué has hecho la última palabra monótona?»

«No te preocupes. Bueno, te toca decir la próxima frase, Aisha.»

Impulsada por Souma, Aisha nerviosamente continuó.»

«Umm…  tenemos tres cantantes hoy, pero Elfrieden actualmente está contratando aquellos se muestran orgullosos de su voz. M, myananywyoya…»

«Aisha, la pronunciación.»

«C-cállate, por favor. Um… Hombres y mujeres de todas las edades, auto recomendados u otros también son permitidos.

«Ehm, ciertamente queremos hombres también. Pero no podemos llamar a los hombres Lorelei, ¿verdad? ¿Cómo los deberíamos apodar? ¿…Tritones?

«Ya hay un monstruo con ese nombre. No hace falta que esté relacionado con el mar, ¿no? Ah, um… cualquiera que esté orgulloso de su voz y que ame cantar puede tratar de conseguir el trabajo en una sucursal Lorelei cerca de la ciudad donde vivas.»

«¡Lorelei tiene sucursales!?»

«¿Por qué está sorprendido, su majestad?»

«Ehm, a decir verdad he dejado todo lo relacionado a las audiciones a Juna…»

«Por cierto, la sucursal principal está en ciudad Laguna.»

«¿¡La que hay en Parnam es una sucursal!?»

Alguien en el público de Van soltó una risita mientras Souma replicaba. Automáticamente se tapó la boca dado que pensó que podría caerle una paliza. Ese era el porqué en la plaza de Van había sido envuelta en aire tenso desde hacía un tiempo. Sin saber la tensión que se respiraba en Van Souma prosiguió.

«Muy bien. Llamémoslas. La primera Lorelei es una loli legal que parece una niña pero es un adulto en realidad, ¡Pamyu Carol!»

«La cosa favorita de lady Pamyu es darse siestas después de la sobremesa, pero últimamente se ha sentido muy bien y ha dormido hasta en las mañanas, y después en el… um, ¿su alteza? ¿Es esta información necesaria?»

«Bueno, ¡escuchemos de Pamyu Carol Koi no Dig Dug

Al decir Souma eso, una melodía más o menos despreocupada sonó. Al mismo tiempo, la emisión  proyectó la imagen de un balcón en un gran salón. Allí se encontraba una adorable chica joven que se asemejaba a una niña de doce años vestida en un vestido con muchos volantes. Pamyu se puso las dos manos sobre su pecho y comenzó a cantar con una voz similar a unas campanas que hacía juego con su apariencia.

Una muchacha adorable cantando con una voz adorable. Viendo el espectáculo, la gente de amidonia pensaron que era muy mona, pero no comentaban acerca de si la canción estaba bien o mal, simplemente se encontraban perplejos. La Emisión Real estaba mostrando una niña joven cantar. ¿Era real la escena que estaba sucediendo delante de sus ojos o no?

«Pero qué hay con esa niña. Es muy mona.»

«Sí, bueno, es mona… ¿Pero está bien usar la Emisión Real de esa manera?»

«No me preguntes. ¡Como si lo supiera!»

«Lord Gaius nunca lo hubiera usado por algo frívolo.»

«¿Es eso normal en Elfrieden?»

Conversaciones de esa naturaleza fueron intercambiadas por todo el lugar. Es esta la diferencia entre las culturas de Elfrieden y Amidonia? Era el rey de Elfrieden el que produjo la transmisión? La gente de la ciudad de Van recibió un gran impacto.

«Ya veo… Nos encontramos en Elfrieden, ahora.»

Alguien de la audiencia musitó eso. Esa despreocupada frase se extendió por todo el público como el agua.

«Van es parte del territorio de Elfrieden, ¿no?»

«Bueno, eso es lo que “ocupación” significa, supongo.»

«¿Lo que significa que ya no estamos en Amidonia?»

«¿Huh, así que no hay problema con enseñar este tipo de emisión…?»

Mientras tanto, en un lugar diferente de las gentes confundidas de Van, la transmisión continuó. Pamyu cantó su canción hasta el final esparciendo su encanto y entonces volvieron al escenario.

«Y esa ha sido Pamyu Carol con Koi no Dig Dug. Debo decir… la música es muy agradable, ¿verdad~?»

«Me preguntó por qué. Estaba pensando “eso es música, ¿no?” a mi pesar.»

«Bueno. Continuando con la siguiente canción, tengamos un talento cantar una canción llena de espíritu. Su mejor parte es el volumen que tiene, que viene a raíz de cantar salomas en lugares infestados de hombres. La muchacha con orejas de gato nacida en el Archipiélago del Dragón de Nueve Cabezas, Nanna Kamidzuki.»

«El sueño de Nanna es poder comerse un atún entero, su comida preferida, dado que nunca pudo hacerlo en el mar por culpa de ladrones de comida… um, ¿es esto realmente, verdaderamente necesario?»

«¡Que empiece Love song sagashite de Nanna Kamidzuki!»

«Ah, así que vas a dejarlo como está…»

«La siguiente cantante en aparecer era la vivaz con orejas de gato, Nanna Kamidzuki, vestida de rosa claro. Sus sanas extremidades intencionadamente expuestas por su top sin mangas, los shorts y su ombligo, hacía que sacara para fuera su carisma que era encantador, incluso a pesar de su androginidad. Cuando Nanna empezó a cantar saltó del balcón.»

«¿Qu-?»

«O-oye…»

Esa escena hizo que la audiencia aguantara la respiración; probablemente no era algo ensayado. Notaron que el orbe rápidamente se movió. Su melodiosa voz siguió oyéndose pero por unos momentos Nanna no se mostró en la transmisión. Cuando finalmente volvió Nanna parecía estar disfrutando bailando en las escaleras de debajo. Haciendo que la audiencia suspirara en alivio, la gente a medida que pasaba el tiempo, fue cautivada por su música y baile.

«¡Bien por ti, muchacha! ¡Más!»

«¿La canción es buena, eh? Es vivaz y brillante.»

Habiéndose acostumbrado a la segunda actuación, aquellas voces se oían de la gruesa multitud en Van. La joven chica disfrutaba bailando y cantando. Cada hombre que la viera también disfrutaría. Inesperadamente, sin embargo, las mujeres de Amidonia se mostraban más impactadas que los hombres. Su atención se centraba en el estilo de Nanna.

«¿No tiene frío llevando eso?»

«Está bien porque está en un interior, ¿no?»

«Pero ir vistiendo así… ¿No está preocupada que los hombres le piropeen desde lejos?»

El Principado de Amidonia era ante todo un país militar. Era esperado que los hombres fueran fuertes antes que nada, y las mujeres, modestas, que los apoyaran cuando fuera necesario. Por esa razón, a parte de ocasiones formales, el conjunto femenino no tenía permitido vestir con ropajes diferentes a los usuales. La razón era que al hacerlo, atraerían a los hombres creando una fuente de debilidad, lo que era problemático. En caso de que no dijeras nada acerca de esa ropa y mostraras tanta piel podrías llegar a ser arrestada por ir en contra de la moral pública.

«Supongo que no la arrestarían en Elfrieden.»

«Al fin y al cabo, es otro país. El rey parece muy amable, también.»

«… qué guay.»

Pero mujeres que querían ser bellas y que querían vestirse seductoramente existían de un lado al otro de las fronteras y razas étnicas. Querían algo como parecido al vestido de volantes de Pamyu y el atuendo que llevaba Nanna ahora. Si pudieran, también les gustaría cantar y bailar mientras llevaban eso. Los ropajes encendieron una llama en los corazones de las amidonianas. Especialmente aquellas que vivían en Van.

«Así que ya no nos encontramos en Amidonia, ¿verdad?»

«¿Eso significa que nos podemos vestir como queramos?»

«Sí, ¿no? De todos modos los soldados enfadados han abandonado la ciudad.»

Acabó siendo este el tema de conversación. Cuando la vivaz canción de Nanna acabó, un aplauso estalló del público. Nadie se preocupaba acerca de que Souma intentara ganárselos. Así de tanto disfrutaron del espectáculo. En acabar la canción, la emisión se desconectó. Probablemente debían estar tratando de poner el orbe a su posición original. Después de un tiempo la transmisión reanudó mostrando las sonrisas irónicas de Soma y Aisha.

«… Hemos sobreestimado la animosidad de Nanna.»

«… Lo podrías decir de nuevo.»

«Nunca había pensado que en una época donde hacer manzai con un micrófono (que era vulgar) habría alguien que introdujera cincuenta y cinco legendarios esqueches a raíz de una sobrerreacción donde tú saltas fuera del marco de la cámara… Dios mío, Nanna Kamidzuki, no pensaba que fuera una chica tan aterradora.»

«¿De qué estás hablando? ¿Y por qué lo has dicho de forma afeminada?»

«Volvamos al programa. Y ahora el momento que habéis estado esperando… Finalmente llega el turno a la Prima Lorelei, la lorelei de la que está más orgulloso nuestro país.»

«Lady Juna lleva siendo popular desde que apareció en la primera retransmisión, ¿verdad?»

Pensándolo bien, Juna Douma se había convertido en la top uno de cantantes de Elfrieden desde la segunda transmisión. Se dio a conocer cuando hubo la ceremonia de entrega de premios del Encuentro de Talentos para ganar tiempo para escuchar a Tomoe, y además se convirtió en la encantadora presentadora del Repartimiento de Alimentos, así que su fama ascendió a la cima. Juna encaraba aquella popularidad con una sonrisa irónica añadiendo: «aunque soy un oficial comisionado de la marina…»

«La Asamblea General me envió una petición a fin de que continuara transmitiendo la voz de Juna cantando, lo que me extrañó bastante.»

«Uwaa… mm, lady Juna antes buscaba té para los hombros rígidos… aquellos que tienen tanta popularidad lo tienen difícil, ¿verdad?»

«… Bueno, escuchemos la canción de Juna Doma Luces ~ Haruka naru Tabidachi»

«¿Qué ha sido la pausa de hace un momento?»

La pantalla que mostró a Souma mirando a un lado mientras que Aisha lo miraba a él desapareció, y en su lugar apareció la peliazul belleza Juna Doma. Llevaba un pedazo de tela alrededor de la parte superior de su cuerpo mientras que la parte inferior estaba compuesta de unos pantalones blancos acampanados que se apretaban en sus tobillos. Tenía una velo delgado que tapaba su cara, haciéndola parecer una bailarina extraída del mundo de las mil y una noches. Su belleza cautivó tanto hombres como mujeres en la audiencia, y cuando su voz finalmente sonó, los ciudadanos de ambos países se tragaron las respiraciones.

El público supo a lo que Souma se refería con Prima Lorelei. La voz de Juna no era como la de Pamyu que era única. Sin embargo, la entonación desbordante de poder expresivo abrasó en las memorias de todos aun más de lo que lo hizo Pamyu. También, aunque el volumen de su voz era mucho menor que el de Nanna —que pertenecía a un poblado de pescadores— su entonación con gracia caló mucho más profundamente en los corazones de todos. La audiencia estaba convencida, Juna Douma no tenía igual en la historia, la número uno Lorelei de su época.

Los miembros de Amidonia fueron completamente hipnotizados por las tres cantantes. Así que la Emisión Real podía ser tan divertida, pensaban. En ese punto, a nadie le importaba si eso significaba que Souma se los había ganado o no. Se sabía que era una expresión sobreusada, pero la música era el arte de disfrutar sonidos. Así que es por eso que nadie se dio cuenta de las intenciones de Souma.

Solo había una excepción.

◇ ◇ ◇

«Ese rey… juega sucio.»

En una plaza en el pueblo fortaleza Nerva al sureste de Amidonia, una persona que estaba entremezclada en la audiencia así murmuró. Dicho sujeto estaba escondiéndose al llevar una capa con capucha y además, su expresión era ilegible. Lo que estaba claro era que comparado con otros miembros de la audiencia era un pelín más pequeño y que era mujer juzgando por el tono de voz. Al lado de la mujer, se encontraba otra persona que iba vestida del mismo modo que ella aunque el nivel de estatura era más alto —aunque medía la media de un adulto alto hombre—. Le preguntó a ella.

«Jugar sucio, ¿eh?»

«Sip, sucio. Rápidamente hace que lah personah se den cuenta de lo que padre leh había quitao. Julio ya no puede ehperar recuperar suh derechoh nunca máh.»

Bueno, aunque eso podría ser orientao pa’ lah personah… la chica encapuchada se encogió de hombros. El sujeto a su lado la miró con confusión.

«Em, pricesa. ¿Qué es lo que su Alteza Gaius les ha quitado?»

«¿Qué podría seh? Eh evidente que eh la libertah, Colbert-han.»

La muchacha encapuchada era la hija de Gaius VIII, Roroa Amidonia. Su compañero era el ministro de finanzas que a la par de Roroa, se estaba escondiendo. La chica señaló la emisión.

«Nunca pensaríah que Amidonia fuera a utilizah la Emisión Reah de esa manera, ¿verdad? Vihtiendo a mujereh bonitah y dejando que loh muchachoh se emocionen por ellah… A padre no le guhtaba propagar ese tipo de debilidad, ¿sabeh? Pero ese rey quiere enseñar a la gente que sí permite eso…»

«En otras palabras, les ha dado libertad.»

Colbert respondió, a lo que Roroa aplaudió, eso eh, exactamente.

«Eso mismo. Eh por eso que juega sucio, ya que la libertah eh “gratih”. Souma no haría ningún daño permitiendo que loh ciudadanoh sean libreh, pero una veh intentemoh recuperáh el territorio, todoh lucharán a fin de recuperar la libertáh.

¿Creeh que mi hermano dará libertah dehpuéh de haber prehtao el poder del Imperio? Y, claro, él se encargará de la hente que se rebele, haciéndolo todo un caoh…»

«¿Qué? ¿Crees que Souma ha previsto incluso la pérdida de Van?»

«Eso eh lo que me parece…»

«……»

Colbert abrió los ojos. Esa pequeña niña frente a él, que si le quitabas la capa se parecía a un pequeño tanuki lindo, fue posiblemente capaz de adivinar el objetivo de Soma que se llevó a Gaius VIII por delante. ¿Si el príncipe de Amidonia hubiera sido Roroa, no hubiera acabado todo muy diferentemente? No hay duda alguna. Percartarse de ello enfadó a Colbert. Sin embargo, la persona misma no le dio la más mínima importancia.

«Bueno, a decir verdad, no eh un enemigo que padre pueda ganah. Eso eh porque padre no conocía otra cosa que er campo de batalla. Fuh, mira que se lo dije un montón de veceh que si no ehtimulábamoh el consumo y no revitalizábamoh la economía seguiríamoh igua’ que siempre, pero nunca me ehcuchaba…»

Al escuchar a Roroa hablar angustiada, Colbert apuntó nerviosamente.

«Ehm… Princesa… Sobre su padre…»

«Ah, no te apeneh por él. De todah manera ni siquiera yo ehtoy trihte.

El otro día Amidonia fue aplastada en batalla por Elfrieden y para más inri le llegó el mensaje a Roroa que su padre Gaius VIII había sido asesinado por el rey de Elfrieden Souma Kazuya. Pero a diferencia del preocupado Colbert, Roroa agitó su mano.

«Lo que sí me pregunto eh por qué cuando supe que padre había muerto no sentí nada en absoluto. Al fin y al cabo no pude llevarme bien con esoh doh…»

«Princesa…»

«A decih verdah, tengo que decir que ehtoy máh impactada por el hecho que no ehtoy trihte. Máh que ehtar enfada con Souma por haberlo matao, tengo curiosidah sobre él. La forma en que restauró ese país anticuao y la forma en que usó la Emisión Real… Me pregunto cómo era el mundo en el que vivió anteh de venir aquí. Quiero ir a verlo… Colbert-han, ¿creeh que soy fría?»

Un par de ojos inquietos se asomaron por debajo de la capucha. Esos ojos llorosos se veían como un cachorro abandonado. Al ver a Roroa así, Colbert lo negó con la cabeza. ¡No!

«La princesa no es como Gaius, ¡usted sí que pensaba en beneficio de este país! Por eso sientes cercanía con Souma que también pone a la gente por encima suya, a diferencia de Gaius o Julio que ponen la ideología antes! ¡Ese es el verdadero signo de que usted es la verdadera princesa de este país!»

Colbert siguió hablando sin parar, y aquella princesa que debería haber tenido la cara de un cachorrito, aseveró:

«¿De verah? Guíame, pueh.»

Entonces soltó una risita.

(¡¿Eh, espera… ¡¿fueron lágrimas de cocodrilo?!)

A decir verdad, incluso el gentil Colbert se enojó, pero se contuvo, dado que había la posibilidad que realmente no fueran lágrimas falsas. Esa chica era capaz de actuar como si estuviera triste o actuar como si no lo estuviera a pesar de que realmente lo estaba. Solo Roroa sabía lo que había dentro de su corazón. Colbert la había conocido lo suficiente como para entender eso, siendo una de las pocas personas que compartía su sentido económico. Por eso se abstuvo de decir nada.

Mirando a Colbert, Roroa sonrió. Lo tomó del brazo y comenzó a caminar.

«Vamoh, tenemos que apresurarnos también. Soma se está moviendo mucho más rápido de lo que me pensaba».

«¡Sí! ¡De acuerdo!»

Mientras caminaba, Roroa volvió la cabeza hacia atrás. Vio la cara de Soma en la proyección y sonrió.

No voy a dejah que te eches un polvo con ehte país y luego salgah inmune. Me voy a cercioráh que tomes la debida responsabilidad. ¡Prepárate, Souma♪!

☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽☾☽

[/et_pb_text][et_pb_post_nav in_same_term=»off» prev_text=»Anterior capítulo» next_text=»Siguiente capítulo» _builder_version=»3.0.87″ hide_prev=»off» hide_next=»off» border_style=»solid»] [/et_pb_post_nav][et_pb_divider color=»#ffffff» disabled_on=»on|on|off» _builder_version=»3.2″] [/et_pb_divider][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]